|
La realidad fue m�s fuerte que la leyenda en el caso de F�siko. El inefable referente de Los Indios ten�a muy avanzada la decisi�n de retirarse a tiempo, pero cedi� a la tentaci�n de sacarle un poco m�s de jugo a una trayectoria de la que ya hab�a exprimido lo mejor. Por su car�cter, F�siko no es un jugador que se deje manejar la carrera ni que permita que lo lleven de las narinas adonde no quiere. Pero en esta ocasi�n, mucho influy� la insistencia del DT de Los Indios, Buza Castillo, para que estuviera en la Copa La Chacra. . La apuesta naufrag� rotundamente. Los Indios llevan dos encuentros consecutivos sin sumar unidad alguna y una derrota mas, puede eliminarlos de un grupo en el que no ten�a rivales de fuste (Los Kurdos, Cayejas, Service y La Barra). El "campeonato econ�mico" que se fij� Castillo como objetivo prioritario para sanear las finanzas del club se quedar� probablemente (de continuar as�), sin ese fil�n que es el dinero que ingresa por cada etapa que se supera. La vuelta de F�siko pod�a ser una buena fuente de divisas por su poder de convocatoria (en el primer partido, ante Service, hubo 30 hinchas, en la mayor asistencia del a�o en La Chacra) y por el soporte deportivo para aspirar a una campa�a interesante. . Pero F�siko no s�lo no acaudill� a un equipo tan inexperto como discontinuo, sino que no cumpli� con la primera y elemental responsabilidad de un jugador: entrenarse, llevar indumentaria deportiva, calentarse por jugar e impedir que los rivales, en los poquitos minutos que jug�, generen situaciones de gol. No afin� un estado f�sico al que ya le sobraban kilos desde la �poca en que estaba en Deportivo Julieta. Pesado, sin capacidad de anticipo ni agilidad para alcanzar las pelotas que exigieran una barrida, como tampoco sin aire para hacer lo que mejor sabe, alcanzar al rival y golpearlo duramente para quitarlo del campo de juego, el dedo acusador lo se�al� en las dos derrotas ante Cipriano y La Academia, donde tampoco mostr� agilidez mental para evitar tales ca�das desde fuera. Lo mucho que sufr�a para llegar a la pelota cuando no le ven�a al cuerpo en cancha, hizo que el tecnico Buza muy a tiempo, se apiadara de �l y lo retirara de entre los 22 a tener en cuenta en el Torneo, solicitandole que directamente concurra de vaquero y saco al predio, que le sientan mejor que los cortos. . La despedida temprana de La Chacra de F�siko, el s�bado �ltimo, fue impropia para alguien que supo de p�ginas gloriosas. En un lugar sin tradici�n futbol�stica, como el banco de suplentes, ante un rival que en otra �poca habr�a sido una presa f�cil para su liderazgo, e inerme receptor de las acusaciones por la derrota, tras la cual trasluci� cierto patetismo al quedar de rodillas y caer hacia adelante vencido por la impotencia. . Desde un principio se especul� con que su regreso a Los Indios estaba compuesto por dos cap�tulos: el �ltimo como jugador y, a continuaci�n, el primero como director t�cnico. Para alguien que siempre se ufan� de ser un ganador, su lado falible qued� al descubierto por un rival que habitualmente no da revancha: el paso del tiempo. |
|