HISTORIA SOCIOECONÓMICA DE VENEZUELA
|
|
TRABAJO FINAL
Ensayo acerca de los acontecimientos que
marcaron pauta
en la democracia en Venezuela así como todos los errores cometidos que nos
hicieron llegar a la Quinta
República.

Son muchos los acontecimientos que marcaron pauta en la democracia Venezolana, sin embargo solo nombrare algunos de ellos sin quitarle el valor o la importancia que todos ellos tienen en cada periodo de la historia Venezolana.
La Venezuela moderna y el actual sistema político de democracia representativa tienen sus orígenes en el período posterior a la muerte del general Gómez (1935). Es a partir de ese momento que adquieren centralidad las tareas modernizadoras que provienen de los ideales de la industrialización, la democracia representativa y la justicia social. La forma en la cual fueron asumidas esas metas y los actores sociales que las impulsan, dejan honda huella en la constitución del sistema político venezolano y explican en buena medida el peso que han tenido, y tienen, los partidos y el Estado en este sistema político.
La concentración de poder a través del Estado, ha hecho surgir en Venezuela una élite política que ha pervertido las funciones propias de un Estado de bienestar social. Esta élite nace, se desarrolla y muere, al interior de la restauración de la democracia representativa en el año 58, superada la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, con las primeras elecciones presidenciales en las que resulta ganador R. Betancourt. La formación del partido político y su predominante inserción en la gestión de gobierno, hasta el grado de identificar al Estado con el partido, o los partidos políticos, propicia una alianza estratégica entre los dos principales partidos políticos venezolanos: AD y COPEI. El tradicional bipartidismo dominado por los partidos Acción Democrática y Copei, desde la firma del Pacto de Punto Fijo (1958), bipartidismo que luego se ve afectado con el triunfo de Caldera en 1993 con el partido Convergencia. (Situación que necesitaría una sección especial de análisis)
A finales del gobierno de Jaime Lusinchi, era evidente la necesidad de reorientaciones profundas. La inflación, históricamente de un sólo dígito, alcanzó niveles de 28% y de 29,48% en los años 1987 y 1988. Había un severo déficit tanto en la Balanza de Comercial como en la Cuenta Corriente. Las reservas internacionales mermaron millones entre 1986 y 1988, llegando a niveles peligrosos para la economía. En 1988, la deuda pública externa era de US $26586 millones. Para ese mismo año, el déficit fiscal global alcanzó un nivel de 15,1% del Producto Interno Bruto. Los déficits y los endeudamientos externos de las ineficientes empresas del Estado devoraban una proporción creciente del presupuesto público. La corrupción, el deterioro de los salarios y de todos los servicios públicos corroen la legitimidad del sistema político democrático que se había instaurado en el país en el año 1958.
Comenzando el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, entre los días 27 y 28 de febrero de 1989 en las ciudades más importantes del país, se genero un estallido masivo y sorpresivo de violencia popular. La magnitud del suceso estremeció a Venezuela e impactó a la opinión pública internacional. El 16 de febrero de 1989 el recién posesionado presidente de la República Carlos Andrés Pérez, presentó ante el país un programa de ajustes macroeconómicos, llamado popularmente " paquete económico ", concebido supuestamente para generar cambios en la economía del país. Se anunciaron medidas de aplicación inmediata y otras de aplicación gradual en plazos relativamente breves. El paquete comprendía:
Decisiones sobre política cambiaria, deuda externa, comercio exterior, sistema financiero, política fiscal, servicios públicos y política social.
Las principales medidas anunciadas fueron:
1.-Decisión de acudir al Fondo Monetario Internacional y someterse a un programa bajo supervisión de ese organismo con el fin de obtener aproximadamente US $ 4.500.000.000 en los 3 años siguientes.
2.-Liberación de las tasas de interés activas y pasivas en todo el sistema financiero hasta un tope temporal fijado en alrededor del 30%; unificación cambiaria con la eliminación de la tasa de cambio preferencial, determinación de la tasa de cambio en el mercado libre de divisas y realización de todas las transacciones con el exterior a la nueva tasa flotante.
3.-Liberación de los precios de todos los productos a excepción de 18 renglones de la cesta básica; incremento gradual de las tarifas de servicios públicos como teléfono, agua, electricidad y gas doméstico y sinceración general de precios de las empresas públicas.
4.-Aumento anual en el mercado nacional durante 3 años de los precios de productos derivados del petróleo, con un primer aumento promedio del 100% en el precio de la gasolina; aumento inicial de las tarifas del transporte público en un 30%; aumento de sueldos en la administración pública central entre el 5 y el 30% e incremento del salario mínimo a Bs. 4.000 en el área urbana y a Bs. 2.500 en el área rural.
5.-Racionalización y eliminación progresiva de los aranceles a la importación; reducción del déficit fiscal a no más del 4% del producto territorial bruto (PTB) y congelación de cargos en la administración pública.
Todas estas medidas a excepción de la última eran de aplicación inmediata. El alza en el precio de la gasolina debía hacerse efectiva a partir del 26 de febrero de ese año y el incremento de las tarifas del transporte público urbano en un 30% a partir del 27 de febrero, válido para los 3 meses siguientes, después de los cuales podrían aumentarse hasta el 100%. A raíz del anuncio del programa, se produjeron discrepancias entre el Poder Ejecutivo y el gremio de los transportistas.
En 1983 se funda una agrupación
informal en las Fuerzas Armadas denominada Movimiento Bolivariano Revolucionario
200 (MBR-200) cuya doctrina se apoya en el pensamiento de Simón Bolívar, Simón
Rodríguez y Ezequiel Zamora. La organización forma grupos de discusión sobre la
situación política y económica venezolana. Progresivamente, surge en el seno del
movimiento la idea de cambiar la situación del país a través de un golpe de
Estado. Alegando la situación económica y política, y la incompetencia y
corrupción del liderazgo civil, el MBR-200 organiza la “Operación Zamora”, cuyos
objetivos son derrocar al presidente Pérez y constituir una Junta de
Reconstrucción Nacional. La insurrección comienza en la tarde del día 3 y
estalla esa misma noche. A su regreso de Suiza, el presidente Pérez es recibido
en el aeropuerto por los ministros de la Defensa y de Relaciones Interiores,
quienes le informan sobre la asonada. El presidente se dirige a La Casona; allí
es informado del alzamiento en el Zulia. Se va al Palacio de Miraflores que
comienza a ser atacado a las 12 de la noche. El presidente logra escapar a una
estación de televisión, desde donde se dirige al país, ordenando a los
insurrectos deponer las armas.
El poder de la información se hace evidente. El gobierno muestra una imagen de
control de la situación.
Las fuerzas leales al mando del ministro de la Defensa recuperan el Palacio de
Miraflores a las 4 de la mañana y comienza la rendición de las fuerzas
insurgentes. A primeras horas de la tarde el jefe máximo de la rebelión,
comandante Hugo Chávez Frías, en uniforme de campaña, aparece ante las cámaras
de televisión, asume la responsabilidad absoluta del movimiento y solicita a sus
compañeros deponer las armas, pues los objetivos no se han logrado, “por ahora”.
En un país hastiado de que la dirigencia evada responsabilidades, asumir el
fracaso convierte a Chávez en un personaje conocido y popular.
El presidente, en reunión del gabinete, resuelve suspender las garantías
constitucionales y decretar el toque de queda. El 5 de febrero el Congreso
convoca una reunión conjunta para considerar el decreto presidencial; las
fracciones políticas convienen en no discutir los acontecimientos del día
anterior y emitir un comunicado repudiando el intento golpista. No obstante, el
senador Rafael Caldera, rompiendo la disciplina de partido, sin justificar la
intentona, expresa que ella tiene, al menos, como pretexto el deterioro de la
situación económica y social. Sus palabras son una crítica severa a la posición
monolítica y conservadora de los partidos políticos: “Es difícil pedirle al
pueblo que se inmole por la libertad y la democracia cuando piensa que la
libertad y la democracia no son capaces de darle de comer”.
En febrero de 1989, antes de
que fuera eliminado el control de cambios, el Consejo de Ministros autoriza una
rectificación presupuestaria por la suma de 250 millones de bolívares a favor de
la partida secreta del MRI. Son cambiados a dólares. El 8 de noviembre de 1992,
el periodista José Vicente Rangel denuncia que aquellos recursos no tuvieron el
uso debido. El Congreso inicia una larga y compleja investigación. Se comprueba
que parte del dinero ha servido para financiar la seguridad de Violeta Chamorro,
presidenta de Nicaragua. El Fiscal General de la República inicia antejuicio de
mérito ante la Corte Suprema de Justicia contra el jefe del Estado y sus
ministros Alejandro Izaguirre y Reinaldo Figueredo, por malversación de fondos
públicos.
El presidente Pérez es consignado al Retén Judicial de El Junquito.
La Corte Suprema de Justicia lo condena por malversación a 2 años y 4 meses de
arresto domiciliario que cumple en su residencia. Por primera vez, desde 1958,
un presidente de la república no logra concluir el mandato para el que fue
electo.
Con su discurso ( antes mencionado), Caldera pone en el terreno civil la discusión sobre los males
de la democracia y la situación del país. Obtiene de inmediato una gran
popularidad, cuyos frutos recogerá en las elecciones de diciembre de 1993.
El Congreso Nacional discute
las propuestas para la reforma de la Constitución presentadas por la Comisión
Bicameral, presidida por Rafael Caldera.
El presidente designa un Consejo Consultivo, integrado por personalidades independientes. A inicios de marzo este Consejo entrega sus conclusiones al presidente. Presenta ideas, se pronuncia por una reforma constitucional. La crisis de Venezuela “era global, pero tenía especiales connotaciones en lo económico, social y ético”. El 5 de marzo, el presidente propone la reforma de la Constitución a fin de despejar el camino para convocar una Asamblea Nacional Constituyente. El 10 de marzo el Congreso decide la reforma de la Carta Magna. Todo va bien orientado. De pronto, en septiembre, la reforma pierde su impulso.
Una de las banderas de Chávez como candidato presidencial, fue la llamada
Constituyente. Como primer paso de su gobierno, firmó un decreto llamando a los
venezolanos a referéndum para nombrar la Asamblea Constituyente que modificaría
la Carta Magna.
Chávez prometió poner fin al deterioro económico del país y a los problemas de
seguridad ciudadana, eliminar la corrupción, dar educación a todos los
venezolanos, dotar de servicios básicos a la población y hacer una
transformación completa del Estado.
Al ser aprobada la nueva Constitución, se convocó a elecciones presidenciales,
con la finalidad de legitimar a las nuevas autoridades. Hugo Chávez se lanzó
para su reelección; y Francisco Arias Cárdenas, ex-compañero de armas del
Presidente, decidió presentarse como candidato.
Las elecciones debían celebrarse el 28 de mayo de 2000, pero problemas en los
sistemas obligaron a postergarlas. Las autoridades electorales decidieron
entonces dividir el proceso en dos fechas: el 30 de julio, para elegir al
presidente y las principales autoridades regionales, nacionales y locales; y el
1 de octubre para escoger a las autoridades parroquiales.
Hugo Chávez Frías fue reelecto como nuevo Presidente de la República para el
período 2000-2006.
La nueva Constitución cambió desde el aparato legislativo, hasta el nombre del
país, que ahora se llama República Bolivariana de Venezuela. A los tres poderes
tradicionales: Ejecutivo, Legislativo y Judicial; se le agregaron el Poder Moral
y el Poder Electoral. Los períodos presidenciales se extienden ahora por seis
años, con opción a reelección inmediata; y muchas de las instituciones del
Estado cambiaron su denominación.
No pretendo, con esta interpretación de algunos acontecimientos que pude nombrar ( entre tantos ), al igual que los errores que se cometieron para llegar a la Quinta República, realizar un análisis profundo de los hechos. Solo nombro los mas relevantes, ni quiero sugerir que no había necesidad de realizar cambios fundamentales para salir de las crisis que enfrentaba el País. La situación era difícil y sigue siendo muy difícil.
La historia de Venezuela aguarda por más acontecimientos que se escriben día a
día.