19 d�as y 500 Noches
1 Ahora que�
2 19 d�as y 500 noches
3 Barbi superestar
4 Una canci�n para la Magdalena
5 Dieguitos y Mafaldas
6 A mis cuarenta y diez
7 El caso de la rubia platino
8 Donde habita el olvido
9 Cerrado por derribo
10 Pero que hermosas eran
11 De pur�sima y oro
12 Como te digo una "co" te digo la "o"
13 Noches de boda
AHORA QUE

Ahora que nos besamos tan despacio,
ahora que aprendo bailes de sal�n,
ahora que una pensi�n es un palacio,
donde nunca falta espacio
para m�s de un coraz�n...
Ahora que las floristas me saludan,
ahora que me doctoro en lencer�a,
ahora que te desnudo y me desnudas,
y, en la estaci�n de las dudas,
muere un tren de cercan�as...
Ahora que nos quedamos en la cama,
lunes, martes y fiestas de guardar,
ahora que no me acuerdo del pijama,
ni recorto el crucigrama,
ni me mato si te vas.
Ahora que tengo un alma
que no ten�a.
Ahora que suenan palmas
por alegr�as.
Ahora que nada es sagrado
ni, sobre mojado,
llueve todav�a.
Ahora que hacemos olas
por incordiar.
Ahora que est� tan sola
la soledad.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.
Ahora que ponnos otra y qu� se debe,
ahora que el mundo est� reci�n pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado...
Ahora que est� tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada d�a,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todav�a...
Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas
de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.
Ahora que los sentidos
sienten sin miedo.
Ahora que me despido
pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas
ni letan�as.
Ahora que est� en la luna
la polic�a.
Ahora que explotan los coches,
que sue�o de noche,
que duermo de d�a.
Ahora que no te escribo
cuando me voy.
Ahora que estoy m�s vivo
de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido
lo que me das.
Ahora que no me mido
con los dem�s.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.
19 DIAS Y 500 NOCHES

Lo nuestro dur�
lo que duran dos peces de hielo
en un g�isqui on the rocks,
en vez de fingir,
o, estrellarme una copa de celos,
le dio por re�r.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
Me dej� un neceser con agravios,
la miel en los labios
y escarcha en el pelo.
Ten�an raz�n
mis amantes
en eso de que, antes,
el malo era yo,
con una excepci�n:
esta vez,
yo quer�a quererla querer
y ella no.
As� que se fue,
me dej� el coraz�n
en los huesos
y yo de rodillas.
Desde el taxi,
y, haciendo un exceso,
me tir� dos besos...
uno por mejilla.
Y regres�
a la maldici�n
del caj�n sin su ropa,
a la perdici�n
de los bares de copas,
a las cenicientas
de saldo y esquina,
y, por esas ventas
del fino Laina,
pagando las cuentas
de gente sin alma
que pierde la calma
con la coca�na,
volvi�ndome loco,
derrochando
la bolsa y la vida
la fu�, poco a poco,
dando por perdida.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a Mar�a,
para no asediarla
con mi antolog�a
de s�banas fr�as
y alcobas vac�as,
para no comprarla
con bisuter�a,
ni ser el fantoche
que va, en romer�a,
con la cofrad�a
del Santo Reproche,
tanto la quer�a,
que, tard�, en aprender
a olvidarla, diecinueve d�as
y quinientas noches.
Dijo hola y adi�s,
y, el portazo, son�
como un signo de interrogaci�n,
sospecho que, as�,
se vengaba, a trav�s del olvido,
Cupido de mi.
No pido perd�n,
�para qu�? si me va a perdonar
porque ya no le importa...
siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta.
Me abandon�,
como se abandonan
los zapatos viejos,
destroz� el cristal
de mis gafas de lejos,
sac� del espejo
su vivo retrato,
y, fui, tan torero,
por los callejones
del juego y el vino,
que, ayer, el portero,
me ech� del casino
de Torrelodones.
Qu� pena tan grande,
negar�a el Santo Sacramento,
en el mismo momento
que ella me lo mande.
Y eso que yo,
paro no agobiar con
flores a Mar�a,
para no asediarla
con mi antolog�a
de s�banas fr�as
y alcobas vac�as,
para no comprarla
con bisuter�a,
ni ser el fantoche
que va, en romer�a,
con la cofrad�a
del Santo Reproche,
tanto la quer�a,
que, tard�, en aprender
a olvidarla, diecinueve d�as
y quinientas noches.
Y regres�...etc.
BARBIE SUPERSTAR

Ten�a los pies diminutos,
y, unos, ojos, color verde marihuana,
a los catorce fue reina del instituto,
el curso que repet�,
las del octavo derecha dijeron:
"otra que sale rana",
cuando, en "Cr�nicas Marceianas", la vieron
haciendo streap-tease.
En sus quimeras de porcelanosa
conquistaba a Al Pacino,
los de "el Rayo"... no �ramos gran cosa
para su merced,
si, la chiquita de Mariquita P�rez,
tuviera un buen padrino,
los productores, que saben de mujeres,
le dar�an un papel.
Pez�n de fresa, lengua de caramelo,
coraz�n de bromuro,
supervedette, puta de lujo, modelo,
estrella de culebr�n,
hab�a futuro, en las pupilas hambrientas
de los hombres maduros,
enamorarse, un poco m�s de la cuenta,
era una mala inversi�n.
Debut� de fulana de tal
en un vil melodrama,
con sus veinte minutos de fama
retir� a su mam�,
el gui�n le exig�a, cada vez, m�s
escenas de cama,
todav�a, por Vallecas, la llaman:
Barbi Superestar.
La noche antes de la noche de bodas
arroj� la toalla,
el novio, con un frac pasado de moda,
enviud� ante el altar,
mientras, Barbi, levitaba, en la Harley
de un chulo de playa,
que, entre el Tarot, Corto Malt�s y Bob Marley,
le propuso abortar.
Al infierno se va por atajos,
jeringas, recetas.
Ayer, hecho un pingajo,
me dijo, en el "tigre" de un bar:
"�D�nde est� la canci�n, que, me hiciste,
cuando eras poeta?"
"Terminaba tan triste
que nunca la pude empezar".
Por esos labios, que sabian a puchero
de pensiones inmundas,
habr�a matado yo, que, cuando muero,
ya nunca es por amor.
Se masticaba, en los billares, que, el Rayo,
hab�a bajado a segunda,
por la M-30, derrapaba el caballo
de la desilusi�n.
Debut� de fulana de tal
en un vil melodrama,
con sus veinte minutos de fama
retir� a su mam�,
el gui�n le exig�a, cada vez, m�s
escenas de cama,
por Vallecas, ya nadie la llama:
Barbi Superestar.
UNA CANCION PARA LA MAGDALENA

Si, a media noche, por la carretera
que te cont�,
detr�s de una gasolinera
donde llen�,
te hacen un gui�o unas bombillas
azules, rojas y amarillas,
p�rtate bien
y frena.
Y, si la Magdalena
pide un trago,
t� la invitas a cien
que yo los pago.
Ac�rcate a su puerta y llama
si te mueres de sed,
si ya no juegas a las damas
ni con tu mujer.
S�lo te pido que me escribas,
cont�ndome si sigue viva
la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva,
el sexo con amor de los casados.
Due�a de un coraz�n,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella.
Y nunca le cobr�
la Magdalena.
Si est�s m�s solo que la luna,
d�jate convencer,
brindando a mi salud, con una
que yo me s�.
Y, cuando suban las bebidas,
el doble de lo que te pida
dale por sus favores,
que, en casa de Mar�a de Magdala,
las malas compa��as son las mejores.
Si llevas grasa en la guantera
u un alma que perder,
aparca, junto a sus caderas
de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras
la m�s prohibida de las frutas
te espera hasta la aurora,
la m�s se�ora de todas las putas,
la m�s puta de todas las se�oras.
Con ese coraz�n,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella,
Y nunca le cobr�
la Magdalena.
DIEGUITOS Y MAFALDAS

Veinte a�os cosidos a retazos
de urgencias, disimulos y rutinas,
veinte a�os cumplidos, en mis brazos,
con la carne del alma de gallina.
Veinte a�os de pr�ncipes azules
que se marchaban antes de llegar,
veinte tangos de Manzi en los ba�les,
veinte siglos sin cartas de pap�.
De Gonz�lez Cat�n, en colectivo,
a la cancha de Boca, por Laguna,
va so�ando -"Hoy ganamos el partido"-
la ni�a de los ojos de la luna.
Los muchachos de "la doce" m�s violentos,
cuando la "junan", en la Bombonera,
le piden, a la Virgen de los Vientos,
que, le levante, a Paula, la pollera.
Veinte a�os de mitos mal curados
dibujando dieguitos y mafaldas,
veinte vidas hubiera yo tardado
en contar los lunares de su espalda.
Le debo una canci�n y algunos besos
que valen m�s que el oro del Per�,
sus huesos son sobrinos de mis huesos,
sus l�grimas los clavos de mi cruz.
De Gonz�lez Cat�n, en colectivo,
a la cancha de Boca, por Laguna,
va so�ando -"Hoy ganamos el partido"-
la "jermu" que me enga�a con la luna.
Alguna vez har�n un monumento
los de la barra brava a mi "bostera",
y, una ermita, a la Virgen de los Vientos,
que, le levanta, a Paula la pollera.
De Gonz�lez Cat�n a Tirso de Molina, qu� trajin,
de Espa�a a la Argentina, qu� meneo
qu� vaiv�n, qu� ajetreo
qu� mareo, qu� ruina
�y por culpa de qui�n?
del amor de una mina,
�y total para qu�?
si, al final, se raj� con un pibe,
que le prohibe a mi ex
ir a verme al Gran Rex,
cuando estoy de visita,
no sea que Paulita se ponga a llorar,
al o�r su milonga,
no sea que a Paulita le d� por bailar,
al comp�s de la conga
y vuelva enfermita a Gonz�lez Cat�n
y no se reponga
y se ponga m�s loca de lo habitual,
bendita pollera,
menuda bandera para una canci�n
�y que delantera!
aquel a�o Boca sali� campe�n,
de la Bombonera,
ninguna bostera se puede quejar
aunque le sobre raz�n, si
pinta rameras con el coraz�n
y con las caderas,
le toca a Palermo tocar el bal�n,
"la doce" se altera,
le toca al gallego tocar este son...
para una bostera
el a�o que Boca sali� campe�n,
en la Bombonera.
A MIS 40 Y 10

A mis cuarenta y diez,
cuarenta y nueve dicen que aparento,
m�s antes que despu�s,
he de enfrentarme al delicado momento
de empezar a pensar
en recogerme, de sentar la cabeza,
de resignarme a dictar testamento
(perd�n por la tristeza).
Para que mis allegados, condenados
a un ingrato futuro,
no sufran lo que he sufrido, he decidido
no dejarles ni un duro,
s�lo derechos de amor,
un siete en el coraz�n y un mar de dudas,
a condici�n de que no
los malvendan, en el rastro, mis viudas.
Y, cuando, a mi Rocio,
le escueza el alma y pase la varicela,
y, un rojo escalofr�o,
marque la edad del pavo de mi Carmela,
tendr�n un mal ejemplo, un hulla hop
y un D'Artac�n que les ladre,
por cada beso que les regate�
el fanfarr�n de su padre.
Pero sin prisas, que, a las misas
de r�quiem, nunca fui aficionado,
que, el traje de madera, que estrenar�,
no est� siquiera plantado,
que, el cura, que ha de darme la extremaunci�n,
no es todav�a monaguillo,
que, para ser comercial, a esta canci�n
le falta un buen estribillo.
Desde que salgo con la p�lida dama
ando m�s muerto que vivo,
pero dormir el sue�o eterno en su cama
me parece excesivo,
y, eso que nunca he renunciado a buscar,
en unos labios abiertos,
dicen que hay besos de esos que, te los dan,
y resucitan a un muerto.
Y, si a mi tumba, os acerc�is de visita,
el d�a de mi cumplea�os,
y no os atiendo, esper�dme, en la salita,
hasta que vuelva del ba�o.
�A qui�n le puede importar,
despu�s de muerto, que uno tenga sus vicios...?
el d�a del juicio final
puede que Dios sea mi abogado de oficio.
Pero sin prisas, que, a las misas
de r�quiem, nunca fui aficionado,
que, el traje de madera, que estrenar�,
no est� siquiera plantado,
que, el cura, que ha de darme la extremaunci�n,
no es todav�a monaguillo,
que, para ser comercial, a esta canci�n
le falta un buen estribillo.
EL CASO DE LA RUBIA PLATINO

Me adelant� un tal�n de setecientas,
m�s gastos, sin contar otras quinientas
en fichas del casino,
mi �ltimo tren llegaba con retraso,
as� que decid� aceptar el caso
de la rubia platino.
Yo era un huele-braguetas sin licencia,
quemado en la secreta por tenencia,
extorsi�n y l�os de faldas,
estaba, como buen ex-polic�a,
a sueldo de un pez gordo, que sabia
cubrirse las espaldas.
Ninguna zorra vale ese dinero,
pens�, mientras dejaba mi sombrero
nuevo en el guardarropa,
cantaba regular, pero mov�a
el culo, con un swing, que derret�a
el hielo de las copas.
Cuando sali�, por fin, del reservado,
sent� que las campanas del pasado
repicaban a duelo,
la �ltima vez que o� esa melod�a
me recetaron tres a�os y un d�a,
m�s IVA, en la Modelo.
Para jugar al Black Jack y ser un duro,
andar escaso de efectivo
es igual que pretender envidar,
con un farol, al futuro,
no por casualidad
me temen en los casinos,
me daban diez de los grandes por el caso
de la rubia platino.
Los besos que te dan las chicas malas
salen m�s caros cuando los regalan
y huelen a fracaso,
pero el croupier me echaba cartas buenas
y la rubia platino era morena
y el caso era un gran caso.
En un bistr�, del puerto de Marsella
nos fuimos demorando, entre botella
y botella de Oporto:
-"Los que pusieron precio a tu cabeza-
le dije exagerando su belleza,
- se hab�an quedado cortos"-
Puede que me estuviera enamorando,
porque, antes del caf�, cambi� de bando,
de hotel y de sombrero.
Mi viejo puso un cuarto, con dos camas,
fingiendo que la dama era una dama
y su hijo un caballero.
Ni siquiera, se�ores del jurado,
padezco, como alega mi abogado,
locura transitoria.
Dispar� al coraz�n que yo quer�a,
con premeditaci�n, alevos�a
y m�s pena que gloria.
Para jugar al Black Jack y ser un duro,
andar escaso de efectivo
es igual que pretender envidar,
con un farol, al futuro,
no por casualidad
me temen en los casinos,
diez de los grandes por seguirle, los pasos,
a la rubia platino.
Para volver a ser alguien, en el ambiente,
necesitaba un par de buenos clientes,
algo para mis vicios y un despacho decente,
no dan para comer las putas del barrio chino,
todos los lunes no me encargan el caso
de la rubia platino.
Para no ser un cad�ver, en el tranv�a,
aparte de tener gram�tica parda
hay que saber, que las faldas, son una loter�a;
con luz de gas brill� mi l�mpara de Aladino...
me daban diez de los grandes
por el caso de la rubia platino.
DONDE HABITA EL OLVIDO

Cuando se despert�,
no recordaba nada
de la noche anterior,
"demasiadas cervezas",
dijo, al ver mi cabeza,
al lado de la suya, en la almohada...
y la bes� otra vez,
pero ya no era ayer,
sino ma�ana.
Y un insolente sol,
como un ladr�n, entr�
por la ventana.
El d�a que lleg�
ten�a ojeras malvas
y barro en el tac�n,
desnudos, pero extra�os,
nos vio, roto el enga�o
de la noche, la cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue, sin decir:
"ll�mame un d�a".
Desde el balc�n, la vi
perderse, en el traj�n
de la Gran V�a.
Y la vida sigui�,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me cont�,
un amigo com�n, que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archiv�
un sem�foro rojo,
una mochila, un peugeot
y aquellos ojos
miopes
y la sangre al galope
por mis venas
y una nube de arena
dentro del coraz�n
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perd�,
por no saber decir:
"te necesito".
Y la vida sigui�,
como siguen las cosas que no
tienen mucho sentido,
una vez me cont�,
un amigo com�n, que la vio
donde habita el olvido.
CERRADO POR DERRIBO

Este b�lsamo no cura cicatrices,
esta rumbita no sabe enamorar,
este rosario de cuentas infelices
calla m�s de lo que dice
pero dice la verdad.
Este almac�n de s�banas que no arden,
este tel�fono sin contestador,
la llamar� ma�ana, hoy se me hizo tarde,
esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este contigo, este sin ti tan amargo,
este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo Peter Pan.
Esta c�moda sin braguitas de Zara,
el tour del Soho desde un rojo autob�s,
estos ojos que no miden ni comparan
ni se olvidan de tu cara
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiraci�n,
no acuses a mi coraz�n
tan maltrecho y ajado
que est� cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolaci�n
de saber que estos son
los �ltimos versos que te escribo,
para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.
Esta paya tan lejos de su gitano,
este penal del Puerto sin vis a vis,
esta guerra civil, este mano a mano,
estos moros y cristianos,
este muro de Berl�n.
Este virus que no muere ni nos mata,
esta amnesia en el cielo del paladar,
la limusina del polvo por Manhattan,
el invierno en Mar del Plata,
los versos del Capit�n.
Este hacerse mayor sin delicadeza,
esta espalda mojada de moscatel,
este valle de f�bricas de tristeza,
esta espuma de certeza,
esta colmena sin miel.
Este borr�n de sangre y de tinta china,
este ba�o sin rimmel ni nembutal,
estos huesos que vuelven de la oficina,
dentro de una gabardina
con manchas de soledad.
No abuses de mi inspiraci�n,
no acuses a mi coraz�n
tan maltrecho y ajado
que est� cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolaci�n
de saber que estos son
los �ltimos versos que te escribo,
para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.
PERO QUE HERMOSAS ERAN

Mi primera mujer era una arpia,
pero, muchacho,
el punto del gazpacho.
joder si lo ten�a,
se llamaba... digamos que Sof�a.
Un mal d�a
me puso las maletas
a los pies de la estatua, de un poeta,
que esta, inmortalizado,
en su glorieta.
Despu�s de, no se asombren,
registrar, a su nombre,
mi chalet adosado,
mi visa, mi pasado,
su prisa y su futuro,
dej�ndome tirado
y sin un duro.
La gota que colm�,
damas y caballeros,
el vaso de su amor,
fue de colesterol.
Harto, tras dos infartos,
de acercarme al tercero...
al s�stole y al di�stole
de mi coraz�n
le puse un marcapasos,
que andaba con retraso,
haciendo interferencias
en la frecuencia
del televisor.
Desde que la perd�
hasta hoy, pobre de m�,
cada vez m�s borracho,
ruedo de mostrador
en mostrador:
jefe: �tienen gazpacho?
Pero... qu� hermosa era
cuando iba de mi brazo por la acera,
�ustedes me han mirado?,
pedirle a ese bomb�n que me quisiera
�no les parece que era
pedirle demasiado?
Mi segunda mujer
era una bruja
y yo, tan mamarracho, que besaba
el suelo que pisaba.
Se llamaba... digamos que Maruja.
Aquel d�a
volv� pronto del tajo,
y, en mi cama,
debajo
de un idiota,
una dama,
en pelotas,
se lo hac�a.
Y yo que nunca hab�a
estado en una org�a,
quit�ndome las botas,
me dije: "�sta es la m�a",
y tanto que lo era,
la del tac�n de aguja
era Maruja.
"Entre ese idiota y yo,
cual J�piter tronante,
t� eliges" dije yo,
�que qu� me contest�?
sin dudarlo un instante,
"me voy con el idiota".
Y ustedes, que cre�an,
que el idiota era yo,
pues no,
la muy pend�n
se iba y se ven�a,
poni�ndose las botas,
con el menos idiota
de los dos.
Y �saben qu� les digo?
aquel idiota y yo
nos hicimos amigos,
el d�a que Maruja nos dej�...
por otro idiota.
Pero... qu� hermosas eran
mi segunda mujer y la primera.
�Ustedes me han mirado?
pedirles, adem�s, que me quisieran,
�no les parece que era
pedirles demasiado?
Mi tercera mujer era, se�ores
de todos los amores
que he perdido
el que m�s me ha dolido.
�adivinan? Se llamaba Dolores.
Pero, el d�a
de mi cumple, mi amorcito
me dijo: "Aunque eres malo,
Joaquinito,
te traigo, de regalo,
un regalito"
Con su santa inconsciencia
se declar� en estado,
y yo, que hab�a jurado
morir sin descendencia,
como muri� mi padre,
a la futura madre,
consternado:
"�Hay dolores que matan!"
le grit� dolorido
"�Y no se te ha ocurrido
pensar que tu marido
hubiera preferido
otra corbata?"
Fue ni�a, ni�a pija,
�ni siquiera var�n!.
Por fin, con veinte a�os,
se la llev� un extra�o,
y no perd� una hija,
gan� un cuarto de ba�o.
�Con perd�n!
Sof�a me ali�aba,
Maruja me adorn�,
ya solo me faltaba
tomar clases de parto sin dolor
y con Dolores.
Pero... qu� hermosas eran las tres,
y, sobre todo, la tercera
�Ustedes me han mirado?
pedirles, adem�s, que me quisieran
�No les parece que era
pedirles demasiado?
DE PURISIMA Y ORO

Academia de corte y confecci�n,
saba�ones, aceite de ricino,
gas�geno, zapatos topolino,
"el g�nero dentro por la calor".
Para primores galer�as Piquer,
para la inclusa ni�os con anginas,
para la tisis caldo de gallina,
para las extranjeras Luis Miguel.
Para el socio del limpia un carajillo,
para el estraperlista dos barreras,
para el Corpus retales amarillos
que aclaren el morao de las banderas.
Tercer a�o triunfal, con brillantina,
los se�oritos cierran "Alaz�n",
y, en un barquito, Miguel de Molina,
se embarca, caminito de ultramar.
Hab�an pasado ya los nacionales,
hab�an rapado a la "se��" Cibeles,
cautivo y desarmado
el vaho de los cristales.
A la hora de la zambra, en "Los Grabieles",
por Ventas madrugaba el pelot�n,
al d�a siguiente hablaban los papeles
de Celia, de Pem�n y del bay�n.
Ense�ando las garras de astrac�n,
reclinaba en la barra de "Chicote",
la "bien pag�" derrite, con su escote,
la crema de la intelectualidad.
Perman�n, con rodete Eva Per�n,
"Parfait amour", rebeca azul marino,
-"Maestro, le presento a Lupe Sino,
lo dejo en buenas manos, matador"-
Y, luego, el reservao en "Gitanillos",
y, despu�s, la paella de "Riscal",
y, la tarde del manso de Saltillo,
un anillo y unas medias de cristal.
-"Ni�o, sube a la suite dos anisettes,
que, hoy, vamos a perder los alamares"-
de pur�sima y oro, Manolete,
cuadra al toro, en la plaza de Linares.
Hab�an pasado ya los nacionales,
hab�an rapado a la "se��" Cibeles,
volv�an a sus cuidados
las personas formales.
A la hora de la conga, en los burdeles,
por san Blas descansaba el pelot�n,
al d�a siguiente hablaban los papeles
de Gilda y del Atleti de Aviaci�n.
COMO TE DIGO UNA "CO" TE DIGO LA "O"

Borja, como te "ajogues" te mato.
term�nate primero el mel�n,
y luego las tres horas de la digesti�n,
hay que ver qu� mal rato,
pero el ni�o no me quiere comer,
Borja, coraz�n,
te lo he dicho cienes y cienes
de veces, dobla esa toalla,
�Qu� hartura de playa!
pero mi mar�o quiere Benidorm,
sa jod�o, si tonto no es.
Como el pobre m�o
se queda en Madrid,
pa cargar las pilas
su cena en Manila,
su copa en Pach�,
Como te digo una "co" te digo la "o"
�Y t� c�mo vas?
tienes mala cara,
no me digas m�s,
si yo te contara...
falleci� mi suegro,
me oper� del quiste,
�t� me ves m�s triste?
Y me doy con un canto en los dientes
porque a la presente,
y, cruzando los dedos,
lo puedo contar,
aunque, gracias a Dios,
yo no soy creyente,
con lo que una ha visto,
y que Dios me perdone,
no hay que ser muy lista.
Pa m�... Jesucristo
el primer comunista.
Como te digo una "co" te digo la "o"
�Y las religiones?
Ponme una de cada,
que est�n rebajadas
en el Corte Ingl�s.
�Y cual es la mejor?
Mire usted, la m�a,
porque es de caj�n
que algo tiene que haber.
Ll�malo equis,
me parece bien.
Ll�malo energ�a,
mejor todav�a
�Y los curas?
esos ni en pintura
�Y el tarot, y la astrolog�a?
me los hice ayer en la peluquer�a
�Y el dinero?
el �nico Dios verdadero
�Y Lutero y Buda y Mahoma?
con su pan se lo coman
�Y qu� opinas del Papa de Roma?
ese... un particular.
�Pero a ti qu� te voy a contar?
F�jate que yo,
sin ser socialista
de las de carn�
y hasta aqu� del GAL
y de la corrupci�n,
que s�, que existi�,
una mala gripe
que hab�a que pasar,
pero te dec�a, como mi Felipe
pa m� que no hay dos,
y si no, t� misma,
porque el del bigote
no tiene carisma,
Como te digo una "co" te digo la "o"
y habr� quien lo vote,
que hay gente pa t�,
�Espa�a va bien!
ser� para �l,
si, total, le toc� en una rifa.
�Y qu� vas a hacer?
�Votar al Califa?
Deseng��ate,
sr� muy honrao,
no digo que no,
y trabajador
y pico de oro,
pero desfasao...
Como te digo una "co" te digo la "o"
Pero a lo que iba,
el a�o pasao
pillamos un charter
de martes a martes.
Fue por esa agencia
si mujer, viajes el Halc�n,
bien como experiencia,
�que si nos gust�
La Habana? hija m�a
�no nos va a gustar?,
a una la reciben
con ese Caribe,
y ese malec�n.
�Y la gente?
legal, supermaja,
no s�, diferente
y eso que el dichoso bloqueo
los dej�, no digo que feos
porque feos no son,
y hasta el m�s negrito
tiene educaci�n,
pero, pobrecitos,
flaquitos, flaquitos,
y sin libertad.
Que tengan la culpa Clinton o Fidel,
a m�, mire usted,
lo mismo me da.
Pa abreviar el cuento...
que no disfrut�,
que no vuelvo m�s.
Porque, en Espa�a, aunque le pongas pegas,
sabemos vivir.
S�lo en Ant�n Mart�n
hay m�s bares que en toda Noruega.
Por cierto, el marisco
ni comparaci�n.
Te cuento la cena:
los dos matrimonios,
Francisco, mi Antonio,
la Almudena y yo.
Hija, a la Almudena
la v� de estrope�,
de mi para t�
que est� mal foll�.
porque, la verdad,
guapa nunca ha sido,
pero, ese vestido
como de almacenes Arias,
iba de ordinaria,
pero a lo que vamos
�que d�nde cenamos?
en casa Tom�s,
eh, de bote en bote,
pagamos a escote,
un kilo de gambas
con su Paternina,
su buena propina,
pachar�n y puro
�cu�nto nos cobraron?
no lleg� a dos mil duros,
t� dir�s si es caro
y �frescas? de puerto de mar.
Y �limpio? con decir Tom�s,
oye, que era lunes y hab�a que esperar.
�Joder con la crisis!
�d�nde est� la crisis?
Y es que hay que saber saberse administrar.
Como te digo una "co" te digo la "o"
�Qu� cansada estoy!
Hoy, mi siestecita,
nadie me la quita,
y, si no pego el ojo,
o pongo en remojo
unas lentejitas,
o me quedo frita
lee que te lee.
�Qu� no te lo crees?
como te lo digo,
antes, yo le�a, de higos
a brevas, de Cor�n Tellado
nunca hab�a pasado,
y, resulta que un d�a,
todav�a no me explico
yo a santo de qu�,
mi cu�ada Irene
viene y me regala
lo de Antonio Gala,
hija m�a, me pongo a leer
y, oye, qu� poesias,
si sabe de una
cosas que ni una
sabe que sabia.
Y con ese estilo
y con esa lengua
y con esa pluma.
Como te digo una "co" te digo la "o"
Una al vino vino
y al pan con tumaca,
y, sin ser polaca,
cuando quiero un socio
para los negocios
dame un catal�n,
gente m�s decente
no voy a encontrar
El mejor cliente
de la gestor�a:
Jordi Martorell,
no veas qu� mas�a tiene en Calafell.
Y es que hay que viajar
antes de opinar
�o todos los vascos
van con metralleta?
pues no, mire usted.
�y est�n todos locos por ser de la ETA?
mire usted, tampoco.
habr� unos que s�
habr� otros que no,
si ha estado all�
habr� comprobao
que el problema vasco
es muy delicao.
Yo nac� en Motril
y no le hago ascos
a un buen bacalao
a la Urdangar�n.
�Viva San Ferm�n!
�qu� no te has fijao?
m�rame a los ojos
�tiene un revolc�n?
�o es tonta la infanta?
�te pido otra fanta?
lo pones al lado del Marichalar
y no veas lo que canta,
hija, no hay color.
Lo mismo que el Rey,
(y te tengo dicho que le tengo ley),
pero, la verdad,
no es un Castelar,
ni lo tiene que ser,
oye es un Borb�n,
�Pa que quiere m�s?
Y el pedazo reina
que lleva detr�s,
que no se despeina
y hay que ver lo que manda esa buena mujer en la Corte.
Que es mucha familia
y, oye, la hemofilia
los ha respetao.
�Y el pr�ncipe azul?
Fig�rate t�,
de los nervios todas
y �l no quiere boda,
tan rubio, tan fino, tan tieso,
tan alto, tan cachas,
qu� agobio,
hija, �Y la Sartorio?
a mi me da pena,
descompuesta, sin novio y tan buena muchacha.
�Que no era princesa?
pero era persona,
Jes�s, lo que pesa la corona esa,
m�s que el coraz�n.
�Y la raz�n de estao?
Nos ha fastidiao
�Que desinraz�n!
A m�, que, al Borb�n
lo pierdan las faldas,
mire usted, chapeau,
sin hijas bastardas
no habr�a monarqu�as,
lo dice hasta Ans�n,
de qu� come Uss�a
�ngel de la guarda,
cu�nta hipcres�a
Porque tiene gracia
�esto es democracia?
�Uy, las dos y veinte!
qu� charla te he dao,
hoy s� me he pasao,
ma�ana hablas t�,
como siempre te callas...
Ven ac� pac�, Borja, la toalla,
�qu� te has hecho en la frente?
�T� has visto qu� cruz?
Bueno, Ana Mar�a
b�same a Vicente.
Carretera y manta,
lo que es otro d�a
nos traemos del s�per las fantas.
(Como te digo una "co" te digo la "o")
NOCHES DE BODA

Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas,
Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.
Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me ti�a las canas,
que nunca sepas ni c�mo, ni cu�ndo,
ni ciento volando, ni ayer ni ma�ana
Que el coraz�n no se pase de moda,
que los oto�os te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la raz�n los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de t� el desamparo,
que cada cena sea tu �ltima cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.
Que el coraz�n no se pase de moda,
que los oto�os te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
<<Atr�s>>
Hosted by www.Geocities.ws

1