El tiempo y las raíces

Recuerdo

 

Nadie regresa a su primera risa a su balbuceante sílaba original

al primer sueño inocente de los árboles,

nadie le sonríe dos veces al leñero

que vive sin prisa en la luna,

 

Caminamos entre extraños

alimentados de monóxido

rumiando nuestra vieja hambre ancestral

la doble sombra que tiene la angustia

resguardada por el tiempo

y se nos viene encima el primer paso vacilante,

la primera palabra entrecortada con las cenizas,

con el humo ondulante de la primavera enterrada

por la humedad de los años,

 

ahora recuerdo la primera rosa abierta

en el patio de mi casa,

la poderosa mano de mi padre como paraguas extendido

que tocaba mi cabeza,

y entre tanto sigo,

porque no conozco otra piedad que la mano de una madre

sobre la sien del hijo,

 

Oh, yo deseo un sitial tan alto

que pueda ver por una hendidura mis días de niño,

las pajaritas de papel

el color de las chiringas

mis viejos soldados de plomo

que caían heridos en guerras de juguete,

pero sigo ahora,

entre caras fermentadas por el ron

madrugadas de envidia

disecadas de entendimiento

y con el hedor que deja el orín

en las cañerías de las casas antiguas,

 

buscando la nota transparente

la espiga desgranada

la canción rota de los árboles!

 

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