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| Esta Boca es M�a |
| 1 Esta noche Contigo 2 Por el Boulevar de los Sue�os Rotos 3 Incluso en estos tiempos 4 Siete Crisantemos 5 Besos con Sal 6 Ruido 7 El Blues de lo que pasa en mi Escalera 8 Como un Explorador 9 Mujeres Fatal 10 Ganas de... 11 La casa por la ventana 12 M�s de Cien Mentiras 13 Esta Boca es M�a |
| ESTA NOCHE CONTIGO Que no arranquen los coches, que se detengan todas las factor�as, que la ciudad se llene de largas noches y calles fr�as. Que se enciendan las velas, que cierren los teatros y los hoteles, que se queden dormidos los centinelas en los cuarteles. Que se mojen las balas, que se borren las fotos de las revistas, que se coman a besos las colegiales a los artistas. Que se toque la gente, que no lleguen los trenes a la frontera, que sean cari�osas con los clientes las camareras. Porque voy a salir esta noche contigo se quedaran sin beatos las catedrales y seremos dos gatos al abrigo de los portales. Que se enfaden las flores, que vuelvan las cig�e�as al calendario, que sufran por amores los dictadores y los notarios. Que se muera el olvido, que se escondan las llaves de los juzgados, que se acuerde Cupido de los maridos abandonados. Porque voy a salir esta noche contigo se quedaran sin coartada los criminales y ser�s mi invitada en paraisos artificiales Cuando llegue por fin mi mensaje a tus manos en la gasolinera vieja esperar�; y tomaremos juntos al abordaje la carretera que te cont�. Dejaremos colgada la caprichosa luna sobre los cines y las estatuas p�blicas derribadas en los jardines. Porque voy a salir esta noche contigo se quedaran sin medallas los generales y seremos los gatos m�s canallas de los portales. |
| POR EL BOULEVAR DE LOS SUE�OS ROTOS En el bulevar de los sue�os rotos vive una dama de poncho rojo, pelo de plata y carne morena. Mestiza ardiente de lengua libre, gata valiente de piel de tigre con voz de rayo de luna llena. Por el bulevar de los sue�os rotos pasan de largo los terremotos y hay un tequila por cada duda. Cuando Agust�n se sienta al piano Diego Rivera, l�piz en mano, dibuja a Frida Kahlo desnuda. Se escap� de una c�rcel de amor, de un delirio de alcohol, de mil noches en vela. Se dej� el coraz�n en Madrid �quien supiera reir como llora Chavela! Por el bulevar de los sue�os rotos desconsolados van los devotos de San Antonio pidiendo besos "P�nme la mano aqu� Macorina" rezan tus fieles por las cantinas, Paloma Negra de los excesos. Por el bulevar de los sue�os rotos moja una l�grima antiguas fotos y una canci�n se burla del miedo. Las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela Vargas y las escribe un tal Jos� Alfredo. Se escap� de una c�rcel de amor, de un delirio de alcohol, de mil noches en vela. Se dej� el coraz�n en Madrid �quien supiera reir como llora Chavela! Las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela Vargas y las escribe un tal Jos� Alfredo. |
| INCLUSO EN ESTOS TIEMPOS Incluso en estos tiempos veloces como un Cadillac sin frenos, todos los d�as tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto ech�ndote de menos. Incluso en estos tiempos en los que soy feliz de otra manera, todos los d�as tienen ese instante en que me jugar�a la primavera por tenerte delante. Incluso en estos tiempos de volver a reir con los amigos, todos los d�as tienen ese rato en el que respirar es un ingrato deber para conmigo. Y se ir�a el dolor mucho m�s lejos si no estuvieras dentro de mi alma, si no te parecieras al fantasma que vive en los espejos. Incluso en estos tiempos triviales como un baile de disfraces, todos los d�as tienen unas horas para gritar, al filo de la aurora, la falta que me haces. Incluso en estos tiempos de aprender a vivir sin esperarte, todos los d�as tengo reca�das y aunque quiera olvidar no se me olvida que no puedo olvidarte. Y se ir�a el dolor mucho m�s lejos si no estuvieras dentro de mi alma, si no te parecieras al fantasma que vive en los espejos. |
| SIETE CRISANTEMOS Si alguna vez he dado m�s de lo que tengo me han dado algunas veces m�s de lo que doy, se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo y puede que no exista el sitio adonde voy. A las buenas costumbres nunca me he acostumbrado, del calor de la lumbre del hogar me aburr�, tambi�n ene el infierno llueve sobre mojado, lo s� porque he pasado m�s de una noche all�. En busca de las siete llaves del misterio, siete versos tristes para una canci�n, siete crisantemos en el cementerio, siete negros signos de interrogaci�n. En tiempos tan oscuros nacen falsos profetas y muchas golondrinas huyen de la ciudad, el asesino sabe m�s de amor que el poeta y el cielo cada vez est� m�s lejos del mar. Lo bueno de los a�os es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicci�n; ayer quiso matarme la mujer de mi vida, apretaba el gatillo... cuando se despert�. Con siete espinas de la flor del adulterio, siete carreteras delante de m�, siete crisantemos en el cementerio, siete veces no... siete veces s�. Me enamoro de todo, me conformo con nada; un aroma, un abrazo, un pedazo de pan y lo que buenamente me den por la Balada de la Vida Privada... de Fulano de Tal. Siete crisantemos en el cementerio, siete despedidas en una estaci�n, siete crisantemos en el cementerio, siete cardenales... en el coraz�n. |
| BESOS CON SAL Tus pies bailan un tango con mi pasado, tus cejas son las rejas de una prisi�n, tus labios son el fuego por duplicado, tu olvido es un descuido de mi pasi�n. Tu cuello es una rama para colgarse, tu mente un crucigrama sin terminar, tu ombligo anda buscando donde ocultarse, tu boca es un milagro de la humedad. Tus ojos son dos gatos por los tejados, tu nuca un callej�n al oscurecer, tu pelo es el m�s negro de los pecados, tus dientes son agentes de Lucifer. Hembra y se�ora que cada hora cambia de piel, golfa y decente dulce serpiente de cascabel, flor de alquitr�n, lluvia que llueve, besos con sal. Tu lengua sale en todas mis pesadillas, tus u�as acribillan mi coraz�n, tus pechos dicen que eres una chiquilla, tus muslos saben que eres mi perdici�n. Tu piel es una patria para mis manos, tu vientre un desa�uno con vino y pan por tu cintura sale el sol m�s temprano y se muere el verano cuando te vas. Tu pubis es un delta de agua salada, tu falda... la m�s corta de Chamber�, tu risa es una l�grima equivocada, tu cama se invent� para no dormir. Hembra y se�ora que cada hora cambia de piel, golfa y decente dulce serpiente de cascabel, flor de alquitr�n, lluvia que llueve, besos con sal. |
| RUIDO Ella le pidi� que la llevara al fin del mundo, �l puso a su nombre todas las olas del mar. Se miraron un segundo como dos desconocidos. Todas las ciudades eran pocas a sus ojos, ella quiso barcos y �l no supo que pescar. Y al final n�meros rojos en la cuenta del olvido, y hubo tanto ruido que al final lleg� el final. Mucho, mucho ruido, ruido de ventanas, nidos de manzanas que se acaban por pudrir. Mucho, mucho ruido, tanto, tanto ruido, tanto ruido y al final por fin el fin. Tanto ruido y al final... Hubo un accidente, se perdieron las postales, quiso Carnavales y encontr� fatalidad. Porque todos los finales son el mismo repetido y con tanto ruido no escucharon el final Descubrieron que los besos no sab�an a nada, hubo una epidemia de tristeza en la ciudad. Se borraron las pisadas, se apagaron los latidos, y con tanto ruido no se oy� el ruido del mar. Mucho, mucho ruido... Ruido de tenazas, ruido de estaciones, ruido de amenazas, ruido de escorpiones. Tanto, tanto ruido. Ruido de abogados, ruido compartido, ruido envenenado, demasiado ruido. Ruido platos rotos, ruido a�os perdidos, ruido viejas fotos, ruido empedernido. Ruido de cristales, ruido de gemidos, ruidos animales, contagioso ruido. Ruido mentiroso, ruido entrometido, ruido escandaloso, silencioso ruido. Ruido acomplejado, ruido introvertido, ruido del pasado, descastado ruido. Ruidos de conjuros, ruido malnacido, ruido tan oscuro, puro y duro ruido. Ruido qu� me has hecho, ruido yo no he sido, ruido insatisfecho, ruido a qu� has venido. Ruido como sables, ruido enloquecido, ruido intolerable, ruido incomprendido. Ruido de frenazos, ruido sin sentido, ruido de ara�azos, ruido, ruido, ruido. |
| EL BLUES DE LO QUE PASA EN MI ESCALERA El m�s capullo de mi clase (�que elemento!) lleg� hasta el Parlamento y, a sus cuarenta y tantos a�os, un esca�o decora, con su terno azul de diputado del gobierno. Da fe de que ha triunfado su tripa, que ha engordado desde el d�a que un uj�er le llam� "su se�or�a" y cambi� a su mujer por una arp�a de pechos operados. Y sin dejar de ser el mismo bruto aquel que no sab�a ni dibujar la "o" con un canuto. El superclase de mi clase (�que pardillo!) se pudre en el banquillo y, a sus cuarenta y cinco abriles matarile, y a la cola del paro por no haber pasado por el aro. Vencido, calvo y tieso se qued� en los huesos aquel d�a que pill� a su mujer en plena org�a con el miembro del miembro (�que iron�a!) m�s tonto del Congreso. Y sin dejar de ser el mismo sabio que, para hacer poes�a, s�lo ten�a que mover los labios. Y yo que no soy m�s listo ni tonto que cualquiera, a mis cuarenta y pocos tacos, ya ves t�, igual sogo de flaco igual de calavera, igual que antes de loco por cantar por cantar el blues de lo que pasa en mi escalera. La m�s maciza de mi clase (�que cintura!) cotiza la hermusora y, a sus cuarenta y pico oto�os, hasta el mo�o del genio del marido, huy� con otro menos aburrido. Tanto ha prosperado que un Jaguar ha estrenado el mismo d�a en que la divorci� de la utop�a un tal�n con seis ceros que le hab�a firmado un diputado. Y sin dejar de ser la seductora bruja que escond�a bajo la falda una calculadora. Y yo, pobre mortal, que no he gozado sus caderas, a mis cuarenta y pocos tacos, ya ves t�, igual sogo de flaco igual de calavera, igual que antes de loco por cantar por cantar el blues de lo que pasa en mi escalera. Por lo dem�s ni m�s ni menos larga que cualquiera a mis cuarenta y pocos tacos, ya ves t�, igual sogo de flaco igual de calavera, igual que antes de loco por cantar por cantar el blues de lo que pasa en mi escalera, por cantar el twist de las verdades verdaderas. Por cantar... el bolero que canta mi portera. Por cantar... una rumba gitana y canastera. Por cantar... aquel tango de "el d�a que me quieras". Por cantar... "loco por incordiar" a los horteras. Por cantar... bajo la lluvia, sobre las aceras. Por cantar... el rap del da�o que hacen las banderas. Por cantar... vallenatos que amansen a las fieras. Por cantar... hasta que salga el sol por Antequera. Por cantar... con mi primo Rosendo a su manera de vivir... siempre con gente, siempre solateras. Por cantar... el rock and roll de las gasolineras. Por cantar... un merengue pegado a una palmera. Por cantar... camino de La Habana una habanera. Por cantar... un mambo con smoking y chistera. Por tocar... esa guitarra carabanchelera. Por cantar... hoy en Pek�n, ma�ana en Talavera. Por cantar... el "bugui-bugui" de las carreteras. Por cantar... all� en el rancho grande una ranchera. Por cantar... como si el almanaque no existiera. Por seguir... dando el cante hasta el d�a en que me muera. Por cantar... un calipso contra la "ley Corcuera". Por cantar... si pones otra ronda, tabernera. Por cantar... en la calle, en el curro, en la ba�era. Por cantar... menos un bakalao lo que quieras. Por silbar... al paso de una guapa peluquera. |
| COMO UN EXPLORADOR Despu�s de tanto tiempo al fin te has ido y, en vez de lamentarme, he decidido tom�rmelo con calma. De par en par he abierto los balcones, he sacudido el polvo a todos los rincones de mi alma. Me he dicho que la vida no es un valle de l�grimas... y he salido a la calle como un explorador. He vuelto a tropezar con el pasado y he pedido, en el bar de mis pecados, otra copa de ron. Y en otros ojos me olvid� de tu mirada y en otros labios despiste a la madrugada y en otro pelo me cur� del desconsuelo que empapaba tu almohada. Y en otros puertos he atracado mi velero y en otros cuartos he colgado mi sombrero, y una ma�ana comprend� que a veces gana el que pierde a una mujer. Con el cartel de libre en la solapa he vuelto a ser un guapo entre las guapas s�lo me pongo triste cuando alguno, en el momento m�s inoportuno, me pregunta por t�. Y en otros ojos me olvid� de tu mirada y en otros labios despiste a la madrugada y en otro pelo me cur� del desconsuelo que empapaba tu almohada. Y en otros puertos he atracado mi velero y en otros cuartos he colgado mi sombrero, y una ma�ana comprend� que a veces gana el que pierde a una mujer. |
| MUJERES FATAL Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia, hay mujeres que nunca reciben postales de amor, hay mujeres que sue�an con trenes llenos de soldados, hay mujeres que dicen que s� cuando dicen que no. Hay mujeres que bailan desnudas en c�rceles de oro, hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad, hay mujeres que atadas de manos y pies al olvido, hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad. Hay mujeres veneno, mujeres im�n, hay mujeres consuelo, mujeres pu�al, hay mujeres de fuego, hay mujeres de hielo, mujeres fatal. Mujeres fatal. Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan, hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad, hay mujeres que abren agujeros negros en el alma, hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz. Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo, hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol, hay mujeres que van al amor como van al trabajo, hay mujeres capaces de hacerme perder la raz�n. Hay mujeres veneno, mujeres im�n, hay mujeres consuelo, mujeres pu�al, hay mujeres de fuego, hay mujeres de hielo, mujeres fatal. Mujeres fatal. Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo, hay mujeres que cambian abrazos por ramos de azahar. Hay mujeres veneno, mujeres im�n, hay mujeres consuelo, mujeres pu�al, hay mujeres de fuego, hay mujeres de hielo, mujeres fatal. Mujeres fatal. |
| GANAS DE... Hierven los clubs y los adolescentes comen pastillas de colores. Harto de malvivir el siglo veinte muere de mal de amores. Los hechiceros de la tribu resucitan para invertir en mis pecados y hacen los traficantes de estampitas su agosto en el supermercado. Y la mentira vale m�s que la verdad y la verdad es un castillo de arena y por las autopistas de la libertad nadie se atreve a conducir sin cadenas. Y yo me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que te quiero y que no quiero que venga el destino a vengarse de m� y que prefiero la guerra contigo al invierno sin t�. Cada ma�ana salto de la cama pisando arenas movedizas, cuesta vivr cuando lo que se ama se llena de ceniza Y por las calles vaga solo el coraz�n sin un mal beso que llevarse a la boca y sopla el viento fr�o de la humillaci�n envileciendo cada cuerpo que toca. Y yo me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que te quiero y que no quiero que venga el destino a vengarse de m� y que prefiero la guerra contigo al invierno sin t�. Y yo me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que me muero de ganas de decirte que te quiero y que no quiero que venga el destino a vengarse de m� y que prefiero la guerra contigo al invierno sin t�. |
| LA CASA POR LA VENTANA Quemaron todas las naves Para iniciar una nueva vida Pagaron cara la llave Falsa de la tierra prometida. Pero, en lugar del Caribe, Con su bachata, con sus palmeras, La madre patria recibe Al inmigrante por peteneras. Y no es bona Barcelona Cuando la bolsa, primo, no sona Y gana el cholo en Madrid Menos que un perro sin pedigr�, Y el mestizo, por Sevilla, Va dando un cante por pesadillas, Y, si dos vascos atracan A un farmac�utico en Vigo Jura el testigo que eran sudacas. Y cada fin de semana Tiran la casa por la ventana Marc�ndose un agarrado En El Caf� del Mercado Que no es lo mismo que el Tropicana. Se matan haciendo camas, Vendiendo besos, lustrando suelos, Si pica el hambre en la rama La tortolica levanta el vuelo. Y, en plazoletas y cines, Por un jerg�n y plato de sopa, Con una alfombra y un Kleenex Le sacan brillo al culo de Europa. Y, el cuerpo de polic�a Viene con leyes de extranjer�a Y, al moro de la patera, Le corta el rollo una patrullera, Y, al mulato sabros�n, Le dan en toda la inquisici�n, Y, al gitan�to, la ola Malaje y paya le quema El tejadito de la chabola. Y cada fin de semana Tiran la casa por la ventana, Chilabas y desayuno De kifi con t� moruno Y escriben cartas a su sultana. Y cada fin de semana Con sus caderas dominicanas, Compadre, una guaranchita, Candombe, samba o rumbita... �o es que usted nunca estuvo en La Habana? Y el coreano currela Vendiendo lollos de plimavela, Y en bares porno el paquete De guineano cuesta un billete, Y, al almac�n del jud�o, Van seis ni�atos buscando l�o, Y al ingeniero polaco Que vino huyendo del fr�o Ya es mayordomo del t�o del saco. Y cada fin de semana Tiran la casa por la ventana, Y, mientras planchan un traje, Su coraz�n de viaje Se va cantando La Varsoviana. Y cada fin de semana Queda el negrito Con la ucraniana, Y bailan polka y pasito, Y soplan vodka y mojito Y vuelven trompas por la ma�ana. |
| MAS DE CIEN MENTIRAS Tenemos memoria, tenemos amigos, Tenemos los trenes, la risa, los bares, Tenemos la duda y la fe, sumo y sigo, Tenemos moteles, garitos, altares. Tenemos urgencias, amores que matan, Tenemos silencio, tabaco, razones, Tenemos Venecia, tenemos Manhattan, Tenemos cenizas de revoluciones. Tenemos zapatos, orgullo, presente, Tenemos costumbres, pudores, jadeos, Tenemos la boca, la lengua, los dientes, Saliva, cinismo, locura, deseo. Tenemos el sexo y el rock y la droga, Los pies en el barrio y el grito en el cielo, Tenemos Quintero, Le�n y Quiroga, Y un "bisnes" pendiente con Pedro Botero. M�s de cien palabras, m�s de cien motivos Para no cortarse de un tajo las venas, M�s de cien pupilas donde vernos vivos, M�s de cien mentiras que valen la pena. Tenemos un as escondido en la manga, Tenemos nostalgia, piedad, insolencia, Monjas de Fellini, curas de Berlanga, Veneno, resaca, perfume, violencia. Tenemos un techo con libros y besos, Tenemos el morbo, los celos, la sangre, Tenemos la niebla metida en los huesos, Tenemos el lujo de no tener hambre. Tenemos talones de Aquiles sin fondos, Ropa de domingo, ninguna bandera, Nubes de verano, guerras de Macondo, Setas en noviembre, fiebre en primavera. Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas, "qu� importa", "lo siento", "hasta siempre", "te quiero", hinchas del Atlet�, gangsters de Coppola, ver�nica y cuarto de Curro Romero. M�s de cien palabras, m�s de cien motivos Para no cortarse de un tajo las venas, M�s de cien pupilas donde vernos vivos, M�s de cien mentiras que valen la pena. Tenemos el mal de la melancol�a, La sed y la rabia, el ruido y las nueces, Tenemos el agua y, dos veces al d�a, El santo milagro del pan y los peces. Tenemos Lol�tas, tenemos donjuanes; Lennon y McCartney, Gardel y LePera; Tenemos hor�scopos, Biblias, Coranes, Ramblas en la luna, v�rgenes de cera. Tenemos naufragios so�ados en playas De islotes sin nombre ni ley ni rutina, Tenemos heridas, tenemos medallas, Laureles de gloria, coronas de espinas. M�s de cien palabras, m�s de cien motivos Para no cortarse de un tajo las venas, M�s de cien pupilas donde vernos vivos, M�s de cien mentiras que valen la pena. Tenemos caprichos, mu�ecas hinchables, �ngeles ca�dos, barquitos de vela, Pobres exquisitos, ricos miserables, Ratoncitos P�rez, dolores de muelas. Tenemos proyectos que se marchitaron, Cr�menes perfectos que no cometimos, Retratos de novias que nos olvidaron Y un alma en oferta que nunca vendimos. Tenemos poetas, colgados, canallas, Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma, Abuelos que siempre ganaban batallas, Caminos que nunca llevaban a Roma. M�s de cien palabras, m�s de cien motivos Para no cortarse de un tajo las venas, M�s de cien pupilas donde vernos vivos, M�s de cien mentiras que valen la pena. |
| ESTA BOCA ES MIA M�s vale que no tengas que elegir Entre el olvido y la memoria, Entre la nieve y el sudor. Ser� mejor que aprendas a vivir Sobre la l�nea divisoria Que va del tedio a la pasi�n. No dejes que te impidan galopar Ni los ladridos de los perros Ni la quijada de Ca�n. Que no te d� el insomnio por contar Las gaviotas del destierro, Las amapolas de Par�s. Te enga�as si me quieres confundir Esta canci�n desesperada No tiene orgullo ni moral Se trata s�lo de poder dormir Sin discutir con la almohada D�nde est� el bien, d�nde est� el mal. La guerra que se acerca estallar� Ma�ana lunes por la tarde Y t� en el cine sin saber Qui�n es el malo mientras la ciudad Se llena de �rboles que arden Y el cielo aprende a envejecer. Y sal ah� A defender el pan y la alegr�a. Y sal ah� Para que sepan Que Esta boca es m�a. |