El hombre del Traje Gris

1 Eva tomando el Sol
2 Besos en la frente
3 Qui�n me ha robado el mes de Abril
4 Una de Romanos
5 Juegos de Azar
6 Locos de Atar
7 Nacidos para Perder
8 Peligro de Incendio
9 �Al Ladr�n, al ladr�n!
10 Cuando aprieta el frio
11 Los perros del amanecer
12 Rap del Optimista
EVA TOMANDO EL SOL

Todo empez� cuando aquella serpiente
me trajo una manzana y dijo: "prueba"
Yo me llamaba Ad�n, seguramente
t� te llamabas Eva.
Viv�amos de squatters en un piso
abandonado de Moratalaz,
si no has estado all� no has visto
el Para�so Terrenal.
Cogimos un colch�n de una basura,
dos sillas y una mesa con tres patas,
mientras yo emborronaba partituras
t� fre�as las patatas.
Plantamos ca�amones de Ketama
y un tiesto nos creci� ante el ventanal
con una rama de �rbol de la ciencia
del bien y del mal.
A Eva le gustaba estar morena
y se tumbaba cada tarde al sol,
nadie vi� nunca una sirena
tan desnuda en un balc�n.
Pronto en cada ventana hubo un marido
a la hora en que montaba el show mi chica,
aunque la tele diera en diferido
el Real Madrid-Benfica.
Un d�a la v�bora del entresuelo
en trance a su consorte sorprendi�,
form� un revuelo y telefone�
al cero noventa y dos.
Y como no ten�amos apellidos,
ni hohas de parra, ni un t�o concejal,
ni m�s Dios que Cupido
no sirvi� de nada protestar.
Eva tomando el sol
bendito descontrol,
besos, cebolla y pan...
�qu� m�s quieres Ad�n?
Un juez que se cre�a Dios dispuso
que precintara un guardia nuestro piso
no quedan plazas para dos intrusos
en el Para�so.
Est�bamos sobre el colch�n desnudos
jugando a nuestro juego favorito,
al ver entrar la pasma
Eva no pudo sofocar un grito.
A golpes la baj� por la escalera un
�ngel disfrazado de alguacil
sin importarle un pijo que estuviera
encinta de Ca�n.
Hoy Eva vende en un supermercado
manzanas del pecado original
yo canto en la calle Preciados
todos me llaman Ad�n.
Eva tomando el sol
bendito descontrol,
besos, cebolla y pan...
�qu� m�s quieres Ad�n?
BESOS EN LA FRENTE

Las gafitas de las pecas,
con complejo de mu�eca
desconchada
frota su cuerpo desnudo
contra el lino blanco y mudo
de la almohada.
Invisible entre la gente.
Condenada a ser decente,
seg�n fama que del cuello le colgaron
los que nunca la invitaron
a su cama
Cuando agoniza la fiesta
todas encuentran pareja
menos Lola
que se va, sin ser besada,
a dormirse como cada
noche sola
y una l�grima salada
con sabor a mermelada
de ternura
moja el suelo de su alcoba
donde un espejo le roba
la hermosura.
Nadie sabe c�mo le queman en la boca
tantos besos que no ha dado,
tiene el coraz�n tan de par en par y tan oxidado.
Ojos lujuriosos de hombre que en el �ltimo metro
buscan y desean
nunca miran dentro del escote de las feas.
Besos en la frente,
besos en la frente le dan;
besos en la frente,
nadie trata de ir m�s all�...
yo quise probar.
Yo que, en cosas del amor,
nunca me he guiado por
las apariencias,
en su cintura encontr�
una mariposa de
concupiscencia.
Las m�s explosivas damas
me dejaban en la cama
congelado
-"ten cuidado al desnudarme,
no vayas a estropearme
mi peinado"-
Lola s� que lo ha comprendido, por caminos
escondidos ha buscado
el agua que mana el oscuro manantial del pecado.
Y aunque me ha dejado marcado como un mapa
de ara�azos en la espalda
nunca hall� tanto calor como bajo su falda,
y le he pedido "vente conmigo" aunque la pe�a
diga "t�o, que mal te lo montas",
harto como estaba de tanta guapa ins�pida y tonta.
Paso de la falsa belleza igual que el sabio
que no cambia Par�s por su aldea
y me abrazo a la verdad desnuda de mi fea.
Besos en la frente,
besos en la frente le dan;
besos en la frente,
nadie trata de ir m�s all�...
yo quise probar
QUIEN ME HA ROBADO EL MES DE ABRIL

En la posada del fracaso,
donde no hay consuelo ni ascensor,
el desamparo y la humedad
comparten colch�n
y cuando, por la calle,
pasa la vida, como un hurac�n,
el hombre del traje gris
saca un sucio calendario del
bolsillo y grita
�qui�n me ha robado el mes de abril?
�Pero c�mo pudo sucederme a m�?
�Qui�n me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el caj�n
donde guardo el coraz�n.
La chica de BUP casi todas
las asignaturas suspendi�
el curso en que pre�ada
aquel chaval la dej� y cuando en la pizarra
pasa lista en profe de lat�n
l�grimas de desamor
ruedan por la p�gina de un bloc
y en �l escribe
�qui�n me ha robado el mes de abril?
�C�mo pudo sucederme a m�?
�Pero qui�n me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el caj�n
donde guardo el coraz�n.
El marido de mi madre
que en el �ltimo tren se larg�
con una peluquera
veinte a�os menor
y cuando exiben esas risas
de Instamatic en Par�s,
derrotada en el sill�n,
se marchita viendo Falcon Crest
mi vieja y piensa
�qui�n me ha robado el mes de abril?
�C�mo pudo sucederme a m�?
�Pero qui�n me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el caj�n
donde guardo el coraz�n.
UNA DE ROMANOS

Has visto un ciclo en televisi�n del cine
en tiempos de Franco?
yo soy aquel chaval que creci� en la fila
de los mancos.
Si un dedo acariciaba una pierna, un cuello, un sujetador,
bramaba la temible linterna del acomodador.
Ella ten�a catorce abriles en canal,
sobre las rodillas rebeca para disimular;
aquel sabor a chocolatina, piel, saliva y sudor...
la carne de gallina me pone en el coraz�n.
En pantalla Dalila
cortaba el pelo a cero a Sans�n
y en la �ltima fila del cine
con calcetines
aprendimos tu y yo.
Juegos de manos
a la sombra de un cine de verano,
Juegos de manos...
siempre daban una de romanos.
Era condici�n esencial organizar bien el modo
de entrar en la semioscuridad blanca y negra del No-Do
y, mientras en el circo un le�n se merendaba a un cristiano,
la nena se dejaba besar (que no la pille su hermano).
Si estrenaban Cleopatra y ped�an el carnet
yo iba con corbata y pomada que cura el acn�
hasta que aquella bici de mi ni�ez se fue quedando sin frenos
y en la peli que pusieron despu�s nunca ganaban los buenos.
Y mientras en pantalla
prend�a fuego a Roma Ner�n,
contra la �ltima valla del cine
y en calcetines
aprendimos tu y yo.
Juegos de manos
a la sombra de un cine de verano,
Juegos de manos...
siempre daban una de romanos.
Hoy que todos andan con videos porno-americanos
para ver contigo me alquilo una de romanos.
JUEGOS DE AZAR

Recordar�s la primera vez
que con tu traj�n nos junt� la vida,
llamaste al timbre para vender
libros sobre razas desconocidas...
�qu� nos sucedio?
Que acabamos desnudos jugando abrazados sobre el parquet
al juego del amor.
Luego te marchaste sin dejar ni un papel
con tu nombre y tu direcci�n,
alguien te esperaba donde siempre a las tres
y eran ya m�s de las dos.
Volv� a encontrarte meses despu�s,
la casualidad me cruz� contigo
en el vest�bulo de un hotel
-"�qu� demonios andas haciendo en Vigo?"-
cuando me despert�
me besabas los p�rpados: -"�c�mo te llamas?"- te pregunt�
despu�s amaneci�.
Y as� fue como el tabique de aquel hotel
que nos separaba cay�;
tu ten�as el cuarto cientocuarentaitres,
yo el cientocuarentaidos.
Siglos pasaron sin que el azar,
duende juguet�n, sus hilos moviera;
casi me hab�a olvidado ya
de tus pies subiendo por mi escalera...
pero antesdeayer
en un cine de barrio una voz me llam�, desde el ambig�,
y supe que eras t�.
Y la rara historia otra vez se repiti�
unos cuantos a�os despu�s,
en taquilla te hab�an dado la fila dos
y a m� me dieron la tres.
LOCOS DE ATAR

Est�bamos en lo mejor
cuando son� el despertador
como un jarro de agua fr�a.
El vino dulce del placer
se avinagr� sobre tu piel
y la m�a.
De nueve a dos, de cuatro a seis,
yo, que he nacido para rey
trabajando por dinero...
�Y si te quitas el jersey
y nos sacamos otra ley
del sombrero?
Diles que no
piensas fichar,
pon el reloj
a la hora de los locos
de atar.
El lunes es el d�a peor,
bailar con un ordenador
el bolero del masoca.
Volvi�ndole la espalda al mar,
sin un mal beso que leevarse
a la boca.
La fuerza de la gravedad
del cielo nos exiliar�
cuando subas la persiana...
�Por qu� no hacemos el amor
y tiras esa ropa por
la ventana?
Diles que no
piensas fichar,
pon el reloj
a la hora de los locos
de atar.
NACIDOS PARA PERDER

Soy del color de tu porvenir
me dijo el hombre del traje gris
"no eres mi tipo" le conteste
y aquella tarde aprend� a correr.
Al pisar la estaci�n
le abr� la jaula a mi coraz�n.
Tras las monta�as estaba el mar
la noche, el v�rtigo, la ciudad,
el mundo a cambio de una canci�n
me daba un plato, un beso, un colch�n.
La �nica medalla que he ganado en la vida
era de hojalata y decepci�n.
No ten�a salida el callej�n del cuartel
para el desertor del batall�n
de los nacidos para perder.
Prima del alma desn�dame
del traje gris, de la multitud,
devu�lveme al camino del Sur
al pa�s de la ni�ez
donde uno y uno sumaban tres.
La �nica medalla que me ha dado la vida
en el escenario la gan�.
No ten�a salida el callej�n del cuartel
para el desertor del batall�n
de los nacidos para perder.
PELIGRO DE INCENDIO

Hay una espalda que me est� mirando,
hay una nuca que se est� dejando acariciar por m�,
hay unos ojos que no saben nada,
hay unos labios que, de madrugada, me dir�n que s�.
Hay una luna llena en ese escote,
una pupila fija en el capote de la excitaci�n,
hay un reloj que siempre da las cinco,
hay una hormiga que anda dando brincos por mi pantal�n.
Hay un imb�cil bailando con ella,
hay otra lengua lamiendo la huella que deja su pie,
hay una llave, un hall, una escalera,
hay un pecado que no s� qu� diera yo por cometer.
Hay una moto que me est�n vendiendo,
unas caderas que andan exigi�ndome imaginaci�n,
hay un tal�n, un culo, una rodilla,
hay una risa haciendome cosquillas en el coraz�n.
Hay un peligro de incendio esta noche
en el asiento trasero de un coche,
se quema una pareja en el tercero,
no ser� yo quien llame a los bomberos.
Hay un veneno que se le parece
hay unas medias que ocultan, que ofrecen, que niegan, que dan,
hay un moh�n , un tal vez, una pose,
hay una falda minti�ndome: no se la vas a quitar.
Hay una cremallera arrepentida,
�d�nde diablos estar� escondida la maldita luz?
hay una mano, un brazo, un hombro, un codo.
Hay una boca que lo dice todo sin decir ni m�.
Hay manchas de carm�n en la almohada,
hay un conserje que no ha visto nada si le das dos mil,
hay una copa que se est� vaciando,
hay unos dedos que me est�n quitando la chaqueta gris.
Hay un tel�fono recien cortado,
una pintada oscena en el lavabo al lado del bidet,
hay una cruz absurda sobre el lecho,
hay un espejo en cada techo para verse del rev�s.
Hay una puerta que se est� cerrando,
hay unos pechos que se van librando del sujetador,
hay un infierno que me est� esperando,
hay una cama que se est� empapando con nuestro sudor.
Hay un peligro de incendio esta noche
en el asiento trasero de un coche,
se quema una pareja en el tercero,
no ser� yo quien llame a los bomberos.
AL LADRON, AL LADRON

Parece, por lo que dicen,
que sigues preparando oposiciones a Carabanchel;
ayer, tu nieta de quince
vio como te sacaban a empujones de un cabaret.
Parece
que no eres m�s aquel carterista
de guante blanco y alma de artista...
los buenos tiempos no han de volver,
me han dicho
que con la artrosis de los nudillos
se te resiste m�s de un bolsillo,
que ya ni cumples con la mujer,
me han dicho
que cada bolso es una odisea,
que una se�ora en una pelea
te ha puesto un ojo a la virul�.
T� que ten�as la m�s exclusiva clientela,
en cada golpe dejabas tu sello de autor;
mientras a salvo re�as y contabas las pelas
alguien pasaba gritando "�al ladr�n, al ladr�n!".
�Si no fuera por los pocos
que, haci�ndose los locos, apuntalan tu dignidad...!
fingiendo que no se enteran
te dejan que les guindes la cartera, para cenar.
Me han dicho
que te revienta que los chavales
olviden que los buenos modales
son esenciales para robar;
t� sabes
que para hacer una buena caja
no necesita usar la navaja
un verdadero profesional,
t� siempre
mimaste al pobre a costa del rico;
lo que era un arte -�mierda de pico!-
est� empezando a degenerar.
T� que ten�as la m�s exclusiva clientela,
en cada golpe dejabas tu sello de autor;
mientras a salvo re�as y contabas las pelas
alguien pasaba gritando "�al ladr�n, al ladr�n!".
CUANDO APRIETA EL FRIO

Viajero que regresas a esa ciudad del Norte
donde una dulce nieve empapa la raz�n,
donde llegan los barcos cargados de preguntas
a muelles laboriosos como mi coraz�n
h�blale de mi vida, las autopistas negras
que atraviesan volando mi terca soledad,
esa gente que pasa por la calle, llevando
mi pensamiento al otro lado de la ciudad.
Cuando de ella y de m� queden s�lo estos versos,
los hoteles que un d�a quisimos compartir,
los coches aparcados sobre nuestro recuerdo,
la Glorieta de Atocha donde la conoc�,
dile que estoy parado al final de m� mismo
igual que un aduanero sin nadie a quien multar,
como un autoestopista debajo de la lluvia,
como la menopausia de una mujer fatal.
Y dile que la echo de menos,
cuando aprieta el frio,
cuando nada es mio,
cuando el mundo es s�rdido y ajeno,
que no se te olvide,
es de esas que da
siempre un poco m�s
que todo... y nada piden.
Cu�ntale que la extra�o y que me siento seco
igual que un presidente dentro del autob�s,
como una Kawasaki en un cuadro de El Greco,
igual que un perro a cuadros, igual que un gato azul.
Y dile que la echo de menos
cuando aprieta el frio,
cuando nada es mio,
cuando el mundo es s�rdido y ajeno,
que no se te olvide,
es de esas que da
siempre un poco m�s
que todo... y nada piden.
LOS PERROS DEL AMANECER

A la hora del atraco y la pensi�n,
cuando el infierno acecha en la escalera,
cuando pierde los nervios la raz�n,
y cruza el perseguido la frontera,
a la hora de abrazar,
a la hora de matar.
A la hora en que se afeita el violador,
y duerme el centinela en la garita,
y sue�a con la gloria el mal actor,
y deshoja el deseo su margarita,
a la hora de apostar,
a la hora de rezar,
cuando vuelan los p�jaros de la ansiedad.
Cuando el olvido tarda en acudir,
cuando dise�a el preso el plan de huida,
y el usurero esconde su bot�n,
y cuenta las pastillas el suicida,
a la hora del desamor,
a la hora del sudor.
A la hora del primer despertador
cuando entra al metro el exhibicionista
y llora el eyaculador precoz,
y se masturba la telefonista,
a la hora del ardor,
a la hora del terror,
cuando cantan los grillos de la depresi�n.
Cuando los besos saben a alquitran,
cuando las almohadas son de hielo,
cuando el enfermo aprende a blasfemar,
cuando no salen trenes para el cielo,
a la hora de maldecir,
a la hora de mentir.
Cuando marca sus cartas el tah�r
y rompe el m�sico su partitura
y vuelve Nosferatu al ataud
y pasa el cami�n de la basura,
a la hora de crecer,
a la hora de perder,
cuando ladran los perros del amanecer.
RAP DEL OPTIMISTA

Era un grupo de esos que ves en un garito por cien pavos;
coca, birra y sexo, cresta de almid�n, chupa con clavos.
Eran cuatro mendas de una intensidad provocadora
grit�ndole al mundo: "�por f�n ha llegado nuestra hora!"
Y tocaban rocanrol,
algo inmaduro pero rocanrol,
pel�n oscuro pero rocanrol,
bastante duro pero rocanrol,
si no hay futuro �viva el rocanrol!.
Hasta que lleg� el verano
y les presentaron a un locutor
que ten�a un amigo arreglista
que era vecino de un productor
casado con una teclista
muy vanguardista
que era la amante
de un elegante representante
que tiene un socio con mucha vista
pa hacer negocio
con los cantantes.
Y lleg� la Visa, con sus chantajes,
y empez� la prisa de los viajes
y se acab� la risa.
Ya no van a bares, montan sus movidas en privado,
saben adaptarse a las exigencias del mercado;
seis galas hicieron con el Duque en las municipales
fueron los terceron de los no-s�-cu�ntos principales.
Ahora tocan puro pop
intencionado pero puro pop
pel�n pesado pero puro pop
Contra el pasado: �larga vida al pop!
Desde que lleg� el verano
y les presentaron a un asesor
de imagen que estaba enrollado
con la sobrina de un promotor
cu�ado de cierta modista
que era la esposa de un columnista
de esa revista tan prestigiosa
por su talento para la cosa
del lanzamiento de los artistas.
Ahora van de yuppies -fotos en "Hola"-
juran por Snoopy, que es lo que mola,
pasan de las groupies.
Hoy tocan el rap del optimista
en vez del blues de la necesidad,
hasta en la consulta del dentista
suenan por el hilo musical.
Quedaron con el voto portugu�s
los decimoterceros en Eurovisi�n,
ellos que juraban comerse la vida
fue la vida y se los merend�.
Y aunque han pisado m�s de una mierda
sus zapatos de gamuza azul
ahora van con Lottuse sobre las moquetas
y a Solana lo tratan de t�.
Que nadie se sienta aludido, a m�
las moralinas me hacen vomitar
quise hacer un cuento divertido, sin
parecido con la realidad.
Que se quede cojo de las tres piernas
cierto cr�tico que hay por ah�
si miento cuando digo que nunca pido
consejos y jam�s los d�.
A no ser al tipejo ese del espejo
que me vacila cantidad,
a veces me hace un corte de mangas y dice
"no hay quien te soporte, chaval"
Al f�n y al cabo lo �nico que pasa
es que necesitaba componer (pa comer)
de canci�n que terminara de una
maldita vez este elep�.
Ya quisiera yo, en lugar de este reggae,
haber escrito Rapsodia en blue
Chelsea hotel, Guantanamera,
Tatuaje, o She Loves you (y�, y�, y�).
Pedro Navaja, Like a rolling stone,
Dos gardenias para ti,
Mira que eres canalla, No hago
otra cosa que pensar en ti,
Marieta, La estatua del jard�n bot�nico,
Moon over Bourbon street.
Qu� culpa tengo si a lo m�s que llego
es a Pongamos que hablo de...
Pongamos que hablo de...
Pongamos que hablo de... man�
si te quieres con tu novia divertir...
<<Atr�s>>
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