Seccion "Dieguito"
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(la casa no se responsabiliza por el material expuesto aca, es TODO
cosa de Dieguito. Si alguno/a se siente herido dejen un mensaje y les damos el
número de tel de Diego)
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Sabias que...
La compu
Cuanto más sepas de PC, más fácil te
resultará aprender cosas nuevas.
No te engañes: esto es simple, sólo
que demasiado nuevo.
Ocurre con los programas de
computadora lo mismo que con los idiomas: cuantos más se conocen, más fácil es
aprender uno nuevo. Viceversa, las primeras experiencias con las aplicaciones
suelen resultar arduas y lleva algún tiempo sentirse cómodo con eso del ratón y
los atajos del teclado. En no pocas ocasiones, alguien deserta del aprendizaje
de la computación (o de los idiomas) precisamente por no conocer este dato. Una
pena.
Con los idiomas, el primero da mucho
trabajo, el segundo menos y a partir del tercero o el cuarto ya es todo más
fácil. ¿Por qué ocurre esto? Uno tiende a pensar que los que manejan muchos
idiomas tienen una inteligencia (o una voluntad) mayor que el promedio. No es
así.
Con los primeros dos o tres idiomas
que aprendemos, y en especial si son más o menos distantes entre sí, nuestro
cerebro se va haciendo experto en nuevos mecanismos morfológicos y sintácticos.
Con el tiempo, y tras mucho esfuerzo, nos sentiremos orgulloso de hablar
español, inglés y francés. Pero -sin que lo hayamos advertido- habilidades
mucho más fundamentales que las de saber pedir un helado en alemán o decir qué
bonito día en francés se han instalado en nuestras conexiones sinápticas.
Luego decidimos que sería bueno saber
también italiano, y allí vamos. Nos cuesta muy poco, y creemos que es así
porque, "claro, el italiano es muy parecido al español". No
hubiéramos tenido esta excusa, si en lugar de italiano nos hubiéramos inclinado
por el sueco o el danés. Y de todas maneras nos hubiera demandado relativamente
poco esfuerzo.
Esto es así por un motivo muy simple:
el número de mecanismos sintácticos y las posibilidades morfológicas de las
lenguas humanas son limitados. Llega un punto en que, frente a un nuevo desafío
lingüístico, su cerebro dirá: "Ah, OK, este sistema modifica igual que el
español y usa casos como el latín. Ya lo tengo".
El que conoce más de tres o cuatro
idiomas podrá dejarse caer en el lugar más exótico del mundo y en cosa de unos
días ya empezará a comprender y a expresarse en un idioma cuyo léxico no conoce
y cuyos mecanismos internos son nuevos. El hecho es que el cerebro también
aprende cómo aprender idiomas, va sabiendo qué hacer con cada bloque de
conocimiento y cada vez lo logra con mayor eficiencia.
Es fácil, es fácil, es fácil
Obviamente no he inventado todo lo
anterior y esta condición cardinal de la mente humana es algo bien documentado.
¿Se aplica a las computadoras? Es lo que venía diciendo, antes de la
indispensable bifurcación lingüística.
También aquí las variables son
limitadas; lo que sigue, espero, puede ser de utilidad para aquellas personas
que están por entrar en un nuevo empleo o están buscando un puesto y sienten
que eso de las computadoras es su talón de Aquiles.
Por ejemplo, sea cual fuere el
sistema que le pongan delante, sólo existen dos formas de manejarlo. O se le
escriben órdenes escritas o se usa una flechita que movemos por la pantalla
utilizando el mouse. La flechita, dicho sea de paso, sirve para apretar botones
virtuales, dibujos en la pantalla que parecen botones. Esto se hace con un clic
del botón izquierdo; o el derecho, si somos zurdos. Para arrancar programas se
hace doble clic con el izquierdo. Y se convocan menús y funciones especiales
con un clic del botón derecho. No hace falta saber más para manejar una
computadora.
En la inmensa mayoría de los casos,
se encontrará con sistemas basados en ventanas, es decir, cajas dentro de las
cuales hay controles o áreas para ingresar datos. Esto es igual en Windows,
Mac, Linux y otros. Las ventanas pueden superponerse unas sobre otras y, de
hecho, estas interfaces se conocen, en inglés, como overlapping windows. Sin
embargo, sólo una de las ventanas puede estar en primer plano y aceptar golpes
de tecla y clics del ratón. Para traer una ventana al frente, sólo hace falta
hacer un clic sobre un área visible.
Claro que no siempre hay un área
visible. En ese caso, cada sistema operativo ha elegido un método diferente
para convocar aquellas aplicaciones que están en segundo plano e invisibles. La
Mac usa un icono en la barra de menús, arriba a la derecha. Windows tiene la
barra de tareas.
Pero dejemos los detalles y vayamos a
algo más general: ¿cómo encarar el aprendizaje de la computación?
Primero, y suponiendo que ha leído la
documentación (hágalo, es vital), repita varias veces, antes de enfrentarse a
la máquina: "Esto es más fácil de lo que parece".
No, no se trata de una forma de
convencerse por la fuerza, sino de afirmar uno de los secretos mejor guardados
de la PC: que es fácil. Programar simulaciones de dinámica de los fluidos en
C++ para procesamiento paralelo, sí, es difícil. Pero usar una PCpara escribir
o mandar mail, vamos... somos grandes, no crea en los que intentan convencerlo
de que es difícil.
Le va a costar, claro. Le va a
parecer difícil, pero eso es porque se trata de algo nuevo y no porque sea
intrínsecamente complicado. Un chico puede manejar una PC a la perfección antes
de los 6 años, a condición de que tenga contacto con la tecnología. ¿Es difícil?
¿O es nuevo para nosotros, los adultos? Lo segundo me parece más acertado. Para
ganar esta batalla inicial, sepa que usar una PC es muy fácil y sólo tiene que
acostumbrarse y desinhibirse frente a lo novedoso.
Segundo tema: si algo no se entiende,
la culpa es del que diseñó la interfaz, no suya. Si además de todos los
problemas que usted tiene, encima debe hacer un curso para aprender a usar cada
programita cuya interfaz ha sido diseñada por algún programador excesivamente
creativo, algo está mal.
Tercero: observe la pantalla. El 95%
de sus problemas y dudas se solucionará leyendo las etiquetas de botones, la
información de la barra estado y así. Tómese cinco minutos para leer esa
información y ganará horas más tarde. En muchos programas de Windows, si usted
deja el cursor (es decir, la flechita que sigue los movimientos del mouse)
sobre un botón, aparecerá un mensaje con una breve pero útil explicación.
Ultima: si alguien quiere ayudarlo,
pídale que lo deje operar la máquina. Muchas personas bien intencionadas creen
que mostrándole cómo se hace algo será suficiente. Pero esto es como la
bicicleta. Para aprender hay que subirse y andar. Nadie puede hacerlo por uno.
Pídale a su paciente amigo las instrucciones, pero quédese frente a la
pantalla, haciendo equilibrio.