![]()
INTRODUCCIÓN A LA DOCUMENTACIÓN
![]()
ÉTICA PROFESIONAL
Durante el proceso de la elaboración de nuestra investigación, el equipo de trabajo decidió comenzar por la búsqueda del significado de la palabra profesión, se deriva del latín, con la preposición pro, delante de, en presencia de en público, y con el verbo fateor, que significa manifestar, declarar, proclamar. De estos vocablos surgen los sustantivos professor, profesor, y professio, profesión, que remiten a la persona que se dedica a cultivar un arte o que realiza el acto de saberse expresar ante los demás. Con base en ello, puede decirse que la profesión es beneficiosa para quien la ejerce, pero, al mismo tiempo, también está dirigida a otros, que igualmente se verán beneficiados. En este sentido, la profesión tiene como finalidad el bien común o el interés público. Es más, nadie es profesional, en primera instancia, para sí mismo, pues toda profesión tiene una dimensión social, de servicio a la comunidad, que se anticipa a la dimensión individual de la profesión, la cual es el beneficio particular que se obtiene de ella.
Existen también una serie de normas cifradas en un código de ética, que están supervisadas por un colegio profesional respectivo. Muchos de esos principios pueden resumirse en los siguientes: guardar fidelidad a la institución o al patrono que suministra el trabajo; dirigirse a los colegas con respeto y consideración, evitando la competencia desleal; actualizarse con los conocimientos propios de su disciplina; guardar el secreto profesional; no sacar provecho de la superioridad del puesto para manipular o chantajear a otros; etc.
La ética, entendida en sentido estricto, sino queriendo incluir ciertos ribetes éticos que se presentan de la practica a diario de los centros de documentación, archivos, bibliotecas que usen sistemas manuales mecanizados, no se intenta establecer códigos o normas. Se trata de cuestiones de conciencia, que dependen de criterios, formación y educación de cada persona. Incluso se ha de tener en cuenta condicionantes psicológicos y biológicos. Por tanto, es difícil tipificar la mente humana con todos sus intrincados recovecos afectados por las influencias internas y externas a que se encuentra sometida, la ética supone ser la filosofía moral, no se puede separar la ética de la moral.
La ética y la moral tienen en común el hecho de guardar un sentido eminentemente práctico; sin embargo, la ética es un concepto más amplio y rico que la palabra moral. De esta manera, puede entenderse por moral cualquier conjunto de reglas, valores, prohibiciones y tabúes procedentes desde fuera del hombre, es decir, que le son inculcados o impuestos por la política, las costumbres sociales, la religión o las ideologías. En cambio, la ética siempre implica una reflexión teórica sobre cualquier moral, una revisión racional y crítica sobre la validez de la conducta humana. En tal caso, la ética, al ser una justificación racional de la moral, remite a que los ideales o valores procedan a partir de la propia deliberación del hombre. Mientras que la moral es un asentimiento de las reglas dadas, la ética es un análisis crítico de esas reglas.
A continuación enunciaremos algunos principios de la ética documental:
v Tener la documentación bien ordenada y actualizada
v Proporcionar información fiable y eficaz.
v La información facilitada debe ser totalmente objetiva,
v No emitir ningún juicio critico que no haya solicitado.
v Ejercer una competencia honesta
v No abusar de las circunstancias.
Podemos clasificar los problemas éticos en micro y macro problemas:
Ø Los macro problemas éticos son los que conciernen a:
§ Implicaciones sociales
§ Libre circulación de la información
§ Cuestiones de privacidad
Ø Los micro problemas éticos conciernen:
§ Los asuntos internos del servicio informativo.
§ Cuestiones relacionadas con el usuario.
§ La difusión de la información
§ De relaciones laborales.
En Venezuela el sentido ético de la documentación esta en proceso y actualmente se encuentra muy limitado lo que nos lleva a considerar que todo trabajo es digno; que merece profundo respeto y tiene que ser justamente retribuido. Desde el trabajo de limpiar las zapatos hasta el de Presidente de la República, son puestos útiles e importantes al contribuir al desarrollo de la colectividad. Desde un punto de vista particular y subjetivo, sustentado en estereotipos sociales, los diversos trabajos tienen un determinado estatus y se los aprecia diferente en relación con otras ocupaciones en donde suele predominar el trabajo corporal; pero desde un punto de vista universal, que es el de la especie humana en su conjunto, no hay jerarquías en los trabajos: todos son necesarios e interdependientes. A través del trabajo cada individuo, de acuerdo con su vocación y aptitudes, se transforma a sí mismo y a la realidad existente, proyectándole sus valores humanos. Debe atenderse que el verdadero sustento de una profesión es la condición de persona. En el momento en que separamos nuestra humanidad de la profesión es cuando se termina privilegiando únicamente lo económico y lo material, y engendrándose una alienación en la que el trabajo se vuelve una mercancía, vendible al mejor postor. En toda actividad que deshumanice y haga perder los valores inherentes a la condición de persona, sólo por obtener dinero, tenemos la obligación, como miembros de la especie humana, de denunciar y rechazar. Con base en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.