Yo, Mi, Me Contigo
1 El Rocanrol de los Idiotas
2 Contigo
3 Jugar por Jugar
4 Es Mentira
5 Mi primo el Nano
6 Aves de Paso
7 El Capit�n de su Calle
8 Postal de la Habana
9 Y sin embargo
10 Viridiana
11 Seis de la Ma�ana
12 No sopor...no sopor...
13 Tan joven y tan viejo
EL ROCANROL DE LOS IDIOTAS

Yo no ten�a ganas de reir,
t� re�as para no llorar;
yo le gui�aba un ojo a mi nariz,
t� consolabas a tu soledad.
Yo sin ninguna escoba que vender,
t� con mil y una noches que olvidar;
a m� no me quer�a una mujer,
a ti se te mor�a una ciudad.
T� hab�as perdido el �ltimo autob�s,
a m� me hab�an hechado de otro bar;
los mismos alfileres de vud�,
el mismo cuento que termina mal.
Pero quiso el cielo
bautizar el suelo
con su gota a gota
y con champ� de arena
para tu melena
de mu�eca rota
y tu mirada azul
me dijo a cara o cruz
y mi alma de tahur
lo puso a doble o nada.
Y los peces de colores de mis botas
y tus marchitos zapatitos de tac�n
locos por naufragar
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.
Yo no ven�a de ning�n pa�s,
t� ibas camino de cualquier lugar;
conmigo no contaba el porvenir,
de ti no se acordaba el verbo "amar".
Yo no jugaba para no perder,
t� hacias trampas para no ganar;
yo no rezaba para no creer,
t� no besabas para no so�ar.
Y sin equ�vocos de vodevil
ni alertas rojas en el coraz�n
el dios de la tormenta quiso abrir
la caja de los truenos y tron�,
porque quiso el cielo
acariciar el suelo
con su gota a gota
y con champ� de arena
para tu melena
de mu�eca rota.
Qu� disparate de
partida de ajedrez
con un partenaire
adicta al jaque mate.
Y tu bolso como un nido de gaviotas
y mi futuro con pan duro en el caj�n
locos por naufragar
salieron a bailar
al ritmo de la lluvia sobre las capotas
el rocanrol de los idiotas.
Capeando el temporal
salieron a bailar
como dos locos bajo el chaparr�n de notas
del rocanrol de los idiotas.
El rocanrol,
el rocanrol de los idiotas.
Como tu y como yo.
El rocanrol de los idiotas.
Se marc� la calle
con aquel detalle
de dejarnos solos.
El rocanrol de los idiotas.
Y por casualidad
comenz� a tocar
la flauta de Bartolo.
El rocanrol de los idiotas.
Go Johnny go, go, go.
El rocanrol de los idiotas.
All you need is love.
Y bailar
El rocanrol de los idiotas.
A vam ba baluba balam bam bu.
Tutti frutti.
El rocanrol de los idiotas.
Don't worry.
El rocanrol de los idiotas.
CONTIGO

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sof�;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vec�nas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumplea�os feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champ�;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, coraz�n cobarde,
es que mueras por m�.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para ma�ana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero Par�s con aguacero
ni Venecia sin t�.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qu� lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por m�.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
JUGAR POR JUGAR

  Sugiero que el m�s triste de los presos
tenga derecho a s�banas de seda;
bendita sea la boca que da besos
y no traga monedas.
Propongo corromper al puritano,
espiar en la ducha a las vecinas,
ir a quitarle al dios de los cristianos
su corona de espinas.
Nada de margaritas a los cuerdos,
hay que correr m�s que la polic�a
para bailar el vals de los recuerdos
llorando de alegr�a.
La vida no es un block cuadriculado
sino una golondrina en movimiento
que no vuelve a los nidos del pasado
porque no quiere el viento.
Se aconseja dormir a pierna suelta
lejos de tentaciones de dise�o,
que no pase de largo por tu puerta
el hombre de tus sue�os.
La rana esconde un pr�ncipe encantado,
tu boca un agridulce de membrillo
�qu� ganas de un cursillo acelerado
de besos de tornillo!
Y jugar por jugar
sin tener que morir o matar,
y vivir al rev�s
que bailar es so�ar con los pies.
Conviene entrar pen�ltimo en la meta
de la vuelta a la infancia en patinete
y fusilar al rey de los poetas
con balas de juguete.
Por qu� no doctorarse en cremalleras
como hace la hormiguita por tu espalda
e hilvanar con jirones de banderas
braguitas rojigualdas.
Hacen falta cosquillas para serios,
pensar despacio para andar deprisa,
dar serenatas en los cementerio
muri�ndose de risa.
ES MENTIRA

Es mentira que sepa lo que quiero,
es mentira que cante por cantar,
es mentira que que sea mejor torero
con toros de verdad.
Es mentira que no tenga ambiciones,
es mentira que crezca mi nariz,
es mentira que escribo las canciones
de amor pensando en t�.
Te digo que... es mentira que fu� ladr�n de bancos,
es mentira que no lo vuelva a ser,
es mentira que nos quis�mos tanto
(parece que fue ayer).
Te juro que... es mentira los Reyes son los padres,
es mentira que ha muerto el rocanrol;
es mentira que sepan a vinagre
los besos sin amor.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca de ment�
m�s que por verte reir.
Menos piadosas que las del coraz�n
son las mentiras de la diosa raz�n,
yo solo te cont� media verdad al rev�s
(que no es igual que media mentira).
Es mentira que no tenga enemigos,
es mentira que no tengan raz�n;
es mentira que acepte que el ombligo
del mundo no soy yo.
Es mentira que nunca te he mentido,
es mentira que no te mienta m�s;
es mentira que un bulo repetido
merezca ser verdad.
Es una gran mentira que mientan los boleros;
non e vero que nos dieran las diez;
es mentira que sea un caballero
cuando nadie me ve.
Repito que... es mentira el cristal con que me miras;
es mentira que dude de dudar;
es mentira que m�s de cien mentiras
no digan la verdad.
Para mentiras las de la realidad
promete todo pero nada te da,
yo nunca de ment�
m�s que por verte reir.
Menos piadosas que las del coraz�n
son las mentiras de la diosa raz�n,
yo solo te cont� media verdad al rev�s
(que no es igual que media mentira).
Mejor que yo miente la necesidad;
sabe de sobra como hacerte llorar;
mi crimen fue vestir
de azul al pr�ncipe gris.
Mira las piernas de la desolaci�n,
llevan las medias que rompi� la pasi�n;
yo s�lo canto en blues
del que perdi� el autob�s.
Los sue�os dicen la verdad coraz�n;
d�melo todo, mi�nteme, por favor;
yo s�lo pretend�
comer reina con alfil.
P�dele cuentas a la pura verdad
que no se pringa, que no tiene piedad;
yo s�lo me colgu�
medallas que no gan�.
MI PRIMO EL NANO

Tengo yo un primo que es todo un maestro
de lo mio, de lo tuyo, de lo nuestro;
un lujo para el alma y el oido,
un modo de vengarse del olvido.
Boca que mira,
vacino de Estambul, rey de Algeciras.
Viene del Poble Sec ese atorrante
universal, charnego y trashumante,
que saca, cuando menos te lo esperas,
palomas de la paz de su chistera.
Y, cuando canta,
le tiembla el coraz�n en la garganta.
Harto ya de estar harto de las fronteras
va pidiendo escaleras para subir
de tu falda a tu blusa, toca madera:
tendr�a que estar prohibido un fulano as�.
Detr�s esta la gente que necesita
su m�sica bendita m�s que comer
y el siglo que deshoja su margarita.
Yo, de joven, quisiera ser como �l.
Tengo yo un primo que es primo de todos
cada cual a su forma y a su modo;
loco hidalgo con yelmo de Mambrino
que no teme a gigantes ni a molinos
y cuando gana
el Bar�a cree que hay Dios y es azulgrana.
Qu� poca seriedad, qu� mal ejemplo
para los mercaderes de los templos
ese alquimista de las emociones
que cura las heridas con canciones.
Mi primo el Nano,
que no me toca nada y es mi hermano.
Harto ya de estar harto de las fronteras
va pidiendo escaleras para subir
de tu falda a tu blusa, toca madera:
tendr�a que esta prohibido un fulano as�.
Detr�s esta la gente que necesita
su m�sica bendita m�s que comer
y el siglo que deshoja su margarita.
Yo, de joven, quisiera ser como es
mi primo Joan Manuel.
AVES DE PASO

  A las peligrosas rubias de bote
que en relicario de sus escotes
perfumaron mi juventud.
Al milagro de los besos robados
que en el diccionario de mis pecados
guardaron su p�talo azul.
A la imp�dica ni�era madura
que en el mapamundi de su cintura
al ni�o que fu� espabil�.
A la flor de lis de las peluqueras
que me trajo el tren de la primavera
y el tren
del invierno me arrebat�.
A las flores de un d�a
que no duraban,
que no dol�an,
que te besaban,
que se perd�an.
Damas de noche
que en asiento de atr�s de un coche
no preguntaban
si las quer�as.
Aves de paso,
como pa�uelos cura-fracasos.
A la misteriosa viuda de luto
que sud� conmigo un minuto
tres pisos en ascensor.
A la intr�pida "cholula" argentina
que en el coraz�n con tinta china
me tatu� "peor para el sol".
A las casquivanas novias de nadie
que coleccionaban canas al aire
burl�n de la "nit de Sant Joan".
A la reina de los bares del puerto
que una noche depu�s de un concierto
me abri�
su almac�n de besos con sal.
A las flores de un d�a
que no duraban,
que no dol�an,
que te besaban,
que se perd�an.
Damas de noche
que en asiento de atr�s de un coche
no preguntaban
si las quer�as.
Aves de paso,
como pa�uelos cura-fracasos.
A Justine, a Marylin, a Jimena,
a la Mata-Hari, a la Magdalena,
a F�tima y a Salom�.
A los ojos verdes como aceitunas
que robaban la luz de la luna de miel
de un cuarto de hotel, dulce hotel.
A las flores de un d�a
que no duraban,
que no dol�an,
que te besaban,
que se perd�an.
Damas de noche
que en asiento de atr�s de un coche
no preguntaban
si las quer�as.
Aves de paso,
como pa�uelos cura-fracasos.
EL CAPITAN DE SU CALLE

Porque no quiso ser estatua de sal
le llamaban todos "culo inquieto",
aparentaba ser un tipo normal
pero guardaba un secreto.
Cuando a los c�nicos les di� por rezar
�l le puso a Sat�n una vela,
aprendi� todo lo que hay que olvidar
y se escap� de la escuela.
Y por llamarle tanto pan al pan
y al vino vino
la gente bien pensaba mal
y dec�an por la acera del casino
que si tal que si cual
pero a �l le daba igual.
Porque gritaba cuando hab�a que callar
le llamaban todos "aguafiestas"
dorm�a todo lo que hab�a que so�ar
sin perdonar una siesta.
Y, aunque nadie daba un duro por �l
se volcaba tanto en los detalles
que sin llegar a nada lleg� a ser
el capit�n de su calle.
Pero en el barrio hab�a un general
que para colmo
lo vi� salir de noche a probar
a buscarle tres patas
a las gatas
y dos peras al olmo
para merendar.
Porque sab�a
que la verdad desnuda
guarda oculta detr�s de la corteza
el hueso de cereza
de una duda.
Y se re�a
con la melancol�a
que le da la raz�n a la tristeza
cuando los labios pierden la cabeza.
Porque no sab�a vivir sin besar
le llamaban todos "picha brava"
pero �l besaba para recuperar
los besos que le faltaban.
Y, aunque la muerte le aterraba pens�
que si la p�lida dama llegaba
no desperdiciar�a la ocasi�n
de ver qu� tal besaba.
Y, por burlarse de lo m�s sagrado,
los del juzgado
empapelaron al capit�n
y le echaron cinco mil a�os y un d�a
paque aprenda a cantar
en la mazmorra fr�a.
Porque sab�a
que la verdad desnuda
guarda oculta detr�s de la corteza
el hueso de cereza
de una duda.
Y se re�a
con la melancol�a
que le da la raz�n a la tristeza
cuando los labios pierden la cabeza.
POSTAL DE LA HABANA

Desde el balc�n
que daba al malec�n
ve�a cada ma�ana
los peces de La Habana
bailando con la historia un guaguanc�n.
Y en el hotel
el mundo iba al rev�s,
y el siglo en camiseta
regaba las macetas,
y en cada bicicleta caben tres.
Y la noche insensata
con sus ojos de fuego
negros, como dos perlas de carb�n,
provoc�ndome al juego
tropical y pirata
de la gata mulata y el rat�n.
Y en vez de las respuestas que buscaba
un cicl�n de preguntas me esperaba,
y en el desv�n del alma de la gente,
dorm�a Silvio so�ando con serpientes.
Y a las barbas de la revoluci�n
les sal�an m�s canas cada d�a,
y el ma�ana era un ni�o que ment�a,
y todos se llamaban Robins�n.
Y el cuerpo al s�ngoro cosongo.
Songo de Chang�, songo de Mart�.
Que no pare el s�ngoro cosongo.
Con el coraz�n yoruba lucum�.
�Que siga el s�ngoro cosongo!
S�gueme, s�gueme.
Me pone negro el s�ngoro cosongo.
Para que lo baile el negro Milan�s.
Mire ust�.
Desde el balc�n
la calle era un danz�n
y el cielo una acuarela
manchada por las velas
de las tres carabelas de Col�n.
Y en este hotel toc� Beny Mor�
la noche que Al Capone
perdi� los pantalones
a la ruleta rusa con Fidel.
Y las viejas banderas
llamando a las trincheras
desde el mural a�il de la pared
donde una mano ha escrito
"Hayd�e, te necesito"
sobre la boina m�tica del Ch�.
Y nos bebimos todas las cervezas,
y besamos a todas las cubanas,
y el chulo de las musas de La Habana
llevaba una manzana en la cabeza.
Y el Caribe embest�a contra el hotel,
y demasiados sue�os depend�an
de la buena o la mala punter�a
que tuviera aquel d�a Guillermo Tell.
Mamita al s�ngoro cosongo.
Va pa Varadero, viene de Madrid.
Que no se duerma el s�ngoro cosongo.
Sol Portocarrero, luna de marfil.
Que siga el s�ngoro cosongo.
S�gueme, s�gueme.
Para gozar el s�ngoro cosongo.
Para mi compadre Pablo Milan�s.
Pablito, el s�ngoro cosongo.
S�rvase con sal del mar de las Antillas.
Abrazadito al s�ngoro cosongo.
Pa' que la mulata mueva la rodilla.
Bendito s�ngoro cosongo.
Songo de Cot�n, songo de Compay.
Con un mojito el s�ngoro cosongo.
Nunca se la aprende el gringo Hemingway.
Qu� rico el s�ngoro cosongo.
Yo soy un hombre sincero,
sincero y sin infinito,
y antes de morirme quiero
vivir la vida un poquito.
S� se�or, c�mo no. As�car, s�ngoro cosongo.
Manos arriba, alto, �qui�n vive?.
Dale candela al s�ngoro cosongo.
Amo esta isla, soy del Caribe.
Me sube el s�ngoro cosongo.
Un chicharrero gordo, un flaco de Ja�n.
Carajo el s�ngoro cosongo.
Songo de Lezama, songo de Guill�n.
Fandango s�ngoro cosongo.
S�gueme, s�gueme.
Y SIN EMBARGO

De sobras sabes que eres la primera,
que no miento si juro que dar�a
por ti la vida entera,
por ti la vida entera;
y, sin embargo, un rato, cada d�a,
ya ves, te enga�ar�a
con cualquiera,
te cambiar�a por cualquiera.
Ni tan arrepentido ni encantado
de haberme conocido, lo confieso.
T� que tanto has besado
t� que me has ense�ado,
sabes mejor que yo que hasta los huesos
s�lo calan los besos
que no has dado,
los labios del pecado.
Porque una casa sin ti es una emboscada,
el pasillo de un tren de madrugada,
un laberinto
sin luz ni vino tinto,
un velo de alquitr�n en la mirada.
Y me envenenan los besos que voy dando
y, sin embargo, cuando
duermo sin ti contigo sue�o,
y con todas si duermes a mi lado,
y si te vas me voy por los tejados
como un gato sin due�o
perdido en el pa�uelo de amargura
que empa�a sin mancharla tu hermosura.
No deber�a contarloy, sin embargo,
cuando pido la llave de un hotel
y a media noche encargo
un buen champ�n franc�s
y cena con velitas para dos,
siempre es con otra, amor,
nunca contigo,
bien sabes lo que digo.
Porque una casa sin ti es una oficina,
un tel�fono ardiendo en la cabina,
una palmera
en el museo de cera,
un �xodo de oscuras golondrinas.
Y cuando vuelves hay fiesta
en la cocina
y bailes sin orquesta
y ramos de rosas con espinas,
pero dos no es igual que uno m�s uno
y el lunes al caf� del desayuno
vuelve la guerra fr�a
y al cielo de tu boca el purgatorio
y al dormitorio
el pan de cada d�a.
VIRIDIANA

En Tijuana, tres noches por semana,
se trabajaba en M�xico la nuit.
"�Qui'hubo, se�or?. Me llamo Viridiana
y me apellido veinticinco mil".
Yo no buscaba amores mercenarios
y ella no era la venus de Bu�uel,
pero el tequila de los solitarios
sabe mejor contigo, mademoiselle.
Y dos rondas m�s tarde la besaba
y tres besos despu�s me convenci�,
y en un meubl� por horas que alquilaba
ahorita les dir� lo que pas�.
Tantas cosas me di� que no me daban,
tantas caricias casi de verdad,
que a m� se me olvid� que trabajaba
y ella no se acord� de trabajar.
Por eso, sin faltar una semana,
cuando me ven entrar al cabar�
los mariachis, mirando a Viridiana,
le cantan "Y volver, volver, volver".
Y, aunque en mi cumplea�os d� una cena
y no vengan mis hijos a cenar,
con ella cada noche es Nochebuena
y nunca se termina el carnaval.
Porque no hay bajo la luna mexicana
mejor men� para un perro andaluz
ni manos que hagan como Viridiana
la tarta de manzana de amour fou.
Con el corrido de la bella Malinche
y el pinche gachup�n
�que viva M�xico la nuit! Que s�
(Mais oui)
SEIS DE LA MA�ANA

Son casi las 6
como cada ma�ana
y la cabeza me da vueltas de campana.
La vida huele a serrin
y a sueldo de camarero
y las dem�s blasfemias me las dejo en el tintero.
Y desafina
un nido de ruise�ores,
pero tu tranquila, ya vendr�n tiempos peores.
Y se deshace la cuartada de la noche, se�or juez;
y lloran las reci�n casadas condenadas a saber,
y en callejones sin salida se suicida un acorde�n.
Y la mec�nica del rocanrol del despertador
llamando a cumplir la ley,
y yo poni�ndome el jersey
con ganas de perder el tren
de las 6 de la ma�ana
(no pienso levantarme esta semana).
Ding-dong, las seis de la ma�ana;
(el astro rey nos ha salido rana).
Otro domingo y otro
lunes m�s que agoniza,
y otro martes y otro mi�rcoles de ceniza;
as� que si te cruzas,
guapa, por mi camino
no pises mis zapatos de gamuza azul marino.
Y las ovejas descarriadas trasquiladas al redil;
y el virus de la madrugada corta como un bistur�;
y en hospitales sin memoria escayolan un coraz�n
en el quir�fano del rocanrol del despertador
llamando a cumplir la ley,
y yo quit�ndome el jersey
sin demasiadas ganas de vivir
a las 6 de la ma�ana
(no pienso levantarme esta semana).
Malditas 6 de la ma�ana
(el astro rey nos ha salido rana).
Padre nuestro que est�s
en los hoteles de paso,
en las ojeras, en las sabanas y en los vasos.
Son las 6 y nunca de la ma�ana:
cuando se pican los que ya no tienen nada que rascar
(a las 6 de la ma�ana);
y se desvelan los que lo han so�ado casi todo ya
(a las 6 de la ma�ana);
y las ovejas descarriadas trasquiladas al redil
(a las 6 de la ma�ana);
y el beso de la madrugada escuece como un bistur�
(a las 6 de la ma�ana);
y los carteros s�lo dejan propaganda en el buz�n
(a las 6 de la ma�ana);
y los pol�ticos estrenan la sonrisa de almid�n
(a las 6 de la ma�ana);
y se desdice la coartada de la noche, se�or juez
(a las 6 de la ma�ana);
y las esposas enga�adas se acostumbran a perder
(a las 6 de la ma�ana);
y el sol cobarde de las tardes tarda siglos en morir
(a las 6 de la ma�ana);
y los sem�foros al rojo mal de ojo de Madrid
(a las 6 de la ma�ana);
y se afeitan los que nunca tienen nada que so�ar
(a las 6 de la ma�ana).
NO SOPOR...NO SOPOR...

Hoy me he levantado con el pie contrario:
demasiada sangre en el telediario,
una sola carta tengo en el buz�n,
la remite mi banco, ME DICE QUE NO;
mi mujer se ha largado con un abogado
que le paga los vicios, "QUE TE GANA LOS JUICIOS".
Y t�, �de qu� vas? �a qui�n le llamas viejo?,
le digo al capullo de detr�s del espejo;
yo soy un tipo duro con voluntad de hierro
que sale a la calle provocando al futuro.
Y piso en la acera una cagada de perro,
y llego al trabajo pel�n tarde y, el baranda,
con una patada en el culo me manda al carajo.
Y dice el coro: "M'ALEGRO, P'ALANTE
LA COLA DEL PARO NO ES PARA CANTANTES".
As� que me dirijo a la consulta del foniatra
que me dice que nunca ser� Frank Sinatra.
Y salgo vencido otra vez a la noche
y la puta gr�a se ha llevado mi coche;
para celebrarlo me pido otra copa
y una coleguita vomita en mi ropa;
y llueve, y un taxi que parece un barco
me arrolla y me deja sentado en un charco.
Y a trancas y barrancas llego hasta el casino
a tentar al destino en forma de ruleta,
y el destino me lo paga dej�ndome en bragas
apestando a vino y con catorce pesetas.
Y viendo que el planeta me tiene en jaque mate
decido mont�rmelo solito en el v�ter
y, mientras me alivio de aquella manera,
me cojo tremendo pellizco en un huevo
con el cierre nuevo de la cremallera,
y noto de pronto unas molestas cosquillas
desde la bragueta hasta la coronilla:
�y descubro que tengo ladillas!
y me rasco, y me afeito, y me corto
-solo me faltaba ya tener un aborto.
Coro de pringados: "ESTO ES DEMASIADO,
NO SOLO CORNUDO SINO APALEADO".
Y cuando decido terminar con esta mierda
a puntito de ahorcarme, "me se" rompe la cuerda
y, en lugar de alegrarme, me quedo con las ganas
de viajar al infierno por aquella ventana;
y dicen los del coro: "TODO UN CABALLERO
NO SALTA AL VACIO DESDE UN PISO PRIMERO"
Y a patita desemboco en la plaza de Santa Ana
para hacer barra fija en otra discoteca
infestada de guiris, bolingas, taquimecas,
y e arrima a mi vera una petarda faltona
diciendo que es amiga de Panchito Varona:
"Tienes pinta de buena persona
en busca de un poco de rollito canalla
�VERDAD QUE ME VAS A INVITAR A UNA RAYA?"
"Ojal� tuviera, preciosa, te juro
por la gloria de mi madre que vengo sin un duro".
"Pero anima esa carita tan seria
que est�s en tu noche de suerte, chaval".
Y, en mitad de un hist�rico ataque de histeria,
aterrizo en la pista sin poder escapar
del olor de los cuerpos
-SUDANDO, SUDANDO-
del calor de las luces
-GIRANDO, GIRANDO-
de mis piernas temblando,
de mi boca gritando: "Eso no,
eso no, por favor, ten piedad,
�no comprendes que yo no sopor...,
no sopor...,
no soporto el rap,
no soporto el rap,
no sopor...,
no sopor...,
no soporto el rap?".
TAN JOVEN Y TAN VIEJO

Lo primero que quise fue marcharme bien lejos;
en el �lbum de cromos de la resignaci�n
peg�bamos los ni�os que odiaban los espejos
guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.
Apenas vi que un ojo me gui�aba la vida
le ped� que a su antojo dispusiera de m�,
ella me di� las llaves de la ciudad prohibida
yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo d�.
As� crec� volando y vol� tan deprisa
que hasta mi propia sombra de vista me perdi�,
para borrar mis huellas destroc� mi camisa,
confund� con estrellas las luces de ne�n.
Hice trampas al p�ker, defraud� a mis amigos,
sobre el banco de un parque dorm� como un lir�n;
por decir lo que pienso sin pensar lo que digo
m�s de un beso me dieron (y m�s de un bofet�n).
Lo que s� del olvido lo aprend� de la luna,
lo que s� del pecado lo tuve que buscar
como un ladr�n debajo de la falda de alguna
de cuyo nombre ahora no me quiero acordar.
As� que, de momento, nada de adi�s muchachos,
me duermo en los entierros de mi generaci�n;
cada noche me invento, todav�a me emborracho;
tan joven y tan viejo, like a rolling stone.
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