Amor como una flauta...

Publicado en 1974
Luego de soportar
Luego de soportar
con peso
el sufrimiento,
saborearlo
y hacer gárgaras de limón
para espantarlo. Luego
decir después de saber
que un hombre no resiste
lo que creen las mujeres.
--He decidido hablar.
Ya no soporto.
Decido soltar la cuerda
halar del corazón con grandes fuerzas
para romper
o
tumbar
la columna del pecho.
Ya no puedo más.
Lo grito. Lo araño en el aire.
Corro a la izquierda.
Lo digo amargamente escupiendo.
Voy a soplar con fuerza;
quiero callar
este violín melancólico
que me suena por dentro.