Los Piojos atacan de nuevo
Después
del exitoso Tercer Arco, el grupo de El Palomar se despacha con Azul. El disco
avanza en el abordaje de ritmos rioplatenses, blues y rocanrol, y cita en las
letras a Los Redondos, Manal y Moris.
El
nuevo disco de los fantasmas que le pelean al viento, dice la información -adelanto del cuarto
disco de Los Piojos, Azul, que saldrá a la venta el 4 de mayo. Y la primera
entrega, desde que el grupo con base en El Palomar logró el conocimiento masivo
con Tercer Arco (1996), se asume navegando en medio de un clima tenso,
contracturado, tal como su característico ícono que aparece retratado en la
portada.
En ese
caso la apertura del álbum con Vals inicial (con un crescendo que corre
paralelo a la descripción de una tormenta y que amaina cuando el texto sugiere
lo mismo) es por demás significativa. No obstante, el acierto del grupo que
conforman Andrés Ciro (voz), Tavo Kupinski y Piti Fernández (guitarras), Micky
Rodríguez (bajo) y Daniel Buira (batería) sigue siendo la reinterpretación de
determinados estilos musicales (el rock and roll, el funk, el candombe, la
murga, el tango) hasta formatearlos con un no-género matizado con versatilidad
musical.
Una de
las claves de esta obra, grabada en los estudios Del Cielito entre febrero y
marzo de este año. es la de las citas. Cuando Andrés Ciro canta arrastrando las
sílabas Voy, voy como el Mendigo del Doque en el tema Genius, remite
directamente al tema de Moris. La frase noticias de ayer que cierra la
excitante El balneario de los doctores crotos (título sugerido del cuento El
balneario de los crotos, de Alberto Laiseca) traza un puente hacia el nombre de
un tema de Los Redonditos de Ricota, amén de uno de los tantos guiños al estilo
letrístico del Indio Solari. Y en la jazzera Sucio can hasta se permiten
introducir un fragmento del clásico No pibe (Manal), como quien muestra un
tatuaje.
A lo
largo de 16 temas, repasan la lección Rolling Stones-modelo 72 en el ya citado
Genius (al que anuncian como tema de difusión), dejan sentado cómo debería
rapearse en el Río de la Plata en Desde lejos no se ve, se mimetizan sin luces
con una big band en El Rey del blues (B.B.King), con coros agregados del
velezano Fernando el Rifle pandolfi, se despachan a gusto contra los
escribas musicales en la bossa Uoh pa pa, suman un coro de niños en la
cristalina Agua y cierran con Finale y su espíritu de fogón.
Otra
de las características de Azul es el audio, el más logrado desde Chac tu chac
(1992), su primera obra. Nuevamente producido por Alfredo Toth, cuenta esta vez
con el detalle técnico de haber sido masterizado en los estudios Hit Factory de
Nueva York. A editarse simultáneamente en Uruguay, Chile, Estados Unidos y
México, será estrenado en público el 9 de mayo en Comodoro Rivadavia y, para
los porteños, una semana más tarde en el gimnasio del Parque Sarmiento.