INTRODUCCIÓN A LA INVESTIGACIÓN

 

En el ámbito del desarrollo social del hombre, términos como "conocer" y "conocimiento", "Lenguaje", "comunicación" e "información", se han convertido en temas de obligatorio tratamiento por parte de expertos,  pues en ellos se hallan inmersos varios de los grandes enigmas de la existencia de los seres humanos sobre la tierra; esto es: cómo el hombre se comunicó con sus semejantes; qué medios utilizó; cuales fueron los contenidos que formaron parte del proceso de comunicación y cuál fue el resultado de todo este proceso. Dicho en otras palabras, y teniendo en cuenta los propósitos del presente trabajo, nos interesa conocer la relación que existe entre el hombre (agente activo del proceso de comunicación), el lenguaje (el medio utilizado) y el contenido (la información, el conocer y el conocimiento transmitido). Creemos, sin duda, que desde la tradición oral al Internet, esta relación ha sido determinante para explicar cómo el hombre se comunica, cómo asimila, como conoce, forma y transmite el conocimiento, cómo cambia su entorno, y  naturalmente, como se cambia a sí mismo.

En una civilización en donde no existe la escritura, todo el acervo histórico, la tradición y el conocimiento se recibe de los padres y los ancianos de la comunidad. Cuando no se tiene la escritura como medio para transmitir conocimiento, la palabra hablada es la única manera de recordar y aprender sobre acontecimientos pasados y sobre la acumulación de conocimientos necesarios para hacer y transformar las cosas.

Entendemos que en un medio primitivo la memoria humana haya sido suficiente para almacenar y procesar información, destinada para uso propio y para ser luego transmitida a generaciones posteriores. En términos cuantitativos el acervo de la información se reducía a la tradición religiosa, las formas y procesos relativos, a la provisión de alimentos, las incipientes formas de comercio, la información geográfica sobre rutas de intercambio y aprovisionamiento y, finalmente, las referencias culturales de los pueblos vecinos.  El conocimiento, inicialmente, comienza con la experiencia (mediante la estimulación que ejercen los objetos sobre nuestros sentidos se forman, representaciones sobre los mismos y asociaciones de estas representaciones; todo esto, da lugar a impresiones sensibles, y éstas al conocimiento de las cosas, o sea, a la experiencia).

Los seres humanos llegan al conocimiento en el transcurso, y como consecuencia de vivenciar el aspecto cualitativo de la experiencia. La experiencia es un proceso activo, continuo e inclusivo que presupone un sujeto que experimenta y un objeto experimentado. Aunque en realidad no todos los conocimientos surgen de la experiencia, ya que aparte de las impresiones que recibimos de las cosas también influye otro factor: el entendimiento, la facultad de conocer las cosas.

 Bajo esta concepción, la experiencia y por consiguiente el acto de conocer, no es la interacción de dos entidades separadas, sino una transacción en la que ambos aspectos se constituyen en una nueva totalidad indivisible pero precaria. Para decirlo de otra manera, el conocer es un proceso activo, consciente, a través del cual se logra una nueva unidad de significado. El saber implica el establecimiento de íntimas, mutuas y válidas correspondencias entre el portador del conocimiento y el objeto conocido. El conocimiento es sólo una posibilidad que surge en un tiempo y espacio específico, siendo éste histórico y perspectivo. Se debe enfatizar una característica más; el conocimiento es falible, no siendo absoluto o final. El conocimiento es una aventura que debe ser actualizada permanente, es un viaje que requiere apreciar la vulnerabilidad de todo dogma y la supremacía e importancia de la interrogación persistente.

Durante un largo período de tiempo la tradición oral fue el sistema utilizado por el hombre para transmitir información y conocimiento; en este entorno no cabe considerar la existencia de producciones (obras) del talento humano que pudieran ser objeto de comercio; estadio este que apareció con la invención del alfabeto, la escritura y particularmente la imprenta, revolucionando no sólo las maneras de comunicar y transmitir conocimiento, sino sentando las bases de una revolución cultural cuyo alcance y contenido apenas podemos vislumbrar.

Luego de la aparición de la escritura y el texto escrito, las civilizaciones antiguas surtieron un proceso de transición que podríamos denominar como "lectura oralizada"; aquí la reducida minoría que sabía leer y escribir se encarga de transmitir información y conocimiento a la sociedad analfabeta, mediante la lectura de los pocos escritos (manuscritos) existentes.
 

Pero resaltar que la información no es en sí conocimiento, porque el acceso a ella no garantiza en absoluto desarrollar procesos originales de pensamiento. A pesar de que el conocimiento se basa en la información, ésta por sí sola no genera conocimiento. Para que esta información se convierta en conocimiento es necesario la puesta en marcha, desarrollo y mantenimiento de una serie de estrategias. En primer lugar, tendremos que discriminar aquella información relevante para nuestro interés. Tras haber seleccionado la información, debemos analizarla desde una postura reflexiva, intentando profundizar en cada uno de los elementos, analizando el mensaje, para construirlo desde nuestra propia realidad. Es decir en el proceso del análisis vamos a desmontar, comprender, entender las variables, partes, objetivos, elementos, axiomas del mensaje. Tampoco el espacio y el tiempo en los que se desarrollarán e intercambiarán los pensamientos y conocimientos serán los mismos.

 

El termino "información" alude a cualquier expresión verbal, numérica, gráfica o de otro tipo que posee un significado determinado dentro de un contexto concreto, y cuyo último objetivo es comunicar algo. En cambio el "conocimiento" se podría definir como la capacidad para actuar, en base al uso de una cierta información, y como consecuencia de la capacidad de comprender e interpretar la naturaleza de algo, un cierto fenómeno, las leyes que regulan un cierto comportamiento.

Dentro de mi reflexión, donde se me presentaron tantos ¿por que?, me gustaría citar a David B. Harris presenta otra definición que ayuda a comprender el conocer y el conocimiento:

"El nivel más bajo de los hechos conocidos son los datos. Los datos no tienen un significado intrínseco; deben ser ordenados, agrupados, analizados e interpretados. Cuando los datos son procesados de esta manera, se convierten en información. La información tiene una esencia y un propósito. Cuando la información es utilizada y puesta en el contexto o marco de referencia de una persona, se transforma en conocimiento. El conocimiento es la combinación de información, contexto y experiencia."

En base a estas definiciones se podría establecer la siguiente comparación:

                                                           

Conocimiento

Información

Para la existencia de un conocimiento debe existir un sujeto que conoce.

La información existe por sí misma, no requiere de la existencia de un sujeto que la posea.

El conocimiento proporciona alguna

habilidad para quien lo posee.

Aunque sea ventajoso tener acceso a una determinada información, esto no implica una habilidad para quien la accede.

La transmisión del conocimiento implica mas o menos tiempo dependiendo de la complejidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, en el cual la experimentación juega un papel fundamental.

La transmisión de información es inmediata, y solo requiere el soporte adecuado.

 

Quiero terminar compartiendo con ustedes parte de un articulo que nos ayuda a desarrollar algunos aspectos sobre el conocimiento.

Conocimiento

 

 

 

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