San José de Los Llanos

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A SERGIO TAVAREZ MORLA
(IN MEMORIAM)

Por: Miguel Guirado Vásquez
"Hay una pasión superior a todas,
y es la satisfacción interior por el
bien que hacemos a los otros".
DESCARTES

La inclinación hacia el bien ajeno es una virtud que sólo conocen los espíritus superiores. Don Sergio Tavárez Morla fue un ser superior en el sentido lato de la palabra, ya que supo interpretar a tiempo, el lacerante dolor de una vejez desvalida y haciendo acopio de su generosidad sin límites, acudir a ellos con los brazos abiertos, extender sus manos llenas de socorro, y hacer el bien sin aspavientos, en una callada labor de solidaridad humana.

Hoy que usted no está, es cuando me atrevo a proclamarlo a vox populi; porque si su presencia no hubiese sido escatimada por la ausencia dolorosa de su muerte, seguro que su voz severa y fuerte, resonaría en mis oídos, recriminándome estas justas palabras. Pues nunca quisiste ˇOh Sergio! Que esta obra filantrópica y sublime, saliera de los linderos de lo parco y de lo humilde. Muchas veces la grandeza de un hombre no está circunscrita al nivel de lo que da, sino a como lo da. Por ello, y así, a los ojos del divino Rabit de Galilea, la viuda pobre dio más, dio más, porque al dar dio con el corazón, con el alma y los sentido; y usted, Don Sergio, sirvió con humildad como correspondía al maestro que llevaba dentro, en el hondón de su alma acrisolada.

Maestro fuiste de vocación y oficio. Tus alumnos de ayer te recuerdan. Tu voz atronadora resuena en sus oídos y la enseñanza tenaz de la virtud señera les llega en sus recuerdos. ˇJamás pronunciaste la frase altisonante o descompuesta! Tu autoridad ciclópea estuvo radicada en tus convicciones éticas y en la fuerza que otorga la razón. En ti el magisterio no terminó ni se quedó en el aula. Porque el sacerdocio que abrazaste, fue en tus manos la luz inextinguible que guió tus pasos por la vida.

Así cuando jóvenes estudiantes, pensando en un futuro de más oportunidades, fundaron una asociación para dilatar sus horizontes, dijiste presente apadrinando el más hermoso proyecto comunitario, que haya cobijado al estudiantado del lar donde viste las primeras claridades y al que dedicaste tus mejores obras e intenciones. El amor a los tuyos se recrecía en cada una de tus obras bienhechoras, y un diez y nueve de julio de 1958, en la entonces "Ciudad Trujillo", junto a otros ilustres llaneros fundas la "Sociedad Hijos de Los Llanos, inc.", asociación que tenía como finalidad esencial estrechar los lazos entre llaneros que residían en la capital y los que moraban en San José de Los Llanos y en otros lugares del país, tal era la preocupación de este ser humano, que siempre comprendió el valor de la patria chica, a la cual hizo objeto de su predilección.

Y así desbrozando los caminos de este mundo, este caballero de gallarda figura y de andar seguro, cruzó cual Quijote redivivo los agrestes caminos de la vida. Sembró a raudales el bien y con pródiga mano, no escatimó esfuerzos en demostrar con el hecho incontrastable y con el ejemplo edificante: Que la solidaridad no es utopía, ni es sueño irrealizable la empatía; para escalar la cima del Olimpo, a donde sólo ascienden los humanos que merecen en sus sienes las verdes ramas del olivo redentor. Para hacernos recordar, con arranque de épica poesía, los versos de otro grande, de Don Manuel del Cabral cuando decía: "Hay muertos que van subiendo/cuando más su ataúd baja ... / ˇNo cabe en la muerte un hombre!.../Hay muertos como raíces/que hundidas…dan fruto al ala./" Estampa literaria esta, que enaltece a aquellos escogidos por la gloria, a aquellos para los que no hay reveses, porque en la profundidad de su alma están fundidos: El bien, la grandeza y el decoro, como bronces inmortales que resuenan en los ecos insondables de la historia.

En la medida de mis posibilidades he tratado de escribir acerca de este hombre extraordinario, he tratado en la brevedad de esta semblanza, reflejar la personalidad de este ser humano excepcional, digno de admiración y de respeto; del cual se nos hace difícil escribir por la cercanía emocional y vivencial que nos hace parte de su entorno y su existir. Si como es verdad, es difícil "ver el cuadro cuando uno está dentro del marco"; mucho más difícil es ver ese mismo cuadro, cuando uno no sólo está dentro de él, sino que nuestro ser y conciencia forma parte no sólo del lienzo, sino del marco mismo.

Don Sergio: Descanse en paz, duerma el sueño de los justos con la tranquilidad que da la certeza del deber cumplido; y donde quiera que esté, tenga la seguridad que su esfuerzo no ha sido en vano: Ahí está la cosecha de profesionales, los que gracias a su obra, contribuyen con el progreso del país. Ahí están los familiares de los ancianos que vuestra ayuda les ha permitido una vejez más digna los cuales agradecen el gesto y la nobleza de esta acción. Ahí está una comunidad agradecida que valora vuestros aportes, y en definitiva, allí estará el juicio sereno de la historia para aquilatar una vida, grande en la perpetuidad de sus acciones y humilde; inmensamente humilde, inmensamente ecuánime y serena para recibir, como galardón imperecedero, el blasón inmortal de sus virtudes!

ˇDon Sergio Tavárez Morla, descanse en paz!

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