Poemas en...
Discurso
Hoy hablará
de paz,
el presidente...
¡God bless him!
Son las siete
y luce
minicara.
Todos
sus huesos
están completos.
Ha revisado ya
su sangre,
su nariz,
sus garras;
su voz
más Dean que Macnamara,
está afinada.
Hitler y Spellman
dirigen
su mirada;
un democrático
napalm
florece
en su sonrisa.
Ya se dispone
a hablar...
Tiene
todo lo necesario
para hacer
su discurso...
¡La paz sea
con nosotros!
No es la piedra
No hay sombra
que le arranque
a la memoria
el reto del amor,
si por la dulce savia
__cauce mayor__
nos encontramos.
Vivir
sabernos de repente
a pleno corazón
en este horror sin pan
ni primavera,
en medio de la diaria cuchillada
es más que desamor.
El hombre duele.
Y en su doler
acorralamos la mirada.
No es tiempo para el llanto.
Es la hora saturada de espejos.
No es la piedra quien vela,
sino la sangre.
Poema
Solo
está el hombre
con su dolor a cuestas;
desvelado
en su sombra diaria.
Un dios ahogado
le corre por las venas
como una herida vieja.
Cargado
de silencio
cruza por el mundo
con su triste equipaje;
encadenado
va por calles
de miseria.
Busca
en su corazón
una mirada,
una palabra,
tierna o dura
que le diga
que humanamente existe.
Inutilmente busca.
Sus brazos
no detienen ya
la nada.
La soledad
ama a su pecho
que habita ferozmente.
La muerte
no necesita tiempo
para crearse.