| SONETOS |
| Estos son algunos sonetos por si a�n no tienes el libro de Ciento Volando de Catorce.....(gracias teco por la captura) |
| Mon fr�re Vive quinientas noches en un d�a, se disfraza de rayo y de pregunta, enciende al elegir con qui�n se junta la sombra de una mala compa��a. No admite su mester de juglar�a m�s balazo que el sol cuando despunta. Siempre pone un soneto donde apunta con el rifle de la melancolia. Por sus canciones cruzan las ciudades, las historias de amor, las soledades, los malditos de buenos sentimientos. Baudelaire con su guitarra madrile�a, Joaqu�n Sabina escribe lo que sue�a En la rosa canalla de los vientos. LUIS GARC�A MONTERO. EN EL ESPEJO No me busques detr�s de la camisa, el or�n del azogue borda un fleco circunflejo en mis cejas, gesto hueco de mal actor que ensaya una sonrisa. No encuentro a Dorian Gray, ni a Mona Lisa, ni a Peter Pan, en la caricatura que exhibe ante el jurado la impostura de un look atropellado por la prisa. M�s lejos cada vez de los de afuera, boquer�n de secano en la frontera que separa lo urgente de lo a�ejo, a S�sifo ganarle la carrera sigo intentando, mientras un cangrejo, como una roca en el espejo espera. SOCORRO PIDO Si nos hundimos antes de nadar no so�ar�n los peces con anzuelos, si nos rendimos para no llorar declarar� el amor huelga de celos. La primavera miente y el verano cruza, como un tach�n, por los cuadernos; la noche se har� tarde, tan temprano, que enfermar�n de oto�os los inviernos. Cuando se desprometen las promesas, la infame soledad es un partido mejor que la peor de las sorpresas. Si me pides perd�n socorro pido, si te sobra un orgasmo me lo ingresas en el banco de semen del olvido. MATAR LAS TARDES Esta no es la embajada del reproche ni el vadem�cum de lo que perd�, para que llueva, para ser de noche, es condici�n cine qua non to be or not to be , como intuy� el bolero calavera de un pr�ncipe dan�s, se equivoca la urgencia y el te quiero que no vuelve la urgencia del rev�s. Escribo s�lo para matar las tardes, por no ponerme a deshacer maletas, por no arrastrarme por las estaciones, por no andar, como el rey de los cobardes, mustio, como un ramito de violetas, en el sepelio de las decepciones. YO TE SALUDO Ni�gate a barnizar el inclemente muro de san Ferm�n con trapantojos, ll�maos por el nombre de la gente, ay�daos a andar, que andamos cojos. Descalabra el establo y el casino, desabertzala la kale borroka, cu�ntanos el secreto, y a Sabino dale con los maquetos en la boca. Por Voltaire que nos desenmascara, por la daga en la llaga del espanto, por tu camisa limpia y tu cuchara, por la oreja de Van Gogh del tartamudo, por la guerra a la paz del campo santo, Fernando Savater, yo te saludo. AY, CARMELA A ti que te enfurru�as con mis bromas, hija de anciano bardo inevitable, candidata a heredar mis cromosomas, poliz�n de un por fin ingobernable. A ti que me arruinas con percebes, a ti que me adivinas de memoria, a ti que trinas cuando no te atreves a explorar las letrinas de mi historia. A ti, prima inter pares, Carmelona, Compinche de mis trucos malabares, Chinche, precoz, naranja guasingtona, dame un beso filial el la rebaba, por cantar el cantar de los cantares y ponerlo a tus pies, reina de Saba. AY, ROC�O Roc�o de mi barba cenicienta, dulcinea de oso y el madro�o, corchea que me canta las cuarenta, sultana de maguey, jersey de oto�o. Abono de plantas de mis labios, l�mpara milagrosa de Aladino, bella durmiente que desgrava agravios, detergente que lava mi destino. No vuelvas a rodar por la escalera, Cuando no haya un portero, a ras del suelo, Que medie entre tu alma y los chicones. Conv�dame a fundar la primavera, no me cierres las puertas de tu cielo lleno de caramelos y bombones. PARA DORMIR A LA PRINCESA IRENE Para que el alcanfor de la palabra desti�a el borrador de la memoria, en secreto te escribo, abracadabra, un soneto, el primero de de tu historia. Ya que el cemento pone en mi camino el guantecito azul de tus antojos, yo lo recojo en nombre del padrino de la ni�a mas cursi de mis ojos. Y como tengo el vicio de extra�arte y el mono de las ganas de achucharte, por tus cuatro solsticios y el que viene, he hilvanado estos versos que ma�ana te dormir�n al ritmo de la nana para dormir a la princesa Irene. SILICONA Ni imploro tu perd�n ni te perdona, ni te guardo rencor ni te respeto, si tardo en devolverte el abandono repr�chaselo al tono del soneto. Rompe la veda, ens�nchate, respira, falsa moneda mancha a quien la acu�a, las heces de un amor, que era mentira, no merece el luto de una u�a. Ni sembrar� de minas tu camino, Ni comulgo con ruedas de molino, Ni cambio mi mar brava por tu calma. El matasanos que esculpi� tus tetas, De propina, lo s� por mis tarjetas, Te alicat� con silicona el alma. BENDITOS MALDITOS I Benditas sean las bajas pasiones que no se rajan cuando pintan sables, los labios que aprovechan los rincones m�s olvidados, m�s inolvidables. Bendito sea el libro de la calle, los viejecitos verdes con petaca, las medias con costura, qu� detalle, los quitapenas que dejan resaca, las marujitas que pierden al bingo, los descendientes de los animales, los mi�rcoles con ropa de domingo, los adustos, los danys insolventes, los justos que parecen subnormales, los iguales a mi, los diferentes. MALDITOS BENDITOS II Benditos sean los ceros a la izquierda, los vuelos regular tirando a mal, los de viva el Atleti manque pierda, los que esperan que amaine el temporal, los quistes de los bronquios del minero, los tristes que se r�en de la tristeza, los calvos que se quitan el sombrero ante la dignidad de la belleza, los donjuanes sin tierra ni partido, los castos casanovas descastados, los que pudieron ser y no han querido, los benditos malditos desarmados, los parados sin paro ni despido, los don nadie, los santos humillados. BENDITOS MALDITOS III Bendito sea el sabio despistado, los l�pices de labios delincuentes, los que dan lo perdido por lo gozado, los opacos a fuer de transparentes, el �cido, el in�til, el cobarde, los abanicos de las solteronas, los que no llegan, los que llegan tarde, las Rom�n, los de Diego, los Varonas, los que esconden un roto en el bolsillo, los Quasimodo, los Pepito Grillo, las motos de los presos impacientes, los besos de despu�s de la pelea, los huesos de Calixto y Melibea, el hambre de las bocas insolentes. MALDITOS BENDITOS V Maldita sea la cresta de las olas, la d�mestica sarna que da gusto, los funerales de las amapolas, la pila bautismal de san Injusto. Malditas sean las fieras adiestradas, los ministros sin fuste y con cartera, los chulos de rameras malpagadas, la colada de trapo de bandera, el fiel de la balanza del tendero, los jueves en Par�s, con aguacero, los limoneros sepia de tus ojos, los yates con ense�a rojigualda, los tiros en la nuca de la espalda, los que aplauden al pr�ncipe de hinojos. ME CHUPO EL DEDO No amortaja la tinta el alfabeto sino la caja encinta de pandora, abona mi locura un chip inquieto, me apoltrona la usura de la aurora. Duermo al toque de centinela alerta, nado sin agua, como entre bebidas, cambio la cerradura de la puerta del sol de las desiertas avenidas. Me destroza el charol de los zapatos, saco la lengua en los autorretratos que esboza a mis espaldas el oto�o. Se me saltan las l�grimas de risa, ruedo despacio porque tengo prisa, me chupo el dedo cuando sabe a co�o. DUELOS Y QUEBRANTOS Aparta tu nariz de mis asuntos, saca mi pagar� de tu alcanc�a, estoy m�s solo cuando estamos juntos que con tu puto com por compa��a. No me invites a duelos y quebrantos, D�jame en paz con mis funambulismos, Discuto m�s conmigo que con tantos Que nuca se redimen a s� mismos. M�tete por el rabo tus consejos, todav�a no escupen los espejos ni dejo la canci�n para ma�ana. Con mi lumbago pago mi pereza tus pufos, los nirvanas de su alteza, mi Quevedo, tu gatita, mi fulana. SIN PUNTOS NI COMAS No somos siempre nosotros el bueno, no tiene otros la culpa de todo, la redenci�n mata m�s que el veneno, perfil de plata, borcegu� de lodo. Neuras y gritos y coches y aromas, calles y cuerpos y noches y azares, sigue corriendo, sin puntos ni comas, sube al infierno, baja a los altares. Perd� mi sueldo de bombero un d�a, que, por jugar a hechar troncos al fuego, quem� los muros de la patria m�a. �C�mo iba yo a saber que la hidalgu�a era le pijama a rayas del talego y la ambici�n un perro polic�a? EN HORAS DE OFICINA La sexi star de an�nima vagina folla con la rutina de las putas, come pollas en horas de oficina, gana m�s en propinas que en minutas. Se enga�a usted si empa�a lo que digo, patrona de las pajas del poeta, en nombre del deseo te bendigo, menos tuvo Romeo con Julieta. �Qu� ser�a de m� sin ese culo que profana la ley del disimulo conyugal cuando el sexo es un adorno? Convicto de ascensores sin salida, Duermo mejor despu�s de una corrida En los hoteles con canales porno. TODO A CIEN Comprar el todo a cien de Calamaro es mudarse al pa�s de Gulliver, qu� capricho saberse un bicho raro, cu�ntos bichos trepana su alfiler. C�lices, br�julas, monomam�a, ca�i lufardo, cardo de jazm�n, no es un hijo bastardo de Garc�a, dicen que dijo san Discepol�n. Le exigimos a Sting monday�s night fever, le ponemos a Prince algunos peros, flacos esqiozofr�nicos for ever la gloria eterna nos parece poco, del fashion nos vengamos con boleros, Andr�s crece al rev�s y yo tampoco. PERILLANES PERILLA Perillanes perilla hermanos B�cquer, �mentira? que se muera mi compadre, p�drase el coraz�n que no taldre nuestra parker siamesca black and decker. San Judas, santa Rita y samsonite financian la piedad de los impios, Lolita se distancia de los fr�os Escondi�ndose mal al escodite. Compartimos los mitos, las histerias, al asma, los pinchitos de las ferias, no nos casamos por amor al arte. Rezamos al comp�s de los masones, aunque aveces nos llamen bujarrones �c�mo ser jueces de quien parte? Joaqu�n Varona. QUE NO LLEVAN A ROMA La Habana, Londres, Fez, Venecia, Lorca, N�poles, Buenos Aires, Sinaloa, Guanajuato, Madrid, Gij�n, Menorca, Ronda, Donosti, Marrakesh, Lisboa, C�diz, Granada, Cordoba, Sevilla, �beda, Vigo, T�nger, Zaragoza, Cartagena, Vetusta, Melipilla, Montevideo, C�ceres, Mendoza, Macondo, Esparta, N�nive, Comala, Praga, Valpara�so, Guatemala, Samarcada, Bagdad, Lima, Sodoma, Liverpool, Tenerife, Petersburgo, Nueva Orle�ns, Atenas, Edimburgo, cien caminos que no llevan a Roma. ALREDEDOR NO HAY NADA El mo�o, las pesta�as, las pupilas, el peron�, la tibia, las narices, la frente, los tobillos, las axilas, el menisco, la aorta, las varices. La garganta, los p�rpados, las cejas, las plantas de los pies, la comisura, los cabellos, el coxis, las orejas, los nervios, la matriz, la dentadura. Las enc�as, las nalgas, los tendones, la rabadilla, el vientre, las costillas, los h�meros, el pubis, los talones. La clav�cula, el cr�neo, la papada, el cl�toris, el alma, las cosquillas, esa es mi patria, alrededor no hay nada. MALDITOS BENDITOS VI Maldita sea la lengua viperina, los sextos y los novenos mandamientos el crack, el pegamento, la hro�na, los jueces, los obispos, los sargentos, el for�nculo, el sida, la jaqueca, el tornado, el tif�n los huracanes, los fondos de inversi�n con hipoteca, las Clark Kent (c’est � dire, los supermanes), los criminales que ama a los gatos, los c�mulos, los cirros, los estratos, la peste, la miseria, la sequ�a, el relamido solo que m�s calienta, el az�car sin sal y sin pimienta, la lija de las hijas de Mar�a. BENDITOS MALDITOS VII Bendita sea la s�ncopa, el diptongo, la marimba, el fiscornio, la guitarra, el dubi dubi, el s�rongo cosongo, la amazona, la hormiga, la cigarra, las desgracias de Rubens, las giocondas, el �why not?, el quiz�s, el todav�a, las naranjitas mondas y lirondas, las cartas con fartas de ortograf�a, los �ltimos mejores que el primero, la suegra de la novia del torero, las ventas de los plomos que se funden, los chaquetes, los vinos generosos, los abogados de los sospechosos, los grumetes de barcos que se hunden. MALDITOS BENDITOS VII Maldito sea el duende que no tengo, el hiato que encontr� san Cucufato, la org�a que agoniza cuando vengo, la letra peque�ita del contrato, los australopitecus arrogantes, los acad�micos de la impostura, los tesoreros de los traficantes, los maporreros de la infracultura, los envidiosos bienintecionados, los cr�ticos que quieres ser artistas, el lacre de sagrarios profanados. Maldito seas, ciao, fuera, vete, la caspa del champ� de las revistas, le pus enmascarada de azulete. BENDITOS MALDITOS VIII Benditas sean las rubias calentonas que se bajan las bragas con cualquiera, las ni�eras que salen respondonas y arrinconan al ni�o en la escalera, las enfermeras que suben la fiebre, las tetas de pez�n hospitalario, los gatos que no dan gato por liebre, los misterios gozosos del rosario, los fr�volos culitos cari�osos que perdonan los polvos atrasados y no juegan a ricos y famosos, los h�medos chochitos de las putas que consuelan a m�s descosolados que las madres teresas de calcutas. MALDITOS BENDITOS VIII Malditos sean los bines gananciales, los sostenes a guisa de trincheras, los penes con tres puntos cardinales, la meca que divide tus caderas, los que arriman el ascua a las ruinas, los que soplan las velas de la nave, los que conspiran entre bambalinas, los exp�sitos padres de qui�n sabes, los alcahuetes del polvete ajeno, los sorbetes de bilis con veneno, la mili voluntaria en Regulares, los que jubilan a los jubilados, los que fusilan a los fusilados, las pilas de dalilas nucleares. BENDITOS MALDITOS IX Benditos sean los gl�bulos rojos, la epidural, el calcio, la insulina, el zotal que extermina los piojos, el ginseng, los condones, la morfina, los cristales de arena de las playas, los �rboles frutales, la aceituna, las fiambreras, el termo, las toallas, las gafas, las bombillas, la vacuna, el jabugo, el caf�, la manzanilla, las migas, el arroz, la ensaladilla, el jab�n, las tiritas, la escayola, el botijo, el porr�n, la damajuana, el mate, el J.B., la marihuana el cubata de ron sin coca-cola. MALDITOS BENDITOS X Maldito amor el nuestro si caemos en la trampa mortal de las parejas, si queremos querer y desqueremos, si empezamos el living por las rejas. Maldito se el hall de los despachos, los �ngeles dormidos en la rama, el garraf�n del bar de los muchachos, los gajes de los trajes de la fama. Malditas sean las pugnas fraticidas entre el macho y la hembra, resignados el duelo de juzgados homicidas. Malditos sean los gritos destemplados, malditas sea las bocas desabridas, la justicia de los ajusticiados. LA FLOR DE LA CANDELA Evocar� el boliche clandestino que desat� mi lengua y tus botones, �qu� panal libar� cuando el destino me requise la miel de tus pezones? Eccema de mis pilas agotadas, dabila de mis quieros y mis puedos, zalema de pupilas delumbradas, teorema de las yemas de mis dedos. Cada noche te salto en la escalera, vivo dilapidando amaneceres con tu tanga de encaje por montera. Laica patrona de la despedida, Yo te nombro, entre todas las mujeres, la flor de la candela de mi vida. |