Digo

 

 

 

Digo mi nombre con mi voz,

y canto:

Para el muchacho solo,

sin guitarra.

Para la adolescente sin amigo

de domingo.

Para este hombre de calor

y hambre,

con su corazón gris como una brasa.

Y para la mujer con un niño

que duerme

sobre el pecho mordido.

Para el anciano puro sin remedio

que ve al hijo

marchar

con su misma tristeza.

Para la vieja frágil

como una rama seca

y curvada de arrugas.

Aquí canto. Digo

mi nombre simple

para que todos sepan

lo que amo.

 

1