POÉTICA VITAL      

   

                                                                                   

                        Deshaced            

                       ese verso... (León Felipe)

 

SUSPENDE el canto. Vive

a verso vivo.  Escúchame

una vez.  Habla sin tropo.

No se derrite el corazón:

se para de horror y muerte

o se rompe de guerras y de llanto.

Escucha.  Es lo primero.  Luego

suelta tu lengua; tus puños,

si es preciso.  Suspende el canto,

por favor, y habla como

a todas horas o casi nunca.

A mí también, aunque ya estoy en esa

lista negra

y roja de los que aman

la paz, el pan, la libertad de todos,

de los que estamos

transformando el mundo a puntapiés

de luz, a palabras de carne

y hueso frente al perro diario

o a muerte propia cuando cae inútilmente

un hombre.

 

 

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