| "ANABELLA" (Parte Final) |
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| Luego de otra buena sesi�n de arrumacos, pero en tono ahora s� como corresponde, mucho m�s elevado, ella interrumpe para decir esas palabras tan odidas como poco deseadas e inoportunas: "tengo algo que contarte... tengo que confesarte algo y tiene que ser ya". El pensamiento interno de F�siko entonces era claro: "no me interesa, me cont�s ma�ana, justo ahora me ven�s a cortar, no vengas a molestar". Pero como un caballero y con su mejor cara, disimulando lo que le dictaba su mente F�siko responde: "tampoco lo hagas tan dram�tico, si quer�s contame bien y sino no hay problema, est� todo bien tambi�n (procurando no cuente nada y continuar)" pero es tarde ya... "No, tengo que contarte. No te cont� todo sobre mi". Por suerte travesti no era seg�n se hab�a podido constatar instantes antes (y si lo era muy bien operado debemos decir). El asunto de la regla eran otras de las alternativas que a F�siko se le fueron a cruzar, pero nada que sea m�s extra�o se pod�a imaginar... "En realidad vivo con alguien. Hace un largo tiempo que estoy en pareja... pero est� todo mal". F�siko viendo el claro mambo que ten�a esta mujer y lo chapita que estaba, procur� amenizar el momento con un "ah eso era, pens� que era algo importante. Por un momento me asustaste". Viv�a con un vago, y yo ah� metido en la casa. Soy un rey. Me quiero matar. Inmediatamente la pregunta siguiente no se hizo esperar "As� que viv�as con un tipo y todo mal... te peleaste". "No, vivo con un tipo", retruco ella. "�Y d�nde anda ahora?" Volv� a preguntar incr�dulo y algo preocupado a esa altura (qui�n me rescata de ac�, comenc� a pensar). Est� trabajando, labura en un ciber y est� ahi toda la noche, hasta la ma�ana. Qu� punter�a para las trastornadas que tengo pens�. "�Me perdon�s que no te haya contado?". "Desde luego, por mi todo bien, yo no tengo nada que perdonar. El tema es que te perdone �l si nos llega a encontrar, o que me perdone a mi". "No me importa �l... me cag� muchas veces". "�Y vos?" Y yo a �l por primera vez hoy... pero no me arrepiento. Indignado y sin deseos de comerme esa cual ni�o ingenuo le pregunt� con tono ir�nico "�Te tengo que creer?" Es as�... te juro. "No te hagas dramas, no te estoy cuestionando nada, de todas formas yo te expliqu� que todo bien entre vos y yo, pero que lo �ltimo que quer�a era enrrollarme en algo o en alg�n quilombo, mucho menos involucrar a alguien m�s". "Yo tampoco quiero tenerlos ni que los tengas", manifest� entonces ella. Tom� mi campera siendo las 02:27 y dije gracias por todo y adi�s... "�Te vas?" Debo irme y partir, si quiero sobrevivir, soy joven y apuesto para morir" (buenaaaa hasta con rima sali�). "Pero quedate, un ratito m�s, �l no vuelve sino hasta la ma�ana...". "Te agradezco, pero por las dudas preferir�a no esperar m�s...". "No, no te vas nada, quedate, �l no se va del ciber hasta que no llego yo. Cuando yo entro a trabajar el sale. No puede dejar el laburo si no llego yo, y yo entro a las 8. No te vayas por favor" insisti� ahora tomando a F�siko desde atr�s y abraz�ndolo "...adem�s, todav�a no terminamos lo que empezamos y el desaf�o planteado...", palabras que pueden contra cualquier miedo y que fueron lo suficientemente convincentes para mi. Ya en la habitaci�n el desaf�o comenz� y en una hora y media r�pida todo concluy�. F�siko arranc� mucho mejor y con dominio de la acci�n, ante el nerviosismo y pasividad de ella. Muy pronto todo se invirti�, la joven se solt� y literalmente podr�amos decir que una vez que ella entr� en calor lo bail�. F�siko dio entonces por terminada la sesi�n, en la que lo que m�s se destac� fue la original idea que ella en medio de la acci�n aport�: "sobro crema del lemon pie que te hice... soy muy golosa y me gustar�a volverla a probar". Fue el momento cumbre de la noche y que resume todo lo dem�s. Generoso F�siko ese gusto no se lo iba a negar. Luego junt� sus cosas y parti�, previo corroborar una vez que la luz la habitaci�n ilumin�, que todo lo dicho antes y que ella narr� era cierto, pues las evidencias claras no la dejaban mentir: Cama matrimonial, posters de f�tbol, ropa masculina, fotos de la pareja y armarios separados. Con la tranquilidad del deber cumplido y el pedido de ella de que no se borre todo concluy�. F�siko contento, relajado y totalmente demente y desquiciado al darse cuenta de lo que acababa de perpetrar, marchaba feliz y presto a su hogar, para ir a descansar. Feliz y contento de haber salvado la vida una vez m�s milagrosamente. Ser� hasta una nueva "Historia de F�siko". Espero la hayan disfrutado tanto como yo. | ||||