Los cambios que definieron un partido

Faltaban 30 minutos para el final y era el momento de hacer los cambios. Cambaceres buscaba asegurar el encuentro que ganaba c�modo y flore�ndose en su debut por los puntos en el Torneo Quilmes de 1998. El mismo, con Nva. Cba. como rival, estaba controlado con el marcador 3 a 1 a favor del camba. El t�cnico Costamagna estudiaba la situaci�n; hasta que se decidi� (para qu�, maldito momento ese). Luego de hacer el tan recordado comentario "ahora definimos el partido" hizo ingresar a los 30 del Segundo Tiempo al veloz wind derecho Andr�s Arias, y lo junt� con la Torre paraguaya Mariano Cerquatti, jugador que hizo ingresar bien de punta a los 33 de la Segunda Parte. No contento con ello sigui� moviendo piezas y a los 36 del complemento meti� un doble cambio, haciendo ingresar al campo de juego a Crhistian Gelsi y Gast�n Bergero, quienes cumplieron con el objetivo dirigencial.
Conclusi�n el partido result� a favor de Nva. Cba. que super� a Cambaceres por 5 tantos a 3 dando vuelta al marcador inexplicablemente. Es verdad que el t�cnico defini� el partido, pero la idea era que lo definiera para el otro lado......

La "evasi�n" de cancha

Todos conocemos la definici�n de "invasi�n de cancha" pero en uno de los tantos partidos disputados en las canchas de la ACV donde se disputaba el Torneo de Campo Norte ocurri� exactamente lo contrario.
En un partido �spero, Los Indios ca�an por un tanto contra cero ante Forum perdiendo su invicto, cuando sobre el final del partido se desencaden� la "evasi�n" referida.
Se precipit� cuando el arquero de Los Indios "chiquito" Norbal contuvo un mano a mano al h�bil diez rival y se apresur� luego para que �ste le alcanzara el bal�n en busca de la igualdad. Ante la negativa del contrincante se suscit� el cl�sico intercambio de insultos, pero fueron estas palabras claves del que respond�a al nombre de "chacha" las que desataron la hecatombe, la debacle total: "And� a dormir la siesta viejo acabado......", dicho esto la violencia se traslad� no solo fuera de los l�mites del campo de juego, sino que estaba ya fuera de las instalaciones del club.
Esas palabras  motivaron la reacci�n desenfrenada del uno Indio, quien decididamente abandon� el terreno de juego en medio del partido y salto para increpar (y directamente terminar con la vida) del mencionado Chacha, quien empez� a correr por su vida como si hubiese visto al mism�simo demonio y logr� batir en esa corrida el record de velocidad en los 100 metros llanos que detentaba el hijo del viento Carl Lewis. No tom� mas de 10 segundos para que la mayor�a de los integrantes de ambos equipos estuvieran fuera del club, creando una situaci�n de abandono del campo de juego, que ni los colegiados designados pod�an creer: la cancha vac�a, y cerca de m�s de dos docenas de jugadores corriendo por la trastienda de la instituci�n... Finalmente y de manera muy costosa se logr� contener al uno Indio entre 5 jugadores y tambi�n hubo que contener a los exaltados Negro "pica seso" Balangero y Yayo "bardo" Allende que no entend�an de razones.
Sobre el final de esta historia hay m�ltiples versiones. La primera data que el mentado Chacha se habr�a internado el lunes en cl�nica de famoso cirujano pl�stico e incluso hecho retocar las cuerdas vocales para modificar as� su rostro y su voz evitando ser reconocido de ese modo. Otra alude a que no pudiendo vivir en paz por el p�nico que lo invad�a junt� coraje y se acerc� pidiendo clemencia  e indulto por los hechos cometidos. La �ltima y que se cree m�s certera relata que a�n hoy el Chacha sigue corriendo y que fue visto cerca de la frontera que separa a M�xico de los Estados Unidos de Am�rica.

���Toro, volv� al hospital!!!

Muchos partidos despu�s que el goleador M�ximo Jalil se someti� a una dif�cil operaci�n de Meniscos y luego de una sorprendente recuperaci�n (apenas 6 a�os, 4 meses y 25 d�as), el veterano delantero volvi� a su salsa.
Promediando el segundo tiempo, el t�cnico realizaba el cambio que llenaba de emoci�n al jugador y al conjunto ind�gena, pero indignaba y enardec�a a los plateistas. No pasaron m�s de cinco minutos hasta que Maxi recibi� la pelota por primera vez, el silencio fue roto por un espectador, quien desaforadamente grit�: ���Toro, volv� al Hospital!!!, y la respuesta del fen�meno no se hizo esperar... en lugar de hacerlo verbalmente, el Toro "M�gico" Javier Jalil sac� un remate espectacular desde la proximidad del c�rculo central, quitando el bal�n del alcance de la vista de todo ser humano y haciendo que se pierda en el cielo, presumiblemente sac�ndolo de la atracci�n que produce la fuerza de gravedad puesto que a�n no se tiene conocimiento de que ese bal�n haya bajado�
De m�s esta decir que el Toro dej� la pr�ctica activa del f�tbol y se dedica exclusivamente a darle cuidados intensivos a un conejo de la que es propietaria su futura esposa. Pero no te preocupes Toro, tendr�s tu merecida despedida.
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