Sangre, delirio y despertar.

 

Sangre

Como humano, la sangre que circula por tus venas te mantiene con vida. Como vampiro, aunque ya no corre sangre por tus venas, ésta cobra aún más importancia. Para utilizar tus disciplinas y evitar que el personaje llegue al delirio necesitarás sangre. En la barra de estado del personaje hay una barra roja que indica la reserva de sangre. Cuando utilices las disciplinas emplearás sangre de esta reserva, y la barra irá bajando. Para reponer la sangre tendrás que alimentarte de otras criaturas. Encontrarás más información sobre la disciplina de alimentación en la sección Características y disciplinas del capítulo 3. No te puedes alimentar de cualquier criatura, y algunas se resisten. Si no consigues capturar a tu presa quedarás vulnerable a los contraataques. Ten en cuenta que te resulta más fácil alimentarte de una criatura cuando está bajo tus poderes que cuando conserva su voluntad.

Si no consigues encontrar una presa adecuada, hay otras formas de obtener sangre. Las ratas que encontrarás por la ciudad son una buena fuente de alimentación, aunque existe la posibilidad de que infecten al personaje con alguna enfermedad. También se pueden encontrar botellas de fluido vital dispersas por los refugios de los vampiros rivales, y son excelentes fuentes de sangre. Algunas de estas botellas no reponen toda la reserva de sangre, pero te confieren poderes especiales cuando las ingieres.

Delirio

Los vampiros son monstruos poseídos por una bestia interna. Como los humanos, son capaces de dominar sus instintos básicos, pero a veces no lo consiguen. Cuando esto ocurre el hambre y la bestia son incontrolables y nadie está a salvo.

En el juego, una barra naranja te indica el nivel de delirio. A medida que recibas daños tu nivel de delirio aumentará hasta llegar a un punto en el que no podrás controlar tus acciones. Tanto amigos como enemigos deberán tener cuidado, ya que los atacarás indiscriminadamente. El porcentaje depende de una serie de variables, entre las que se incluyen el clan (en algunos clanes se llega al delirio con más rapidez que en otros), el nivel de reserva de sangre (si tu personaje está hambriento es más probable que llegue al delirio) y el tipo de daño (algunos daños graves, como el fuego, hacen que el nivel de delirio aumente más deprisa).

Ciertas disciplinas hacen que el delirio aumente de forma más rápida y otras lo ralentizan. A la larga, el personaje vuelve a la normalidad, pero si estás llegando al límite recuerda que la disciplina de curación apacigua la furia.

Despertar

Si alguno de tus personajes recibe heridas hasta agotar la salud caerá en un estado de sopor, que es como un sueño parecido a la muerte. Para despertar del sopor a un camarada caído, otro personaje tendrá que utilizar la disciplina de despertar sobre él. Podrás utilizar esta disciplina adquiriendo un pergamino o si la aprendes utilizando tus puntos de experiencia. Una vez seleccionada con el cursor, sólo tienes que hacer clic con el botón derecho en el retrato del camarada caído y se utilizará la disciplina. Si tienes éxito, el personaje se despertará con las reservas de sangre y salud al mínimo. Si todos los personajes entran en un estado de sopor, la partida habrá terminado y tendrás que cargar una partida guardada con anterioridad. Encontrarás más información sobre las disciplinas en la sección Características y disciplinas.

Sección Kinred

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