![]() |
| Yo, Mi, Me Contigo |
| 1 El Rocanrol de los Idiotas 2 Contigo 3 Jugar por Jugar 4 Es Mentira 5 Mi primo el Nano 6 Aves de Paso 7 El Capit�n de su Calle 8 Postal de la Habana 9 Y sin embargo 10 Viridiana 11 Seis de la Ma�ana 12 No sopor...no sopor... 13 Tan joven y tan viejo |
| EL ROCANROL DE LOS IDIOTAS Yo no ten�a ganas de reir, t� re�as para no llorar; yo le gui�aba un ojo a mi nariz, t� consolabas a tu soledad. Yo sin ninguna escoba que vender, t� con mil y una noches que olvidar; a m� no me quer�a una mujer, a ti se te mor�a una ciudad. T� hab�as perdido el �ltimo autob�s, a m� me hab�an hechado de otro bar; los mismos alfileres de vud�, el mismo cuento que termina mal. Pero quiso el cielo bautizar el suelo con su gota a gota y con champ� de arena para tu melena de mu�eca rota y tu mirada azul me dijo a cara o cruz y mi alma de tahur lo puso a doble o nada. Y los peces de colores de mis botas y tus marchitos zapatitos de tac�n locos por naufragar salieron a bailar al ritmo de la lluvia sobre las capotas el rocanrol de los idiotas. Yo no ven�a de ning�n pa�s, t� ibas camino de cualquier lugar; conmigo no contaba el porvenir, de ti no se acordaba el verbo "amar". Yo no jugaba para no perder, t� hacias trampas para no ganar; yo no rezaba para no creer, t� no besabas para no so�ar. Y sin equ�vocos de vodevil ni alertas rojas en el coraz�n el dios de la tormenta quiso abrir la caja de los truenos y tron�, porque quiso el cielo acariciar el suelo con su gota a gota y con champ� de arena para tu melena de mu�eca rota. Qu� disparate de partida de ajedrez con un partenaire adicta al jaque mate. Y tu bolso como un nido de gaviotas y mi futuro con pan duro en el caj�n locos por naufragar salieron a bailar al ritmo de la lluvia sobre las capotas el rocanrol de los idiotas. Capeando el temporal salieron a bailar como dos locos bajo el chaparr�n de notas del rocanrol de los idiotas. El rocanrol, el rocanrol de los idiotas. Como tu y como yo. El rocanrol de los idiotas. Se marc� la calle con aquel detalle de dejarnos solos. El rocanrol de los idiotas. Y por casualidad comenz� a tocar la flauta de Bartolo. El rocanrol de los idiotas. Go Johnny go, go, go. El rocanrol de los idiotas. All you need is love. Y bailar El rocanrol de los idiotas. A vam ba baluba balam bam bu. Tutti frutti. El rocanrol de los idiotas. Don't worry. El rocanrol de los idiotas. |
| CONTIGO Yo no quiero un amor civilizado, con recibos y escena del sof�; yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con ganas de llorar. Yo no quiero vec�nas con pucheros; yo no quiero sembrar ni compartir; yo no quiero catorce de febrero ni cumplea�os feliz. Yo no quiero cargar con tus maletas; yo no quiero que elijas mi champ�; yo no quiero mudarme de planeta, cortarme la coleta, brindar a tu salud. Yo no quiero domingos por la tarde; yo no quiero columpio en el jardin; lo que yo quiero, coraz�n cobarde, es que mueras por m�. Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren. Yo no quiero juntar para ma�ana, no me pidas llegar a fin de mes; yo no quiero comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer. Yo no quiero calor de invernadero; yo no quiero besar tu cicatriz; yo no quiero Par�s con aguacero ni Venecia sin t�. No me esperes a las doce en el juzgado; no me digas "volvamos a empezar"; yo no quiero ni libre ni ocupado, ni carne ni pecado, ni orgullo ni piedad. Yo no quiero saber por qu� lo hiciste; yo no quiero contigo ni sin ti; lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes, es que mueras por m�. Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren. |
| JUGAR POR JUGAR Sugiero que el m�s triste de los presos tenga derecho a s�banas de seda; bendita sea la boca que da besos y no traga monedas. Propongo corromper al puritano, espiar en la ducha a las vecinas, ir a quitarle al dios de los cristianos su corona de espinas. Nada de margaritas a los cuerdos, hay que correr m�s que la polic�a para bailar el vals de los recuerdos llorando de alegr�a. La vida no es un block cuadriculado sino una golondrina en movimiento que no vuelve a los nidos del pasado porque no quiere el viento. Se aconseja dormir a pierna suelta lejos de tentaciones de dise�o, que no pase de largo por tu puerta el hombre de tus sue�os. La rana esconde un pr�ncipe encantado, tu boca un agridulce de membrillo �qu� ganas de un cursillo acelerado de besos de tornillo! Y jugar por jugar sin tener que morir o matar, y vivir al rev�s que bailar es so�ar con los pies. Conviene entrar pen�ltimo en la meta de la vuelta a la infancia en patinete y fusilar al rey de los poetas con balas de juguete. Por qu� no doctorarse en cremalleras como hace la hormiguita por tu espalda e hilvanar con jirones de banderas braguitas rojigualdas. Hacen falta cosquillas para serios, pensar despacio para andar deprisa, dar serenatas en los cementerio muri�ndose de risa. |
| ES MENTIRA Es mentira que sepa lo que quiero, es mentira que cante por cantar, es mentira que que sea mejor torero con toros de verdad. Es mentira que no tenga ambiciones, es mentira que crezca mi nariz, es mentira que escribo las canciones de amor pensando en t�. Te digo que... es mentira que fu� ladr�n de bancos, es mentira que no lo vuelva a ser, es mentira que nos quis�mos tanto (parece que fue ayer). Te juro que... es mentira los Reyes son los padres, es mentira que ha muerto el rocanrol; es mentira que sepan a vinagre los besos sin amor. Para mentiras las de la realidad promete todo pero nada te da, yo nunca de ment� m�s que por verte reir. Menos piadosas que las del coraz�n son las mentiras de la diosa raz�n, yo solo te cont� media verdad al rev�s (que no es igual que media mentira). Es mentira que no tenga enemigos, es mentira que no tengan raz�n; es mentira que acepte que el ombligo del mundo no soy yo. Es mentira que nunca te he mentido, es mentira que no te mienta m�s; es mentira que un bulo repetido merezca ser verdad. Es una gran mentira que mientan los boleros; non e vero que nos dieran las diez; es mentira que sea un caballero cuando nadie me ve. Repito que... es mentira el cristal con que me miras; es mentira que dude de dudar; es mentira que m�s de cien mentiras no digan la verdad. Para mentiras las de la realidad promete todo pero nada te da, yo nunca de ment� m�s que por verte reir. Menos piadosas que las del coraz�n son las mentiras de la diosa raz�n, yo solo te cont� media verdad al rev�s (que no es igual que media mentira). Mejor que yo miente la necesidad; sabe de sobra como hacerte llorar; mi crimen fue vestir de azul al pr�ncipe gris. Mira las piernas de la desolaci�n, llevan las medias que rompi� la pasi�n; yo s�lo canto en blues del que perdi� el autob�s. Los sue�os dicen la verdad coraz�n; d�melo todo, mi�nteme, por favor; yo s�lo pretend� comer reina con alfil. P�dele cuentas a la pura verdad que no se pringa, que no tiene piedad; yo s�lo me colgu� medallas que no gan�. |
| MI PRIMO EL NANO Tengo yo un primo que es todo un maestro de lo mio, de lo tuyo, de lo nuestro; un lujo para el alma y el oido, un modo de vengarse del olvido. Boca que mira, vacino de Estambul, rey de Algeciras. Viene del Poble Sec ese atorrante universal, charnego y trashumante, que saca, cuando menos te lo esperas, palomas de la paz de su chistera. Y, cuando canta, le tiembla el coraz�n en la garganta. Harto ya de estar harto de las fronteras va pidiendo escaleras para subir de tu falda a tu blusa, toca madera: tendr�a que estar prohibido un fulano as�. Detr�s esta la gente que necesita su m�sica bendita m�s que comer y el siglo que deshoja su margarita. Yo, de joven, quisiera ser como �l. Tengo yo un primo que es primo de todos cada cual a su forma y a su modo; loco hidalgo con yelmo de Mambrino que no teme a gigantes ni a molinos y cuando gana el Bar�a cree que hay Dios y es azulgrana. Qu� poca seriedad, qu� mal ejemplo para los mercaderes de los templos ese alquimista de las emociones que cura las heridas con canciones. Mi primo el Nano, que no me toca nada y es mi hermano. Harto ya de estar harto de las fronteras va pidiendo escaleras para subir de tu falda a tu blusa, toca madera: tendr�a que esta prohibido un fulano as�. Detr�s esta la gente que necesita su m�sica bendita m�s que comer y el siglo que deshoja su margarita. Yo, de joven, quisiera ser como es mi primo Joan Manuel. |
| AVES DE PASO A las peligrosas rubias de bote que en relicario de sus escotes perfumaron mi juventud. Al milagro de los besos robados que en el diccionario de mis pecados guardaron su p�talo azul. A la imp�dica ni�era madura que en el mapamundi de su cintura al ni�o que fu� espabil�. A la flor de lis de las peluqueras que me trajo el tren de la primavera y el tren del invierno me arrebat�. A las flores de un d�a que no duraban, que no dol�an, que te besaban, que se perd�an. Damas de noche que en asiento de atr�s de un coche no preguntaban si las quer�as. Aves de paso, como pa�uelos cura-fracasos. A la misteriosa viuda de luto que sud� conmigo un minuto tres pisos en ascensor. A la intr�pida "cholula" argentina que en el coraz�n con tinta china me tatu� "peor para el sol". A las casquivanas novias de nadie que coleccionaban canas al aire burl�n de la "nit de Sant Joan". A la reina de los bares del puerto que una noche depu�s de un concierto me abri� su almac�n de besos con sal. A las flores de un d�a que no duraban, que no dol�an, que te besaban, que se perd�an. Damas de noche que en asiento de atr�s de un coche no preguntaban si las quer�as. Aves de paso, como pa�uelos cura-fracasos. A Justine, a Marylin, a Jimena, a la Mata-Hari, a la Magdalena, a F�tima y a Salom�. A los ojos verdes como aceitunas que robaban la luz de la luna de miel de un cuarto de hotel, dulce hotel. A las flores de un d�a que no duraban, que no dol�an, que te besaban, que se perd�an. Damas de noche que en asiento de atr�s de un coche no preguntaban si las quer�as. Aves de paso, como pa�uelos cura-fracasos. |
| EL CAPITAN DE SU CALLE Porque no quiso ser estatua de sal le llamaban todos "culo inquieto", aparentaba ser un tipo normal pero guardaba un secreto. Cuando a los c�nicos les di� por rezar �l le puso a Sat�n una vela, aprendi� todo lo que hay que olvidar y se escap� de la escuela. Y por llamarle tanto pan al pan y al vino vino la gente bien pensaba mal y dec�an por la acera del casino que si tal que si cual pero a �l le daba igual. Porque gritaba cuando hab�a que callar le llamaban todos "aguafiestas" dorm�a todo lo que hab�a que so�ar sin perdonar una siesta. Y, aunque nadie daba un duro por �l se volcaba tanto en los detalles que sin llegar a nada lleg� a ser el capit�n de su calle. Pero en el barrio hab�a un general que para colmo lo vi� salir de noche a probar a buscarle tres patas a las gatas y dos peras al olmo para merendar. Porque sab�a que la verdad desnuda guarda oculta detr�s de la corteza el hueso de cereza de una duda. Y se re�a con la melancol�a que le da la raz�n a la tristeza cuando los labios pierden la cabeza. Porque no sab�a vivir sin besar le llamaban todos "picha brava" pero �l besaba para recuperar los besos que le faltaban. Y, aunque la muerte le aterraba pens� que si la p�lida dama llegaba no desperdiciar�a la ocasi�n de ver qu� tal besaba. Y, por burlarse de lo m�s sagrado, los del juzgado empapelaron al capit�n y le echaron cinco mil a�os y un d�a paque aprenda a cantar en la mazmorra fr�a. Porque sab�a que la verdad desnuda guarda oculta detr�s de la corteza el hueso de cereza de una duda. Y se re�a con la melancol�a que le da la raz�n a la tristeza cuando los labios pierden la cabeza. |
| POSTAL DE LA HABANA Desde el balc�n que daba al malec�n ve�a cada ma�ana los peces de La Habana bailando con la historia un guaguanc�n. Y en el hotel el mundo iba al rev�s, y el siglo en camiseta regaba las macetas, y en cada bicicleta caben tres. Y la noche insensata con sus ojos de fuego negros, como dos perlas de carb�n, provoc�ndome al juego tropical y pirata de la gata mulata y el rat�n. Y en vez de las respuestas que buscaba un cicl�n de preguntas me esperaba, y en el desv�n del alma de la gente, dorm�a Silvio so�ando con serpientes. Y a las barbas de la revoluci�n les sal�an m�s canas cada d�a, y el ma�ana era un ni�o que ment�a, y todos se llamaban Robins�n. Y el cuerpo al s�ngoro cosongo. Songo de Chang�, songo de Mart�. Que no pare el s�ngoro cosongo. Con el coraz�n yoruba lucum�. �Que siga el s�ngoro cosongo! S�gueme, s�gueme. Me pone negro el s�ngoro cosongo. Para que lo baile el negro Milan�s. Mire ust�. Desde el balc�n la calle era un danz�n y el cielo una acuarela manchada por las velas de las tres carabelas de Col�n. Y en este hotel toc� Beny Mor� la noche que Al Capone perdi� los pantalones a la ruleta rusa con Fidel. Y las viejas banderas llamando a las trincheras desde el mural a�il de la pared donde una mano ha escrito "Hayd�e, te necesito" sobre la boina m�tica del Ch�. Y nos bebimos todas las cervezas, y besamos a todas las cubanas, y el chulo de las musas de La Habana llevaba una manzana en la cabeza. Y el Caribe embest�a contra el hotel, y demasiados sue�os depend�an de la buena o la mala punter�a que tuviera aquel d�a Guillermo Tell. Mamita al s�ngoro cosongo. Va pa Varadero, viene de Madrid. Que no se duerma el s�ngoro cosongo. Sol Portocarrero, luna de marfil. Que siga el s�ngoro cosongo. S�gueme, s�gueme. Para gozar el s�ngoro cosongo. Para mi compadre Pablo Milan�s. Pablito, el s�ngoro cosongo. S�rvase con sal del mar de las Antillas. Abrazadito al s�ngoro cosongo. Pa' que la mulata mueva la rodilla. Bendito s�ngoro cosongo. Songo de Cot�n, songo de Compay. Con un mojito el s�ngoro cosongo. Nunca se la aprende el gringo Hemingway. Qu� rico el s�ngoro cosongo. Yo soy un hombre sincero, sincero y sin infinito, y antes de morirme quiero vivir la vida un poquito. S� se�or, c�mo no. As�car, s�ngoro cosongo. Manos arriba, alto, �qui�n vive?. Dale candela al s�ngoro cosongo. Amo esta isla, soy del Caribe. Me sube el s�ngoro cosongo. Un chicharrero gordo, un flaco de Ja�n. Carajo el s�ngoro cosongo. Songo de Lezama, songo de Guill�n. Fandango s�ngoro cosongo. S�gueme, s�gueme. |
| Y SIN EMBARGO De sobras sabes que eres la primera, que no miento si juro que dar�a por ti la vida entera, por ti la vida entera; y, sin embargo, un rato, cada d�a, ya ves, te enga�ar�a con cualquiera, te cambiar�a por cualquiera. Ni tan arrepentido ni encantado de haberme conocido, lo confieso. T� que tanto has besado t� que me has ense�ado, sabes mejor que yo que hasta los huesos s�lo calan los besos que no has dado, los labios del pecado. Porque una casa sin ti es una emboscada, el pasillo de un tren de madrugada, un laberinto sin luz ni vino tinto, un velo de alquitr�n en la mirada. Y me envenenan los besos que voy dando y, sin embargo, cuando duermo sin ti contigo sue�o, y con todas si duermes a mi lado, y si te vas me voy por los tejados como un gato sin due�o perdido en el pa�uelo de amargura que empa�a sin mancharla tu hermosura. No deber�a contarloy, sin embargo, cuando pido la llave de un hotel y a media noche encargo un buen champ�n franc�s y cena con velitas para dos, siempre es con otra, amor, nunca contigo, bien sabes lo que digo. Porque una casa sin ti es una oficina, un tel�fono ardiendo en la cabina, una palmera en el museo de cera, un �xodo de oscuras golondrinas. Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina y bailes sin orquesta y ramos de rosas con espinas, pero dos no es igual que uno m�s uno y el lunes al caf� del desayuno vuelve la guerra fr�a y al cielo de tu boca el purgatorio y al dormitorio el pan de cada d�a. |
| VIRIDIANA En Tijuana, tres noches por semana, se trabajaba en M�xico la nuit. "�Qui'hubo, se�or?. Me llamo Viridiana y me apellido veinticinco mil". Yo no buscaba amores mercenarios y ella no era la venus de Bu�uel, pero el tequila de los solitarios sabe mejor contigo, mademoiselle. Y dos rondas m�s tarde la besaba y tres besos despu�s me convenci�, y en un meubl� por horas que alquilaba ahorita les dir� lo que pas�. Tantas cosas me di� que no me daban, tantas caricias casi de verdad, que a m� se me olvid� que trabajaba y ella no se acord� de trabajar. Por eso, sin faltar una semana, cuando me ven entrar al cabar� los mariachis, mirando a Viridiana, le cantan "Y volver, volver, volver". Y, aunque en mi cumplea�os d� una cena y no vengan mis hijos a cenar, con ella cada noche es Nochebuena y nunca se termina el carnaval. Porque no hay bajo la luna mexicana mejor men� para un perro andaluz ni manos que hagan como Viridiana la tarta de manzana de amour fou. Con el corrido de la bella Malinche y el pinche gachup�n �que viva M�xico la nuit! Que s� (Mais oui) |
| SEIS DE LA MA�ANA Son casi las 6 como cada ma�ana y la cabeza me da vueltas de campana. La vida huele a serrin y a sueldo de camarero y las dem�s blasfemias me las dejo en el tintero. Y desafina un nido de ruise�ores, pero tu tranquila, ya vendr�n tiempos peores. Y se deshace la cuartada de la noche, se�or juez; y lloran las reci�n casadas condenadas a saber, y en callejones sin salida se suicida un acorde�n. Y la mec�nica del rocanrol del despertador llamando a cumplir la ley, y yo poni�ndome el jersey con ganas de perder el tren de las 6 de la ma�ana (no pienso levantarme esta semana). Ding-dong, las seis de la ma�ana; (el astro rey nos ha salido rana). Otro domingo y otro lunes m�s que agoniza, y otro martes y otro mi�rcoles de ceniza; as� que si te cruzas, guapa, por mi camino no pises mis zapatos de gamuza azul marino. Y las ovejas descarriadas trasquiladas al redil; y el virus de la madrugada corta como un bistur�; y en hospitales sin memoria escayolan un coraz�n en el quir�fano del rocanrol del despertador llamando a cumplir la ley, y yo quit�ndome el jersey sin demasiadas ganas de vivir a las 6 de la ma�ana (no pienso levantarme esta semana). Malditas 6 de la ma�ana (el astro rey nos ha salido rana). Padre nuestro que est�s en los hoteles de paso, en las ojeras, en las sabanas y en los vasos. Son las 6 y nunca de la ma�ana: cuando se pican los que ya no tienen nada que rascar (a las 6 de la ma�ana); y se desvelan los que lo han so�ado casi todo ya (a las 6 de la ma�ana); y las ovejas descarriadas trasquiladas al redil (a las 6 de la ma�ana); y el beso de la madrugada escuece como un bistur� (a las 6 de la ma�ana); y los carteros s�lo dejan propaganda en el buz�n (a las 6 de la ma�ana); y los pol�ticos estrenan la sonrisa de almid�n (a las 6 de la ma�ana); y se desdice la coartada de la noche, se�or juez (a las 6 de la ma�ana); y las esposas enga�adas se acostumbran a perder (a las 6 de la ma�ana); y el sol cobarde de las tardes tarda siglos en morir (a las 6 de la ma�ana); y los sem�foros al rojo mal de ojo de Madrid (a las 6 de la ma�ana); y se afeitan los que nunca tienen nada que so�ar (a las 6 de la ma�ana). |
| NO SOPOR...NO SOPOR... Hoy me he levantado con el pie contrario: demasiada sangre en el telediario, una sola carta tengo en el buz�n, la remite mi banco, ME DICE QUE NO; mi mujer se ha largado con un abogado que le paga los vicios, "QUE TE GANA LOS JUICIOS". Y t�, �de qu� vas? �a qui�n le llamas viejo?, le digo al capullo de detr�s del espejo; yo soy un tipo duro con voluntad de hierro que sale a la calle provocando al futuro. Y piso en la acera una cagada de perro, y llego al trabajo pel�n tarde y, el baranda, con una patada en el culo me manda al carajo. Y dice el coro: "M'ALEGRO, P'ALANTE LA COLA DEL PARO NO ES PARA CANTANTES". As� que me dirijo a la consulta del foniatra que me dice que nunca ser� Frank Sinatra. Y salgo vencido otra vez a la noche y la puta gr�a se ha llevado mi coche; para celebrarlo me pido otra copa y una coleguita vomita en mi ropa; y llueve, y un taxi que parece un barco me arrolla y me deja sentado en un charco. Y a trancas y barrancas llego hasta el casino a tentar al destino en forma de ruleta, y el destino me lo paga dej�ndome en bragas apestando a vino y con catorce pesetas. Y viendo que el planeta me tiene en jaque mate decido mont�rmelo solito en el v�ter y, mientras me alivio de aquella manera, me cojo tremendo pellizco en un huevo con el cierre nuevo de la cremallera, y noto de pronto unas molestas cosquillas desde la bragueta hasta la coronilla: �y descubro que tengo ladillas! y me rasco, y me afeito, y me corto -solo me faltaba ya tener un aborto. Coro de pringados: "ESTO ES DEMASIADO, NO SOLO CORNUDO SINO APALEADO". Y cuando decido terminar con esta mierda a puntito de ahorcarme, "me se" rompe la cuerda y, en lugar de alegrarme, me quedo con las ganas de viajar al infierno por aquella ventana; y dicen los del coro: "TODO UN CABALLERO NO SALTA AL VACIO DESDE UN PISO PRIMERO" Y a patita desemboco en la plaza de Santa Ana para hacer barra fija en otra discoteca infestada de guiris, bolingas, taquimecas, y e arrima a mi vera una petarda faltona diciendo que es amiga de Panchito Varona: "Tienes pinta de buena persona en busca de un poco de rollito canalla �VERDAD QUE ME VAS A INVITAR A UNA RAYA?" "Ojal� tuviera, preciosa, te juro por la gloria de mi madre que vengo sin un duro". "Pero anima esa carita tan seria que est�s en tu noche de suerte, chaval". Y, en mitad de un hist�rico ataque de histeria, aterrizo en la pista sin poder escapar del olor de los cuerpos -SUDANDO, SUDANDO- del calor de las luces -GIRANDO, GIRANDO- de mis piernas temblando, de mi boca gritando: "Eso no, eso no, por favor, ten piedad, �no comprendes que yo no sopor..., no sopor..., no soporto el rap, no soporto el rap, no sopor..., no sopor..., no soporto el rap?". |
| TAN JOVEN Y TAN VIEJO Lo primero que quise fue marcharme bien lejos; en el �lbum de cromos de la resignaci�n peg�bamos los ni�os que odiaban los espejos guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York. Apenas vi que un ojo me gui�aba la vida le ped� que a su antojo dispusiera de m�, ella me di� las llaves de la ciudad prohibida yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo d�. As� crec� volando y vol� tan deprisa que hasta mi propia sombra de vista me perdi�, para borrar mis huellas destroc� mi camisa, confund� con estrellas las luces de ne�n. Hice trampas al p�ker, defraud� a mis amigos, sobre el banco de un parque dorm� como un lir�n; por decir lo que pienso sin pensar lo que digo m�s de un beso me dieron (y m�s de un bofet�n). Lo que s� del olvido lo aprend� de la luna, lo que s� del pecado lo tuve que buscar como un ladr�n debajo de la falda de alguna de cuyo nombre ahora no me quiero acordar. As� que, de momento, nada de adi�s muchachos, me duermo en los entierros de mi generaci�n; cada noche me invento, todav�a me emborracho; tan joven y tan viejo, like a rolling stone. |