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| Hotel, Dulce Hotel |
| 1 As� estoy yo sin ti 2 Pacto entre Caballeros 3 Que se llama Soledad 4 Besos de Judas 5 Oiga Doctor 6 Amores Eternos 7 M�nica 8 Cuernos 9 Hotel, dulce Hotel |
| ASI ESTOY YO SIN TI Extra�o como un pato en el Manzanares, torpe como un suicida sin vocaci�n, absurdo como un belga por soleares, vac�o como una isla sin Robinson, oscuro como un t�nel sin tren expreso, negro como los �ngeles de Mach�n, febril como la carta de amor de un preso..., As� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. Perdido como un quinto en d�a de permiso, como un santo sin para�so, como el ojo del maniqu�, hura�o como un dandy con lamparones, como un barco sin polizones..., as� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. M�s triste que un torero al otro lado del tel�n de acero. As� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. Vencido como un viejo que pierde al tute, lascivo como el beso del coronel, furtivo como el Lute cuando era el Lute, inquieto como un p�rroco en un burdel, errante como un taxi por el desierto, quemado como el cielo de Chernovil, solo como un poeta en el aeropuerto..., as� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. In�til como un sello por triplicado, como el semen de los ahorcados, como el libro del porvenir, violento como un ni�o sin cumplea�os, como el perfume del desenga�o..., as� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. M�s triste que un torero al otro lado del tel�n de acero. As� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. Amargo como el vino del exiliado, como el domingo del jubilado, como una boda por lo civil, macabro como el vientre de los misiles, como un p�jaro en un desfile..., as� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. M�s triste que un torero al otro lado del tel�n de acero. As� estoy yo, as� estoy yo, sin ti. |
| PACTO ENTRE CABALLEROS No pasaba de los veinte el mayor de los tres chicos que vinieron a atracarme el mes pasado. "Subvenci�nanos un pico y no te hagas el valiente que me pongo muy nervioso si me enfado." Me pillaron diez quinientas y un peluco marca Omega con un pincho de cocina en la garganta, pero el bizco se dio cuenta y me dijo -"oye, colega, te pareces al Sabina ese que canta." Era un noche cualquiera, puede ser que fuera trece, �qu� m�s da? pudiera ser que fuera martes. S�lo se que algunas veces cuando menos te lo esperas el diablo va y se pone de tu parte. -"Este encuentro hay que mojarlo con jarabe de litrona, compa�eros antes de que cante el gallo"- -"tranquilo, tronco, perdona, y un trago pa celebrarlo"- los tres iban hasta el culo de caballo. A una barra americana me llevaron por la cara, no dejaron que pagara ni una ronda, controlaban tres fulanas pero a mi me reservaban los encantos de "Maruja la cachonda". Nos pusimos como motos, con la birra y los canutos se cortaron de meterse algo m�s fuerte; nos hicimos unas fotos de cabina en tres minutos..., parecemos la cuadrilla de la muerte. Protegidos por la luna cogieron prestado un coche, me dejaron en mi queli y se borraron por las venas de la noche -"enr�llate y haznos una copla guapa de la tuyas"- me gritaron. Me devolvieron intacto, con un gui�o mi dinero, la cadena, la cartera y el reloj; yo, que siempre cumplo un pacto cuando es entre caballeros, les ten�a que escribir esta canci�n. Hoy ven�a en el diario el careto del m�s alto, no lo hab�a vuelto a ver desde aquel d�a; escapaba del asalto al chal� de un millonario y en la puerta le esper� la polic�a. Mucha, mucha polic�a... |
| QUE SE LLAMA SOLEDAD Algunas veces vuelo y otras veces me arrastro demasiado a ras del suelo, algunas madrugadas me desvelo y ando como un gato en celo patrullando la ciudad en busca de una gatita, a esa hora maldita en que los bares a punto est�n de cerrar, cuando el alma necesita un cuerpo que acariciar. Algunas veces vivo y otras veces la vida se me va con lo que escribo; algunas veces busco un adjetivo inspirado y posesivo que te ara�e el coraz�n; luego arrojo mi mensaje, se lo lleva de equipaje una botella..., al mar de tu incomprensi�n. No quiero hacerte chantaje, s�lo quiero regalarte una canci�n. Y algunas veces suelo recostar mi cabeza en el hombro de la luna y le hablo de esa amante inoportuna que se llama soledad. Algunas veces gano y otras veces pongo un circo y me crecen los enanos; algunas veces doy con un gusano en la fruta del manzano prohibido del padre Ad�n; o duermo y dejo la puerta de mi habitaci�n abierta por si acaso se te ocurre regresar; m�s raro fue aquel verano que no par� de nevar. Y algunas veces suelo recostar mi cabeza en el hombro de la luna y le hablo de esa amante inoportuna que se llama soledad. |
| BESOS DE JUDAS No soporta el dolor, le divierte inventar que vive lejos, en un raro pa�s, cuando viaja en sue�os lo hace sin m�, cada vez que se aburre de andar da un salto mortal. Cuando el sol fatigado se dedica a manchar de rosa las macetas de mi balc�n juega conmigo al gato y al rat�n, si le pido "qu�date un poco m�s" se viste y se va. Cuanto m�s le doy ella menos me da Por eso a veces tengo dudas, �no ser� un tal Judas el que le ense�� a besar? Nunca me dice ven, siempre se hace esperar, de noche como un sue�o tarda en venir, dibuja nubes con saliva y carm�n, cobra caro cada abrazo que da, no acostumbra a fiar. Cuando gritos de alarma suenan por la ciudad, cuando los sabios dicen "no hay soluci�n" ella pretende que hagamos el amor en una cama de cristal a orillas del mar. Yo que siempre trat� de aprender a barajar los naipes al estilo del triunfador, ahora me veo jugando de farol mientras su manga esconde un as, sale siempre a ganar. Cuanto m�s le doy ella menos me da, por eso necesito ayuda, aunque sea de Judas... b�same un poco m�s. |
| OIGA DOCTOR Oiga, doctor, devu�lvame mi depresi�n, �no ve que los amigos se apartan de m�? dicen que no se puede consentir esa sonrisa idiota; Oiga, doctor, que no escribo una nota desde que soy feliz. Oiga, doctor, devu�lvame mi rebeld�a, ahora que a la carta ceno cada d�a y viajo con American Express algunas de las cosas, oiga, doctor, que imaginaba odiosas... �sabe que est�n muy bien? Oiga, doctor, esta vez le fall� la acupuntura, �acaso no le pago las facturas? d�jeme como estaba, por favor, oiga, doctor, a ver si tengo cura, solo quiero ser yo y ahora parezco mi caricatura. Oiga, doctor, devu�lvame mi fracaso, �no ve que yo cantaba a la marginaci�n? devu�lvame mi odio y mi pasi�n, doctor, h�game caso, quiero volver a ser aquel payaso con alas en los pies. Oiga, doctor, devu�lvame mi excitaci�n, llevo ya cinco meses sin una erecci�n, incluso en un gimnasio me inscrib� pero no me curaron, oiga, doctor, cada miembro me hincharon menos el viril. Oiga, doctor, esta vez le fall� la acupuntura, �acaso no le pago las facturas? d�jeme como estaba, por favor. Oiga, doctor, que ya no se me empina, desde que me mand� tener cuidado con la nicotina. Nada de disimulos, la cumbre se me est� clavando por momentos en el culo. |
| AMORES ETERNOS Desnuda se sent�a igual que un pez en el agua, vestirla era peor que amortajarla; inocente y perversa como un mundo sin dioses, alegre y repartida como el pan de los pobres. No quise retenerla, �de qu� hubiera servido deshacer las maletas del olvido? Pero no s� qu� diera por tenerla ahora mismo mirando por encima de mi hombro lo que escribo. Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa, a cambio de sus besos y su prisa; con ella descubr� que hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno. Conservo un beso de carm�n que sus labios dejaron impreso en el espejo del lavabo, una foto amarilla, un coraz�n oxidado, y esta sed del que a�ora la fuente del pecado. Antes que la carcoma de la vida cotidiana acabara durmiendo en nuestra cama, pagana y arbitraria como un lunes sin clase se fue de madrugada, no quiso ser de nadie. Le di mis noches y mi pan, mi angustia, mi risa, a cambio de sus besos y su prisa; con ella descubr� que hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno. |
| MONICA Mira, M�nica, ya estoy harto de tu maldita indecisi�n vivo al borde del infarto martes s�, mi�rcoles no, jueves qui�n sabe; Por ti quem� mis naves y algo m�s, malvend� mi alma a Satan�s a cambio de la llave de tu intimidad. Mira, M�nica, ten en cuenta, si se presenta la ocasi�n, que en la frontera de los treinta quema menos el amor pero a�n calienta; De noche nunca cierres tu balc�n, puede que se anime alg�n ladr�n a desvalijarte un poco el coraz�n. No me digas tal vez, quiz�s, puede que, ma�ana, que de tanto esperarte van a salirme canas, no me tengas muerto de sed..., no seas inhumana. Deja, M�nica ya esa historia de mi mentira y tu verdad, No me cuentes tus memorias que no las voy a comprar, basta de copas y de palabras vueltas del rev�s, �no ves que ya empieza a amanecer? Anda, qu�tate la ropa de una vez. No me digas tal vez, quiz�s, puede que, ma�ana, que de tanto esperarte van a salirme canas, no me tengas muerto de sed..., no seas inhumana. |
| CUERNOS Si como yo eres de los que prefieren los placeres que brindan las mujeres que pasan de los treinta, entre las casadas busca tus amadas, los cuernos le pondr�n a tu almohada su sal y su pimienta. Tienes que conseguir que su marido valga para cornudo, el elegido tendr� que ser civilizado; huye de la mujer del comisario, �qu� vas a hacer desnudo en el armario de un tipo que va armado? con dos... Cuernos, cuernos, cuernos, siempre tan modernos, cuernos, cuernos, cuernos, es la soluci�n pon un par de cuernos a tu depresi�n. En asuntos tales las clases sociales compiten pero siempre sobresale la noble clase alta; las se�oras con rango y posici�n si no adornan la frente del var�n notan que algo les falta. Pero que no te lleve el desenfreno a hacer de gallo en el corral ajeno de alguna Cenicienta obrera, y menos si el marido es un parado, aparte de cornudo apaleado se pone hecho una fiera con los... Cuernos, cuernos, cuernos, siempre tan modernos, cuernos, cuernos, cuernos, es la soluci�n pon un par de cuernos a tu depresi�n. Pasa con prudencia de las apariencias si quieres seducir a alguna esposa marchosa y posmoderna; tiene mala pata que al tercer cubata se duerma en el sill�n y tu all� con el rabo entre las piernas. Nada mejor que un buen ejecutivo, ap�stol de programas intensivos, almidonado como un traje; elige de entre todos los maridos a ese infeliz que siempre est� reunido y siempre de viaje con dos... Cuernos, cuernos, cuernos, siempre tan modernos, cuernos, cuernos, cuernos, es la soluci�n pon un par de cuernos a tu depresi�n. |
| HOTEL, DULCE HOTEL Ped� dos camas con ventanas al mar, mejor que salgas sola del ascensor, conozco un chino cerca para cenar, inventa un nombre falso y d�jalo en recepci�n, le he dicho al camarero que nos suba champ�n, un siglo y tres minutos, �cu�ndo vas a llegar? Preparar� un canuto bien cargado en tu honor, la llave est� en la puerta, cuarto setenta y dos. Hotel, dulce hotel, hogar, triste hogar, estatuas de sal, habitaci�n con vistas a tu piel. Tal vez se deje seducir el azar, abriga m�s cuando es furtivo el amor, con seis ducados arrugados y un par de botas medio rotas se camina mejor; te besar� la nuca mientras miras saltar las olas entre las farolas del malec�n, ponte el liguero que por reyes te regal�, ven a la cama, nos persigue el amanecer. Hotel, dulce hotel, hogar, triste hogar, estatuas de sal, habitaci�n con vistas a tu piel. T� sabes que en el purgatorio no hay amor dom�stico con muebles de skay, no es que no quiera, es que no quiero querer, echarle le�a al fuego del hogar y el deber, la llama que me quema cada vez que te veo me dice que es absurdo programar el deseo, al cabo de unos a�os estar�amos los dos adultos y aburridos frente al televisor. Hotel, dulce hotel, hogar, triste hogar, estatuas de sal, habitaci�n con vistas a tu piel. |