
San José
de Los Llanos
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Los Llanos y la Independencia (Cont.)
-Extraído del Libro "Los Llanos del Guabatico" del Sr. Fermín Alvarez Santana EL 26 DE FEBRERO Y SAN JOSE DE LOS LLANOS "Veo que todo esta en regla. De Los Llanos debe llegarnos gente antes de que amanezca, porque eso es lo convenido. Allí debe haberse proclamado la revolución esta tarde (se refiere a la tarde del 26 de febrero). Refiriéndose a los episodios que antecedieron al 27 de Febrero, nos dice José Gabriel García en su "Compendio de História de Santo Domingo", Pág. 557, lo siguiente: "Empero, con excepción de San José de Los Llanos, donde Juan Ramírez no encontró nunca opositores, por cuya razón se dió por revelado el pueblo desde por la tarde, la primera población que se lanzó por la vía de los pronunciamientos fue la Capital, adquiriéndo así nuevo título al honroso calificativo de cuna de la República Dominicana que deriva ya del glorioso hecho de la fundación de La Trinitaria". De manera que José Gabriel García nos dice que el único acontecimiento similar al ocurrido en la Puerta del Conde sucedió en horas de la tarde del 27 de febrero en San José de Los Llanos. Nótese que el prestigioso historiador en ningun momento asigna a otra u otras comunidades anticipación alguna con respecto al pronunciamiento de Los Llanos; sin embargo, es prueba contraria a la afirmación del reputado autor el hecho de que la noche del 27 de febrero en la Puerta del Conde había una gran cantidad de llaneros, esto demuestra que en realidad el citado historiador quiso decir en hora de la tarde pero del 26. Veamos en que basamos esta aseveración, sucede que para llegar a caballo de Los Llanos a la Puerta del Conde se necesitaban no menos de diez horas, y recordemos que había que pasar en una barca para llegar a la Capital; esto hace prácticamente imposible que habiéndose realizado el pronunciamiento en Los Llanos en horas de la tarde del 27, hombres de ese pueblo estuvieran presentes en ese histórico baluarte a la hora de los acontecimientos. De lo que inferimos, no sin visos de certeza, que García quiso decir la tarde del 26 de febrero. Con respecto al 26 de febrero, nos dice Emiliano Tejera: "Juan Ramírez, impulsado por Vicente Celestino Duarte, se pronunció el 26 en Los Llanos". Con este relato se demuestra la validez de las afirmaciones que hacemos anteriormente. El episodio del 26 de febrero de 1844 ha sido documentado en forma magistral por el distinguido profesor Georgilio Mella Chavier, en "El Testimonio de Clemente Sosa", publicado en el Boletín del Instituto Duartiano, correspondiente a enero-junio 1975, Año VII, No. 11, Págs.: 58 y 59: "Fue por la tarde, con el sol alto todavía. Se corrió la voz y se fueron a la plaza todos los que estaban en el grupo revolucionario, y la gente los acompanaba porque ya se sabía lo que había en preparación. Vicente se había ido a Santo Domingo, y Sandoval y Antonio de Sosa quedaron como jefes del movimiento en el pueblo. El cura, que era un padre muy querido en el lugar, de apellido Carrasco, estaba también en la Capital". "Estaban todos reunidos en la plaza. Frente a la casa en donde está la escuela (hoy, ese sitio esta ubicado en la esquina nordeste de la intersección de las calles Sánchez con Mella), que era como decir la comisaria de entonces, y a la de Facundo Santana, que quedaba en el puesto de la casa de Vallejo (que hoy ocupa la esquina sudoeste de las referidas calles), pusieron la guardia de la milicia y la gente, Julián Sosa y todos, hasta Rafaela Kermes y dizque otra mujer, que Clemente Sosa no recuerda. Juan Ramírez, según las instrucciones que tenía de Vicente, "dijo República" y se tiraron algunos cañonazos y disparos de fusil. Echaron vivas a la República Dominicana (podemos decir que estos vivas a la República Dominicana fueron los primeros que estremecieron la isla de palmo a palmo, llenando de valor a los patriotas y obnubilando a los espiritus invasores)... Sandoval mandó un muchacho que tocara las campanas de la iglesia. Todo el mundo estaba contento". "Fue el día 26, poquito después del mediodía. No hubo pleito; tiros si. Cañonazos y fusilería. No había ese día en el pueblo un solo haitiano". Apunta el profesor Georgilio Mella Chavier, en acotación al pie de la Pág. 44 del citado trabajo, lo siguiente: "La tradición llanera es constante e indiscutida en el municipio acerca del 26 de febrero como fecha del pronunciamiento. Puede afirmarse que nunca se ha dicho allí otra cosa". "Sandoval se fue para Santo Domingo con algunos de los del grupo, pue se sabía que el otro día se daría allá el golpe. La noticia del pronunciamiento de la Capital la trajo Pedro de Herrera, que cuando llegó dijo: "Senores, República en Santo Domingo". Antonio (se refiere a Antonio de Sosa) quedó preparando la gente, como jefe único. Vino gente de Yabacao, de Las Cañadas, de La Yeguada y de otros campos de la común, y todo el mundo le decía comandante a Antonio. Luego llegó Santana con las tropas del Seibo, y los hombres de Antonio se juntaron con el General, y Antonio con ellos, y se fueron para Santo Domingo". Con respecto a las personas que participaron activamente en el proceso de independencia, nos dice Clemente Sosa: "Los que todo el mundo sabe que pelearon duro en la Independencia fueron Antonio de Sosa, Sandoval, Gautreaux Guirado, Joaquín de Sosa, José Sosa, el padre de Luis Guirado (se refiere a Carlos Guirado), Ildefonso Sosa, Silvestre Sosa, Valentín Sosa, Ezequiel Tavárez, Pedro Vásquez, José Vásquez, Pedro Jiménez, Manuel Girón, Antonio y Lucas Medrano, y muchos otros que también fueron a Azua a pelear, como Nicolás de Frías, Carlos Castillo, Pepe Kermes, que se fue "jovencito", huido, a la guerra, Hilario Alarcón, José Varela y Pedro Herrera". Clemente Sosa conoció a casi todos esos hombres. Los mentaba siempre como guerreros, acota Virgilio Mella Chavier. Clemente Sosa cree que ese mismo día Sandoval salió para la Capital, y allá se dio el golpe el 27. Sandoval mandó razón con Pedro Herrera, que llegó con el caballo sudando mucho, y le decía a la gente: "Albricias, República en Santo Domingo". LLANEROS DEL GUABATICO PRESENTES EN LA PUERTA DEL CONDE LA NOCHE MEMORABLE DEL 27 DE FEBRERO DE 1844 Pasemos ahora a transcribir in extenso la descripción que aparece en las Págs. 557 y 558, del "Compendio de la História de Santo Domingo", de José Gabriel García, para que se pueda apreciar la cantidad de llaneros presentes: "Conquistado por Manuel Jiménez y el teniente Martín Girón, jefe de la guardia de la Puerta del Conde, se eligió el histórico baluarte para dar el grito sacrosanto de Separación, Dios, Patria y Libertad, y desplegar a los cuatro vientos la bandera de la cruz, de modo que citados para encontrarse reunidos, allí a la diez de la noche acudieron sin vacilación ni temores, Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Mella, Manuel Jiménez, Vicente Celestino Duarte, lider de las tropas llaneras, Tomás Bobadilla y José Joaquín Puello, a la cabeza de grupos parciales en que figuraban Jacinto y Tomás de la Concha, Remigio del Castillo, José Gertrudis Brea, Pedro Valverde y Lara, Juan y Santiago Barriento, Martín, Gabino, Eusebio y José Puello, Juan Alejandro Acosta, Gregorio y Francisco Contín, Celestino, Feliciano y Pedro Martínez, Marcos Rojas, Manuel Mora, José María y Fernando Serra, Martín Puche, Emilio Parmantier, Angel y Agustín Perdomo, Manuel y Wenceslao Guerrero, Joaquín Montolio, Manuel Dolores Galván, Juan y José Antonio Pina, Jacinto y Antonio Brea, Fermín González, Narciso y Andrés Sánchez, Ventura Gneco, Félix María del Monte, Juan Ruiz, José Llaverías, Wenceslao de la Concha, Leandro Espinosa, Francisco, Pedro Antonio y Justiniano Bobea, Diego y Julián Hernández, Jaime Llepez, Joaquín Gómez Grateró, Mariano Echavarría, Luis Betances, Benito González, José Pichardo, Benito Alejandro Pérez, Tomás y Juan Fernández, Genaro Blanco, Cesáreo Prado, Domingo García, Miguel Mendoza y González, Eusebio Gatón, Juan Mazara, Antonio Mojica, N. Tovar, José Rustán, Rafael Rodríguez, José Saba, Pedro y Juan de Dios Díaz, Eduardo Lagarde, Pilar Cerón, Ignacio de Paula, Silvano Pujol, Teodoro Ariza, José María Mella, Silvestre García, Antonio Moreno, Manuel Díaz, Guillermo Barriento, Pascual Ferrer, Ramón Ocumares, Eugenio Aguiar, Carlos y Miguel González, Ramón Echavarría, Hilario Sánchez, Carlos Moreno, José Antonio Sanabia, Disú Batagni, Nicolás Lugo, Jacinto Gatón, Nicolás de Bari, Manuel Antonio Rosas, Nicolás Alliet, Luis Legross, Cayetano Rodríguez, Juan Ciriaco Fafá, Juan Andrés Gatón, Vicente Hernández, José Ramón Ortiz, Genaro Laci, Pedro Herrera (llanero), Vicente Camarena (llanero), Raimundo Ortega, Joaquín Horta, Isidro Mejías, Buenaventura Freites, Bernardo Satin, José Cruzado, Pedro Nolasco Altagracia, Antonio Villegas, José del Carmen Figueroa, Juan Villeta (era el papá de la esposa de Vicente Celestino Duarte), Blas Vallejo, José María Soto, Joaquín Landeche, Manuel Rodríguez, Pedro Brea (llanero), Pedro Mueses, Antonio Chaves, José Cuevas, Ramón Mella, Federico Leiva, Francisco Saviñón, Félix Mariano Lluberes, Julián Alfau hijo, Pedro Tomás Garrido, José Cedano y tres seibanos más companeros suyos". Debemos agregar al general llanero Bernabé Sandoval y al cura Pedro Carrasco y Capeller (realizó su trabajo patriótico desde Los Llanos), quienes aparecen en la lista de otros autores. LOS LLANOS, LA PRIMERA PLAZA EN PROCLAMAR LA REPÚBLICA. UN ANALISIS CRITICO DEL LLAMADO PRONUNCIAMIENTO DE EL SEIBO En torno a que el pronunciamiento de El Seibo se efectuó en la madrugada del 26 de febrero de 1844. Pasemos a hacer las aclaraciones de lugar. En el importante documento "Sucesos Politicos de 1838-1845", atribuido a Eusebio Puello, en el que se habla de que una vez convenido por los conspiradores el día y la hora del levantamiento, quedaban por hacer "dos oficios, uno para Juan Rodríguez (se trata de Juan Ramírez) en Los Llanos; y el otro para Pedro Santana en El Seibo, o séase el Prado". En el mismo documento se habla de que en la madrugada del 28, "Francisco Sánchez y Joaquín Puello, mirando que estabamos con muy poca gente, y como se les había enviado la órden al cabecilla de Los Llanos (que era Juan Ramírez), que pusiera avanzada en los caminos y pronunciara al pueblo, a las cuatro de la tarde, marchara sobre Los Llanos Abajo (Guerra), hiciera lo mismo, y reuniéndo la gente de armas tomar de uno y otro pueblo, y marchara para la Capital con el fin de auxiliarnos, mandaron a Eusebio Puello con 20 hombres, entre ellos algunos marinos, con el objeto de pasar en la barca al otro lado, para si había llegado la gente de los referidos Llanos, la pasaran inmediatamente. Cuando Puello llegó a Pajarito (actual barrio Villa Duarte) sólo encontro allí a una persona que se le identificó comno el capitán de caballeria Manuel Santana, quien le dijo que estaba allí solo desde la "tardecita" del 27 de febrero. Este era un hombre de la entera confianza del general Pedro Santana. Cuando Eusebio Puello le preguntó a dicho capitán por el pronunciamiento de Hato Mayor y de El Seibo, este le respondió que "yo por la mañana pasaré al Conde a ver el estado en que se encuentran Uds. y me marcharé a ver toda la gente que se pueda mover y hablar con los Santana, así lo efectuó". En su libro "La Contribución del Seibo al Grito del Conde", Francisco Elpidio Beras escribe que los conspiradores del Seibo, "tomaron sus precauciones para no dejarse sorprender por una eventual falla del dispositivo conspirativo capitaleño. ¿Como iba a pasar por alto esta mínima medida de seguridad, Pedro Santana, temperamento tan avisado y suspicaz?" Cabe aquí la pregunta, ¿Supeditó Santana el pronunciamiento de El Seibo a la información que le llevaria su capitán de Caballeria? Por supuesto que sí, cuando el capitán de Caballeria y hombre de extrema confianza del general Pedro Santana responde a Puello que "yo por la mañana pasaré al Conde a ver el estado en que se encuentran Uds...", no hace otra cosa sino confirmar nuestra interrogante. Don Emiliano Tejera afirma que "los Santana habían pronunciado El Seibo en la madrugada del 27", es decir, en un período de tiempo que va desde las doce de la noche del 26 y la mañana del 27 de febrero; mientras que la Capital lo hizo a las 11 de la noche del 27. A este respecto nos dice Francisco Elpidio Beras, lo siguente: "el ilustre historiador comete un error de bulto cuando asigna a Los Llanos, como hora de su pronunciamiento, el día 26 de febrero. Se trata, sin duda, de un lapsus, pues está suficientemente afirmado que el pronunciamiento de Los Llanos, que no tenía guarnición haitiana, se daba por hecho desde las 4 de la tarde del 27. Haberlo autorizado para la misma hora el 26, era tanto como denunciar la conspiración a Desgrotte, pues tal acontecimiento debía de por la fuerza, dada la escasa distancia a la capital, ser conocido en la misma al día siguiente, antes de las 11 de la noche, hora del trabucazo de Mella. En lo que respecta a que en Los Llanos no había guarnición haitiana, ocurre lo mismo que en 1916, que no había tampoco un fuerte contingente de militares norteamericanos, sin embargo era el centro de la resistencia. Al parecer el llanero del Guabatico ha sabido disimular muy bien su capacidad para maniobrar en la adversidad, haciéndo creer a no pocos enemigos que su oposición no era de consideración. Un ardid perfecto, del que tantos resultados positivos han obtenido. Pero como en El Seibo si había guarnición haitiana, esta se rindió al parecer sin pelear porque no hemos leido ni oido nada al respecto. Podemos agregar, además, que pese a que Los Llanos no tenía guarnición, hacía 1823, en ocasión de producirse una sublevación en Bayaguana, el general Borgella ordenó al comandante Desgrotte en El Seibo, al comandante Bienvenu en Higuey, al comandante Santillan en Sabana de La Mar, al capitán Morette en Samaná, al comandante Prud-Homme, en Los Llanos, y al comandante Bernal en Boyá, que enviaran rápidamente refuerzos a Bayaguana y que apresaran a todos los hombres que creyeran capaces de sublevarse en cada uno de los pueblos de su comandancia. Para ese entonces Los Llanos tenía comandancia, que para el 26 de febrero de 1844 no hibiera ni un solo haitiano en el pueblo, eso no desmerita el pronunciamiento. ¿Fue acaso obra de un ardid perfecto? El tiempo se encargará de descifrar este enigma. En lo que concierne a la aseveración de que el pronunciamiento el 26 hubiese implicado denunciar la conspiración al general Etiene Desgrotte, dada la escasa distancia de Los Llanos a la Capital, no estamos de acuerdo debido a que este pueblo en su totalidad era una especie de santuario para los independentistas; constituía, después de Santo Domingo, el centro de conspiración más activo tanto en lo ideológico como en lo militar. Y no se conoce ni un solo caso de delación; por eso decimos, que era el santuario de la independencia. En su obra "Sánchez", Ramón Lugo Lovaton también afirma que las memorias de la familia conservan nota de que Santana cumplió su compromiso, pronunciandose el 27 de febrero, en El Seibo. Rosa Duarte, hermana de Juan Pablo Duarte, en sus "Apuntes", dice lo siguiente: "El Seibo, que fue necesario para que se pronunciase mandar tres comisiones, a la amenaza de Sanchez de ir con las armas a hacerlo pronunciar, se ofreció Joaquín Lluberes, quien quería mucho a Ramón Santana, y lo hizo pronunciarse". ¿Cometió también un error de bulto la hermana de Juan Pablo y Vicente? Evidentemente que no, puesto que el propio Francisco Elpidio Beras le da la razón cuando afirma que los conspiradores de El Seibo tomaron sus precauciones para no dejarse sorprender por una eventual falla del dispositivo conspirativo capitaleño. He ahí la causa del retraso en lo que al pronunciamiento de El Seibo concierne. He ahi la causa del retraso con que llegan las tropas de Los Llanos, pues al parecer estaba convenido que dichas tropas marcharían juntas a la Capital; y así se hizo. |
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O repasa: ¿Porqué Los Llanos celebra la Independencia el 26 de Febrero?