No supe enamorarme de azucenas
Publicado 1994 en conjunto con Receta de mujer de Andrés Castro Ríos por Editorial
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Ateneo Puertorriqueño.
Arte y tipografía del libro de
Vicente Rodríguez Nietzsche: el mismo autor.
Te perdono porque has amado mucho
porque crecen bondades por tu adentro
que derraman perfume a mi cabeza...
No existen apellidos en mis fechas.
El gozo ya pasó también el duelo.
Y el muerto adentro derrumbándose
se pudre acuchillado el muerto el muerto...
No lo ven en mi rostro ni en mi pelo,
ni mis manos delatan su caída;
pero en mi pecho vibran los estruendos
de tumba en el cadáver de mi vida.