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EMPERADOR PALPATINE
PROFESIÓN: Emperador
LEALTAD: A si mismo
ALTURA: 1'7 Metros
SEXO: Masculino
RAZA: Humano
PLANETA NATAL: Desconocido
LEMA:
PRIMERA APARICION: La Amenaza Fantasma
frases celebres
l
Lado Oscuro de la Fuerza se manifestó a sí mismo en un hombre quien fue tan
malévolamente maligno que él casi destruiría la entera Galaxia en su búsqueda de
poder. El nombre del Emperador Palpatine resonaría a través de los ríos de la
historia galáctica, una corriente de oscuridad y desesperanza. El alzamiento de
Palpatine al poder fue largo y silencioso. La Galaxia fue gobernada por la
Antigua República por miles de años, protegida por un benevolente orden de
Caballeros Jedi. Con el tiempo, la Antigua República crecería demasiado, y
agobiada por su propia burocracia, comenzó a volverse corrupta desde dentro.
Poco a poco, los senadores de la Antigua República comenzaron a ser seducidos por ilegítimo poder y riquezas. Algunos de ellos se aliaban con enormes intereses corporativos, otros se volcaban contra otros senadores, culpando y corrompiendo. La Antigua República estaba cayendo, y ni el más honesto de los senadores parecía lo suficientemente fuerte para lidiar con ello.
El Senador Palpatine de Naboo, un
modesto hombre cuyo registro fue en gran medida inadvertido, comenzó su camino
al poder. Durante los años, él había rechazado importantes comisiones y puestos
como asesor. Él había sido un calmo observador, y había ganado muy pocos
enemigos. Todo hacía parecer que él carecía de ambición, lo cual trabajó a su
favor.
La burocracia de la Antigua República creció de forma desmedida hasta que comenzó a interponerse en el funcionamiento del Estado. La corrupción y el soborno estaban a la orden del día. Los caballeros Jedi hacían lo que podían, pero su esfuerzo resultaba insuficiente. En el Senado, los políticos se peleaban por las migajas de poder. La anarquía reinaba. Palpatine comenzó en el momento exacto su ambicioso juego, ganando seguidores y apoyo. Unos pocos en el Senado, la Senadora Mon Mothma, el Senador Bail Organa de Alderaan, y Garn Bel Iblis de Corellia, reconocieron la maquinación de Palpatine por lo que ellos eran, e hicieron lo mejor de sí para detenerle.
Lo mejor de sí no era suficiente.
Los mundos de la República estaban cansados de la corrupción y las injusticias
sociales, ellos querían un fuerte líder para deshacer todos esos males. Apoyado
por grandes empresas y los otros senadores hambrientos de poder, Palpatine
ascendió como cabeza del Consejo Senatorial, siendo electo Canciller Supremo,
luego alcanzó, tras la su elección, a ser presidente de la República.
Muchos idealistas a la República
fueron tomados por las astutas maniobras políticas de Palpatine, creyeron que
ellos serían capaces de utilizarlo para traer nuevamente los días de gloria a la
Galaxia. Aquellos que querían el poder pensaron que podrían utilizar a Palpatine
como un títere mientras que ellos mismos continuaban moviéndose entre las
sombras. Los mundos que eligieron su figura, por otra parte, vieron un nuevo
líder quien ellos esperaban pondría a girar la rueda del gobierno nuevamente.
Ninguno de ellos tenía la certeza de lo que estaba por venir.
Una vez que se encontraba seguro en
su puesto y había establecido los suficientes contactos, Palpatine introdujo su
“Nuevo Orden,” y se declaró a sí mismo Emperador de la Galaxia. Él desarrolló en
su gobierno imágenes de pasados imperios y dinastías, prometiendo liderar lo que
fue una vez la Antigua República a las alturas sin precedentes en la historia de
la Galaxia. El Imperio había nacido.
El Nuevo Orden se puso en marcha muy
rápidamente, con frecuencia utilizando la fuerza de las armas. Los Senadores
quienes eran considerados demasiado influyentes o demasiado peligrosos fueron
chantajeados o eliminados; órdenes de terminación fueron realizadas a
Mon
Mothma y Garn Bel Iblis.
Mothma
escapó, así como Iblis, pero sus familias fueron asesinadas.
No es muy claro cuando el Emperador
comenzó a utilizar el Lado Oscuro de la Fuerza, o cuando fue finalmente
consumido por este. Palpatine se opuso a los Caballeros Jedi, quienes se oponían
fuertemente a su Nuevo Orden. Pero los Jedi eran pocos en número comparados al
apoyo que Palpatine había ganado. Su Ejército y Armada Imperial estaban
creciendo, los jóvenes humanos de la Galaxia se ofrecían voluntariamente o eran
forzados al servicio de la maquinaria de guerra de Palpatine.
Pero los Jedi no eran los únicos en
contra del accionar del Emperador. Muchos de los disidentes senatoriales quienes
se habían opuesto a él comenzaron una Alianza Rebelde diseñada para traer de
vuelta a la Antigua República.
Mon
Mothma incluso envió una Declaración Formal de la Rebelión a Palpatine y su
ambiente. Al Emperador no le preocupaba la insignificante Rebelión; de hecho, él
dio su bienvenida a esta. La amenaza de la Rebelión le daría excusas para
deshacerse de la mayoría del remanente de la Antigua República.
Palpatine eventualmente creció en su
cansancio a las batallas contra los Jedi, quienes, con sus poderes del Lado
Luminoso de la Fuerza, podrían de alguna manera volver la marea contra él, de
manera que él y el reciente Señor Oscuro del Sith,
Darth
Vader, instigaron una gran caza del Jedi. Los hombres, mujeres, y
alienígenas quienes utilizaban el Lado Luminoso de la Fuerza pronto encontrarían
que sus sables de luz no eran rival para aquellos quienes podían volcar la
Fuerza contra ellos. Los Jedi fueron todos cazados y asesinados, así como la
mayoría de sus hijos.
Palpatine creó un grupo de
candidatos sensitivos a la Fuerza para entrenarles en diferentes áreas del Lado
Oscuro, mientras que otros, como Roganda Ismaren, se convertirían en sus
acompañantes. La hermosa joven
Mara
Jade fue instruida como una asesina y perfecta espía; como la misteriosa
“Mano del Emperador,”
Jade
podía viajar a través de la Galaxia realizando las órdenes de su Maestro.
Palpatine podría llamar a
Jade
desde cualquier punto de los conocidos sistemas y ella podría comunicarse con él
utilizando el Lado Oscuro.
A pesar de que él generalmente
odiaba a los alienígenas, Palpatine reconoció que muchos de ellos tenían
talentos en la Fuerza. Él agrupó a muchos de esos adeptos a la Fuerza y los
llevó consigo a su ciudadela en Byss, donde los inició en los poderes del Lado
Oscuro. Todos aquellos que él enseñaba, humanos o alienígenas, se les enseñaba
lo suficiente para cumplir con los deseos de Palpatine. Él ciertamente no quería
que ellos se alzaran con él, sin embargo,
Vader
era tan poderoso como él, aunque Palpatine confiaba en la lealtad de
Darth
Vader hacia el Lado Oscuro.
El Imperio continuó creciendo a
medida que cada planeta era subyugado o esclavizado. Los oficiales de alto rango
pronto encontraron que los nuevos rangos más altos que fueron creados eran un
gran incentivo para ellos. Los Almirantes podrían convertirse en uno de los
veinte Gran Almirantes. Los gobernadores de mundos se convertirían en Moff de
enteras secciones de la Galaxia, dominando muchos planetas en vez de uno.
Eventualmente, Palpatine creó el rango de Gran Moff, garantizando el control
sobre un número de sectores, incluyendo los sectores de prioridad, a una
persona. Aquella persona solo se reportaría ante el Emperador, siendo segundo en
importancia del Imperio.
El primer Gran Moff fue el cruel y
ambicioso
Gran Moff Tarkin, quien fue puesto a cargo de los Territorios del Margen
Exterior de la Galaxia.
Tarkin
había creado un brillante documento, extrapolando en las teorías y practicas del
Emperador. Ese documento fue implementado a través de los rangos del Imperio, y
fue oficialmente conocido como la Doctrina de
Tarkin.
La Doctrina de
Tarkin
ofrecía dos importantes elementos. El primero era un importante plan para el
futuro del Imperio: “Dominar a través del miedo a la fuerza, en vez de utilizar
la fuerza por sí misma.” El segundo era establecer una invulnerable y poderosa
superarma, parte símbolo dramático, parte amenaza real.
Tarkin
a sí mismo estaba desarrollando los planos para la superarma y había establecido
un oculto centro de pensamiento de diseñadores y científicos en el cúmulo de
hoyos negros conocido como el Maw. El
Gran Moff
Tarkin no pensaba que el Emperador sabía sus secretos, e intentó presentarle
los planes para las armas desarrolladas personalmente, tomando todo el crédito.
Palpatine lo sabía, así como las ambiciones de
Tarkin.
Palpatine efectivamente creó un
sistema por el cual el Imperio no podría funcionar sin él. Una vez que el
sistema estaba en lugar, él se volvió más distante y se alejó a su reclusión,
visto solo por aquellos que necesitaban verlo. Sus líderes y comandantes
representarían la cara pública para él, mientras que
Darth
Vader representaría una amenaza pública.
Junto con los poderes del Lado
Oscuro que Palpatine continuaba en dominar, él estudió mucha de la sabiduría
puesta a un lado por la conquista de la Antigua República. Palpatine estaba
fascinado con los cilindros de clonación Spaarti, y esperó utilizarlos para
clonar sus propios cuerpos; él ya era viejo y frágil, y el Lado Oscuro lo estaba
consumiendo cada vez más rápido. Tal vez él podría utilizar la Fuerza para
transferir su espíritu y su mente a un clon más joven, dándole a él un
sentimiento de renacimiento.
Él experimentó creando un clon del
Caballero Jedi Jorus C’Baoth. Él pronto descubrió que los clones eran traídos a
la madurez demasiado rápido teniendo inestabilidades mentales. Al mismo tiempo,
el clon de C’Baoth había probado que los clones heredaban la sensibilidad a la
Fuerza. El Emperador estableció una instalación secreta en Byss, haciendo crecer
docenas de clones de su propio cuerpo, lentamente, de manea de no corromperlos.
Él depositó algunos de los remanentes cilindros Spaarti de clonación en un
almacén de armamento en el Monte Tantiss, en el oculto planeta de Wayland.
El Emperador había manipulado a la
Galaxia como las piezas de un holojuego. La luz de la Galaxia se había
extinguido con la exterminación de los Jedi. La Antigua República se había ido,
remplazada por un austero dominio Imperial. La Rebelión era altamente
inefectiva, sus pequeñas conspiraciones y misiones de atacar u huir no eran más
que una pequeña molestia, y finalmente, la superarma de
Tarkin,
la
Estrella de la Muerte, estaba lista para atemorizar a la Galaxia.
Todas las esperanzas parecían
perdidas, pero luego... la esperanza irrumpió nuevamente, destellando
brillantemente con el encendido de un sable de luz. Desde los austeros desiertos
de Tatooine,
el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi apareció, llevando al hijo de
Vader,
Luke
Skywalker, a su destino.
Darth
Vader asesinó a Kenobi a bordo de la
Estrella de la Muerte, pero el espíritu del Jedi solo fortalecería los
escondidos poderes de la Fuerza en el joven
Luke.
De hecho, el joven destruiría la amenaza que representaba la
Estrella de la Muerte. La Rebelión rápidamente tuvo un gran éxito a su
crédito y los levantamientos comenzaron en los mundos a través de la Galaxia. El
Emperador seguía cuidadosamente el progreso, seguro de que sus sirvientes
triunfarían, pero varios años pasaron y la Rebelión creció.
Tanto el Emperador como
Vader
sabían que
Luke sería un importante y poderoso aliado sí él pudiese ser convertido al
Lado Oscuro. Él podría también ser un poderoso enemigo sí se convertía en un
Jedi. Luego del fracaso de
Vader
por corromper a
Luke en
la
Ciudad de las Nubes en
Bespin, el
Emperador envió a
Mara
Jade con instrucciones de matar a Skywalker, pero ella también falló. Sin
embargo, el Emperador tenía un segundo plan. La trampa fue fijada en el sistema
Endor,
donde una
Segunda Estrella de la Muerte estaba siendo construida.
Luke y
los otros héroes de la Rebelión fueron atraídos a la luna bosque donde ellos
intentarían destruir un generador del campo de energía que protegía a la nueva
estación de batalla.
Luke,
sin embargo, no había arribado allí por el generador, él se concentró en
Darth
Vader, quien lo llevó al Emperador.
Lamentablemente,
Luke
intentó impresionar a Palpatine con su poder en la Fuerza. Él nunca podría ser
convertido al Lado Oscuro, o al menos eso era lo que él pensaba. Cuando él fue
confrontado no solo al hecho de la destrucción de la flota Rebelde atacante,
sino también con un constante ataque del sable de luz de
Darth
Vader,
Luke se estaba debilitando pero aun permanecía en la batalla. Él incluso
ofreció a
Vader la absolución sí este se revertía al Lado Luminoso.
Luego,
Vader
y Palpatine ganaron acceso a los pensamientos internos de
Luke,
aquellos que protegían a su hermana, la
Princesa
Leia Organa. “Sí no te convertirás al Lado Oscuro, entonces tal vez tu
hermana lo hará,”
Vader
amenazó. Este fue el catalizador que quebró la cama Jedi de
Luke.
Él ferozmente atacó a
Vader,
sitiándolo con los ataques de su sable de luz, y luego, cuando la mano derecha
de Vader
fue cortada, y el Señor Oscuro se encontraba desvalido,
Luke
confrontó al Emperador anunciando, “Has fallado. Su alteza. Soy un Jedi como mi
padre antes que yo.”
Palpatine sabía entonces que el más
joven de los Skywalker no se uniría a él, de manera que atacó al joven con rayos
azules de la Fuerza. Estos lisiaron e incapacitaron a
Luke,
reduciéndolo a una angustiante agonía en minutos, pero cuando Palpatine se
preparaba para lanzar el ataque que hubiese terminado con la vida de
Luke,
Vader
lo traicionó.
El Seños Oscuro alzó a su maestro en
el aire y lo lanzó al incandescente centro del generador de poder. Cuando
Palpatine desapareció en el abismo, rayos de Fuerza circularon por todo su
cuerpo, y luego el Emperador había muerto. Minutos después,
Darth
Vader murió,
Luke
escapó, y la
Estrella de la Muerte fue destruida.
El liderazgo del Imperio estaba
muerto, dejando un tumulto y la confusión. El círculo interno de ministros y
gobernadores de Palpatine intentaron tomar el control, como lo hicieron docenas
de figuras en el Imperio. El Imperio se consumía en tamaño y poder, incluso la
Nueva República había nacido a causa de la Rebelión. Los pretendientes al trono,
aparecieron pero fueron destruidos.
Los Adeptos al Lado Oscuro de la
ciudadela del Emperador en Byss permanecieron en la mayoría de las batallas,
esperando su tiempo. Unos pocos de ellos sabían que estaba por venir. Los clones
del Emperador aun estaban vivos, y eran jóvenes, fuertes y vitales, encontrados
a salvo en los cilindros de clonación, y uno de ellos alcanzó la madurez un año
después de la destrucción de la
Segunda Estrella de la Muerte, clamando ser la encarnación de la esencia de
Palpatine que fue liberada en su muerte.
El clon descansó y juntó su fuerza
por seis años, entrenando siete de sus mejores adeptos para ser Jedi Oscuros.
Mientras tanto, la Nueva República ganaba poder, y peleaba contra el
Gran
Almirante Thrawn. El tiempo transcurrió y
Luke
Skywalker se convirtió en Maestro Jedi, con sus propios estudiantes.
Leia,
también, estaba siendo entrenada en los caminos de la Fuerza, sus hijos gemelos
y un niño aun no nacido mostraron gran potencial en la Fuerza.
Por un corto tiempo,
Luke
Skywalker aceptó entrenarse por el clon de Palpatine, intentando destruir el
Lado Oscuro desde dentro. Palpatine protegía en contra de esa destrucción, y
tuvo éxito en llevar a
Luke
hacia el Lado Oscuro, por un tiempo. Finalmente sin embargo,
Luke y
Leia
combinaron sus fuerzas para ayudar a destruir al renacido Emperador.
Más tarde ese año, el Emperador
reapareció en otro cuerpo de clon. Con la ayuda del Ejecutor Militar Sedriss y
su elite de guerreros oscuros, intentó capturar a
Leia de
manera de poder llevar a su hijo no nacido aun, hacia el Lado Oscuro. El nuevo
Palpatine ordenó un ataque a los cuarteles generales de la Alianza en la luna de
Da Soocha, utilizando su nueva superarma, el Cañón Galáctico.
Ese ataque fue solo parcialmente
exitoso, ya que la Alianza había abandonado la base, y de igual manera, el
equipo de asalto del clon del Emperador de adeptos al Lado Oscuro, no tuvieron
éxito en capturar a
Leia y
sus niños, o matar a
Luke.
Luke Skywalker sabe que el Emperador tiene un limitado suministro de clones, así como la capacidad de crear más. Palpatine a sí mismo está aterrorizado de una muerte “final,” la cual llevaría a la extinción total de su espíritu, del Lado Oscuro de la Fuerza.