Los comienzos de la cultura hacker, tal como la conocemos actualmente, se pueden fechar con seguridad en 1961, año en que el MIT adquirió la primera PDP-1. El comité de Señales y Energía del Tech Model Railroad Club adoptó la computadora como su juguete tecnológico preferido e inventó herramientas de programación, un argot y toda una cultura en torno a ella que aun hoy puede reconocerse entre nosotros. Estos primeros años han sido examinados en la primera parte del libro de Steven Levy, Hackers.
La cultura en torno a las computadoras del MIT parece haber sido la primera en adoptar el termino "hacker". Los hackers del Tech Model Railroad Club se convirtieron en el núcleo del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT, el centro más destacado de investigación sobre Inteligencia Artificial de todo el mundo a principios de los 80. Su influencia se extendió por todas partes a partir de 1969, año de creación de ARPANET.

ARPANET fue la primera red intercontinental de alta velocidad. Fue construida por el Departamento de Defensa estadounidense como un experimento de comunicaciones digitales, pero creció hasta interconectar a cientos de universidades, contratistas de defensa y centros de investigación. Permitió a investigadores de todas partes intercambiar información con una rapidez y flexibilidad sin precedentes, dando un gran impulso a la colaboración y aumentando enormemente el ritmo y la intensidad de los avances tecnológicos.
Pero ARPANET hizo algo más. Sus autopistas electrónicas reunieron a hackers de toda Norteamérica en una masa crítica: en lugar de permanecer en pequeños grupos aislados desarrollando efímeras culturas locales, se descubrieron (o reinventaron) a sí mismos como una tribu interconectada.

