| ANECDOTAS | ||||
| El gol m�s festejado de la historia Corr�a el a�o 2000 y Deportivo Julieta (hoy Los Indios) se med�a frente a Pupuia en lo que ser�a la reedici�n del cl�sico de los cl�sicos luego de a�os de no enfrentarse por los puntos. Ambos elencos no ven�an en el mejor de sus momentos pero convocaron para el partido del a�o a todas sus figuras. Nadie quer�a perder y menos este encuentro que val�a moralmente el campeonato. Pupuia buscaba quebrar la paternidad manten�a por Deportivo Julieta (hoy Los Indios) a lo largo de los cinco a�os en que se enfrentaron en el torneo interno del colegio Santo Tom�s prevaleciendo siempre la secci�n "A". Entre algunos nombres destacados que intervinieron en este partido podemos mencionar por el lado de Pupia a Paco Paty, Alfredo Mirolo, Chicho Roncaglia, el Chino, Pablito Mattos. Cachula Marquez y el Fede Romera. En tanto entre los que alist� esa tarde Los Indios se destacaban: el Negro Coni, el Osito, el Nene en el arco, Pablito Balangero y el M�gico Silas. Promediando el segundo tiempo y en un partido muy parejo pero con predominio de nuestro conjunto favorito, una distracci�n en el fondo de Julieta (guarda, enti�ndase bien, hablamos del equipo y no de la hermana de Gastoncito) har�a que se pague muy caro el precio por la misma. Se col� Baz�n, s�, Tinelli Baz�n, qui�n fue descuidado l�gicamente por haber tantas figuras enfrente y marc� el desnivel para desatar la alegr�a de Pupuia que grit� el gol con alma y vida y ve�a como se quebraba la paternidad que les pes� toda la historia. Pupuia ganaba 1 a 0, y ya restaba poco y nada para el final del encuentro, situaci�n que aumentaba el inter�s de los espectadores pero que a la vez preocupaba y volv�a nerviosos a los jugadores locales, que ahora con desorden pero con mucha entrega y verg�enza iban a buscar la igualdad dejando espacios atr�s. En ese contexto donde Deportivo Julieta era dirigido por la dupla t�cnica Jalil-Costamagna se decidi� el ingreso de este �ltimo para intentar el milagro. De m�s est� decir que los insultos de todos los tipos y colores le llovieron al t�cnico cuando la gente vio empezar a calentar a este �ltimo. Jam�s se escucharon tantas malas palabras juntas, ni siquiera hay �rbitro alguno al que hayan puteado as�. El turco hizo o�dos sordos a las cr�ticas y mand� al campo de juego a F�siko, tratando de sustituir a Silas (que estaba sin piernas desde los 15 de la primera parte), pero orgulloso �ste se rehus� a retirarse de la cancha desacreditando a ambos t�cnicos. A fin de evitar un conflicto mundial y que se caldearan a�n m�s los �nimos el Abuelito decidi� dejar su lugar en el campo para el ingreso de un entusiasmado F�siko al que solo Tito y su persona le ten�an fe (ni siquiera su padre Homero parec�a ten�rsela en la platea dado que cuentan se lo vio tomarse la cabeza cuando entr� el heredero). Primer jugada en la que participa es un c�rner a favor de Julieta. Sube F�siko a buscar con toda la ilusi�n la igualdad que por eso entonces parec�a tener ribetes de haza�a. Acomoda Panza el bal�n, lo besa y le entra al mismo tiempo que elevaba una plegaria al cielo para que alguien lo conectara. El f�tbol llega sobre el primer palo y como un fantasma de la nada apareci� toda la humanidad de F�siko para elevarse m�s alto que todos, superar en el salto a dos hombres rivales y meter en la primera vez que tomaba contacto con la pelota, un cabezazo fulminante e inatajable para un Gato Romera que vol� de manera est�ril. Gol de Julieta. Empate y paternidad sostenida. Gol epop�yico e inolvidable, alegr�a, l�grimas, abrazos y descontrol. Gol que desencadena un alocado y ruidoso festejo que sorprendi� a muchos de los presentes por como se vivi�. Como si esto fuese poco, F�siko hab�a convertido por primera vez en sus 8 a�os de vestir la casaca del entonces Deportivo Julieta (hoy Los Indios y otrora Cambaceres). Si bien su romance con la red no era desconocido por muchos arqueros de su equipo que ya hab�an sufrido de su implacable poder de definici�n, el defensor nunca lo hab�a logrado en el arco rival motivo por el cual era v�ctima de despiadadas cargadas de sus compa�eros. La jugada: si bien yo estaba presente no me atrevo relatarla con m�s detalles. Aunque me gustar�a apuntar que he notado que a medida que pasan los a�os, la cantidad de jugadores que el r�stico defensor super� en el salto al cielo y previo a impactar a gol el bal�n camino al arco han ido increment�ndose notoriamente, as� como la precisi�n, violencia y calidad de su definici�n. Por lo tanto la jugada ya no nos pertenece, ni siquiera le pertenece a su autor, ha pasado formar patrimonio del recuerdo y como tal debemos respetar su misticismo. El d�a que Cambaceres gan� 1 a 4 Si, ley� bien, gan� 1 a 4. As� culmin� el encuentro, que generalmente es derrota, ya que el conjunto rival demor� cinco minutos en presentarse con el n�mero de jugadores necesarios (siete, apenas eran seis) para poder disputar el encuentro. Se jugaba la segunda fecha del Torneo Quilmes, el primero en que debutaba oficialmente Cambaceres y la orden del t�cnico Costamagna no se hizo esperar. Pidan los puntos. Las opciones eran claras, esperar un solo rival m�s para superar el partido o irse gananciosos por uno a cero. Est� claro que eligi� el resultadista DT del momento. No resulta anecd�tico el hecho que minutos m�s tarde luego de pedidos los puntos se jugara un amistoso con el rival que arranc� enfrentando el amistoso con 8 y que cerca de final lleg� a sumar 9 hombres en su plantel. El resultado del amistoso fue un aplastante 4 a 1 a favor del equipo en supuesta inferioridad de condiciones. Consultado sobre el final el t�cnico del Camba por la prensa respecto a la mezquina decisi�n de no aguardar al rival y la dura derrota sufrida en el amistoso expres�: "Todo lo que Uds. quieran. Pero yo el lunes miro la tabla de posiciones y estoy arriba. Chau muchachos". |
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