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Los elementos de la
comunicación humana son: fuente, emisor o codificador, código (reglas del signo,
símbolo), mensaje primario (bajo un código), receptor o decodificador, canal,
ruido (barreras o interferencias) y la retroalimentación (mensaje de
retorno o mensaje secundario).
La retroalimentación es el último canal del proceso de comunicación. Es el paso
que cierra el recorrido, poniendo el mensaje de respuesta devuelta en el
sistema, como control para evitar malentendidos. La única forma en que podemos
saber si la comunicación se logró efectivamente es a través de la
Retroalimentación que nos dé el receptor, por medio de su reacción o respuesta.
El proceso de retroalimentación
en un área de atención es de gran importancia porque tiene que fluir la
información no solamente del cliente hacia la organización, sino de la
organización hacia el cliente. Al momento de canalizar una queja de un cliente,
es muy desagradable no tener las herramientas necesarias para la resolver la
situación planteada, por ejemplo el no tener la autorización para la toma de
decisión necesaria en la resolución del problema. Tenemos que estar consciente
de que el éxito de la comunicación empresa - clientes depende de las actitudes,
información, consultas, resolución del problema y retroalimentación.
En el desarrollo e nuestra vida
diaria todos somos diferentes, queremos y deseamos cosas diferentes. Nos
satisfacen y motivan cosas diferentes. La cultura, las costumbres, los valores,
las situaciones sociales, económicas, nos condicionan el modo de pensar y
actuar a cada uno de nosotros. Por ello pienso que debemos mantener una actitud
abierta, flexible, de intercambio y respeto por otro. Nuestra presencia en una
sociedad y como columna de un grupo familiar, nos lleva a establecer una
comunicación de manera adecuada: palabras, gestos, actitudes. Y de esta manera
lograr establecer una retroalimentación efectiva con cada una de las partes del
sistema familia, social o laboral.
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