ECLAMPSIA

Carta Medica CENTRO DE DATOS

Version html sin acentos, egnes, tablas, figuras ni imagenes.

Vol. 5 N° 45 Enero 1999 (Mexico D.F.)

EDITORIAL

 

DELIRIO Y EXTRAVIO DE SHERLOCK HOLMES,

(Cuarta Parte.)

Watson saca el sobre que habia escondido por debajo de su camisola y subitamente su corazon late velozmente; lo escrito en el anverso esta ilegible, la tinta se ha corrido en el papel por el calor, la humedad reinante y el sudor de Watson. Alarmado en extremo y con movimientos rapidos pero temblorosos abre el sobre y saca las hojas del mensaje temiendo encontrarlas igualmente afectadas, las revisa cuidadosamente y concluye que en terminos generales el contenido esta entendible. Respira tranquilo, por un instante penso que a causa de un pequeno error imperdonable, la comunicacion con Holmes se habia perdido completamente e imagina a Holmes amonestarlo diciendo "¡Watson, Watson, nunca subestime el poder del sudor humano, puede cambiar la Historia!" Mas calmado y con una tenue sonrisa entre labios arregla los papeles y lee.

Mi muy estimado e insustituible amigo Watson.

Al recibir estas lineas, primero que nada este usted seguro de que me encuentro bien, no he sufrido ningun percance ni estoy impedido de alguna forma, y sepa que para estas fechas ya me encuentro a muchas millas de distancia de la region de Malayalam, rumbo al norte con fines que se comprenderan con la lectura de lo que sigue. Me sirve de guia y me acompana un fiel ayudante nativo del personaje de la East India Company, quien seguira su camino hacia el sur con la intencion de establecerse en Ceilan. De aqui se desprende que con la sagacidad y diplomacia que lo caracterizan, debe usted sugerir al Maharaja que no tiene caso continuar la busqueda del senor Holmes por mucho tiempo mas.

En segundo lugar, para medio cumplir con la peticion original del Maharaja, digale usted que en el caso de la joven Tara, efectivamente ha habido un crimen y una conjura con la participacion de varios malhechores y un alto numero de compli-cidades. Pero, que este crimen, los criminales y sus complices no son los que el y su primer ministro imaginan, sino que una extensa red de conven-cionalismos sociales nefastos, que sus predecesores se han encargado de imponer y el con toda su corte de mantener y fomentar, son los verdaderos responsables.

Sin embargo, como afirmar tal cosa pudiera traerle problemas, estimado Watson, y tambien pudiera resultar inutil, dada la mentalidad retrograda del Maharaja y de su gente, incapaz de entender los fundamentos de responsabilidad social y humana que inevitablemente deben acompanar al ejercicio del poder, de cualquier nivel de poder, pues digale lo que usted crea conveniente, pero que quede bien claro que ninguna persona de las senaladas por el primer ministro tiene mayor culpabilidad que la de cualquier otro miembro de la corte, incluidos el y su primer ministro.

Ahora bien, querido Watson , viajamos a la India atraidos por la posibilidad de resolver un crimen mas en nuestra larga lista de exitos contra el mal, tal y como se expresa en sucesos aislados. Y asi hemos enviado a la carcel y a veces al patibulo a asesinos, ladrones, defraudadores, falsificadores, usurpadores, traidores, usureros y mentirosos. Pero, ¿cuantos crimenes realmente resolvimos? ¿cuantos criminales enviamos a castigo? ¿Cien... doscientos?. Realmente he perdido la cuenta, pero a lo largo de nuestras vidas solo aclaramos un punado de hechos repugnantes, cuando que aqui en la India se cometen no cien ni doscientos, sino miles de crimenes todos los dias del ano de todos los anos, y ningun responsable es jamas senalado y menos enjuiciado. ¡¿Que le parece, Watson?! ¿Estuvimos persiguiendo a criminales obsesivos, enajenados, insensibles, sanguinarios, insaciables, desquiciados, pero que en ultimo analisis resultan malhechores menores en comparacion con los verdaderos carniceros asesinos de la Humanidad?

Porque en mis recorridos por Kasaragod y Mangalore, pudimos observar como carretas tempraneras eran enviadas por las autoridades a recoger multiples cadaveres de ninos desnutridos y enfermos, y de ancianos emaciados y abandonados, para limpiar un poco el mal aspecto de las barriadas y los mercados de los pobres. Y, todo ello, mi amigo Watson, oculta pero implica un gran crimen, no es parte de un orden cosmico predeterminado.

En algunas casuchas, tambien pudimos ver como las barrigas infladas de ninos de tres a siete anos de edad practicamente explotaban como globos. Si; repletos de lombrices que a veces salian por la nariz o eran vomitadas en madejas, morian de peritonitis por las perforaciones y oclusiones del intestino que esos parasitos provocaban. Y esto, mi querido Watson, es tambien un gran crimen, no simple mala suerte.

En los hospitales, jovencitas como Tara, pero que jamas llegarian a interesar y menos a preocupar a su Alteza, mueren de la misma enfermedad. Si; una de cada cincuenta mujeres que se embaraza ahora en la India padece eclampsia, una de cada ocho que enferma muere como Tara, y uno de cada tres bebes de esas madres muere tambien. Y eso, Watson, es otro crimen, no un desafortunado accidente ni un capricho de la naturaleza.

Y mas cosas que vi en la mirada nublada y perdida de miles de ojos, en la actitud suplicante de sus manos y del cuerpo entero, en sus voces que queriendo gritar son incapaces de articular sonido alguno, condiciones menos cercanas a la muerte, pero quizas mas destructivas, mas angustiosas y mas dolorosas; como es la perdida de una esperanza, la impotencia y la fatalidad impuestas sin alternativa alguna, como unico destino de por vida y por generaciones. Y eso, tambien es un gran crimen, no una prueba divina de humildad, devocion y sacrificio.

En fin, no quiero cansarlo mas con mis observaciones en las carceles, en los campos de intocables, en las barracas de refugiados, en los fumaderos de opio y hasta en los cementerios. Para muestra basta y para evidencia sobra de que hay crimenes mucho peores que los que nosotros investigamos y aclaramos. Pero, si existen todos estos crimenes, deben existir tambien sus ejecutores y responsables, y sus conjuras y complicidades, o ¿no lo cree asi, amigo Watson?. Pero, ¿donde estan? ¿en que escondite se refugian? ¿hacia donde huyen y escapan? ¿quienes los protegen? ¡Ah, ah, querido Watson! ¡Estan con los maharajaes, se escudan en sus palacios, gozan de proteccion y de mil favores, porque sirven incondicionalmente al maharaja en turno! Su unico lema, ruego y oracion es ¡Larga vida y gloria eterna al Rey y a nosotros, sus fieles servidores anonimos!

Porque el anonimato es la clave, querido Watson. Los criminales que nosotros perseguimos tenian todos ellos un nombre, una cara, una identidad clara que eventualmente emergia y hacia frente a las consecuencias y al castigo. Pero, los responsables de los crimenes que acabo de describir por encima de todo son cobardes, actuan y prosperan en un anonimato que les ofrece impunidad absoluta y la posibilidad de vivir vidas aparentemente ejemplares, de urbanidad, decencia, fraternidad, sabiduria y hasta religiosidad. ¡Ay Watson! ¡No, no, y no! Como es facil comprender, no puedo aceptar la hospitalidad ni el encargo del Maharaja de Malayalam, aunque en cierta forma le tenga que reconocer su participacion para venir a la India, ya que me permitio confirmar algunas impresiones vagas que tuve al tener que recorrer algunas barriadas pobres de Londres y de Manchester, pero que no pude interpretar en su verdadera dimension y significado, por estar enfrascado en descifrar algunos de los misterios que nos han hecho famosos.

Ahora bien, estimado doctor Watson, detectado el crimen o los crimenes obliga a encontrar y desenmascarar a los responsables, precisar las conjuras y definir las complicidades, como siempre lo hemos hecho, pero ya no en sucesos aislados. Por eso, ahora me dirijo al norte a estudiar mejor al virrey y demas representantes de la Corona, pero antes considero indispensable hacer escala en algunos santuarios, si se me es permitido, para cambian impresiones con gente tenida por sabia y totalmente imparcial, para obtener asi una mejor vision del problema y de la estrategia a seguir.

Por lo pronto amigo Watson, es forzoso que destruya este mensaje, asi que al llegar aqui y sin dudar ni tardanza alguna proceda usted a destruirlo. Le aseguro que tendra noticias mias, no pronto ni siquiera este mismo ano, pero las tendra. Y ahora, mi muy apreciado doctor Watson, le deseo suerte en su proxima reunion con el Maharaja y un rapido y feliz retorno a Londres. Adios, mi entranable amigo doctor Watson.

S.H.

..................................................................................

El doctor Watson queda inmovil con la mirada extraviada en el horizonte marino. Pasa varios minutos paralizado como una estatua, casi no respira. Sus ojos se humedecen, su garganta parece cerrarse, su corazon late con fuerza y su cerebro quiere estallar. Vuelve a leer el mensaje. Dos, tres veces. Se yergue, camina hacia el agua ondulante de la playa, se introduce en el mar, el agua le llega casi a la cintura. Se detiene, rompe la carta de Holmes en cien pedazos, los arroja al viento, a las olas, al horizonte, al cielo. Los pedazos caen, flotan y se mecen al compas del oleaje. Escucha y cree descifrar el incesante clamor del mar; ven vas, veeen vasss, vennnn vassssss. Quiere nadar, nadar muy lejos, nadar hacia el infinito, para terminar exhausto hundiendose en el oceano, suavemente, como lo hace el Sol en su diario ocaso en la mas sublime soledad.

(concluira)

ML

 

 

BIBLIOGRAFIA

Articulos captados y registrados en ECLAMPSIA CD en un reciente periodo sucesivo de treinta dias.

1. Bellart J, Gilabert R, Miralles RM, Monasterio J, Cabero L. Endothelial cell markers and fibrinopeptide A to D-dimer ratio as a measure of coagulation and fibrinolysis balance in normal pregnancy. Gynecol Obstet Invest 1998; 46:17-21.

2. Mutlu-Tuerkoglu U, Ademoglu E, Ibrahimoglu L, Aykac-Toker G, Uysal M. Imbalance between lipid peroxidation and antioxidant status in preeclampsia. Gynecol Obstet Invest 1998; 46:37-40.

3. Minakami H, Kohmura Y, Izumi A, Watanabe T, Matsubara S, Sato I. Relation between gestational thrombocytopenia and the syndrome of hemolysis, elevated liver enzymes, and low platelet count (HELLP syndrome). Gynecol Obstet Invest 1998; 46:41-45.

4. Bellart J, Gilabert R, Fontcuberta J, Borrell M, Miralles RM, Cabero L. Coagulation and fibrinolysis parameters in normal and in hypertensive pregnancies. Hypertens Pregnancy 1998; 17:115-123.

5. Khedun SM, Ngotho D, Moodley J, Naicker T. Plasma and red cell magnesium levels in black African women with hypertensive disorders of pregnancy. Hypertens Pregnancy 1998; 17:125-134.

6. Pouta AM, Vuolteenaho OJ, Laatikainen TJ. The association of plasma endothelin with clinical parameters in preeclampsia. Hypertens Pregnancy 1998; 17:135-145.

7. Nisell H, Grunewald C, Berglund M, Karlberg KE, Lunell NO, Sylv‚n C. Platelet aggregation in vitro and ex vivo in normal pregnancy, pregnancy-induced hypertension, and preeclampsia. Hypertens Pregnancy 1998; 17:147-155.

8. Leung TN, Lam CWK, To KF, Haines CJ. Changes in concentrations of lipoprotein (a) and other lipids and lipoproteins in pregnancies complicated by pregnancy-induced hypertension or intrauterine growth retardation. Hypertens Pregnancy 1998; 17:157-168.

9. Kisters K, Koerner J, Louwen F, et al. Plasma, intracellular, and membrane Mg2+ concentrations in normal pregnancy and in preeclampsia. Hypertens Pregnancy 1998; 17:169-178.

10. Walsh SW, Wang YP. Maternal perfusion with low-dose aspirin preferentially inhibits placental thromboxane while sparing prostacyclin. Hypertens Pregnancy 1998; 17:203-215.

11. He S, Bremme K, Blomb„ck M. Fibrin D-dimer levels in preeclamptic pregnancies with birth of small-for-gestational-age neonates. Hypertens Pregnancy 1998; 17:217-226.

12. Uzan S, Beaufils M, Dumont A, Merviel P, Challier JC, Breart G. Does aspirin still have a role during pregnancy. Fetal Diagn Ther 1998; 13:131-132.

13. Godfrey KM, Barker DJP, Robinson S, Osmond C. Maternal birthweight and diet in pregnancy in relation to the infant's thinness at birth. Br J Obstet Gynaecol 1997; 104:663-667.

14. Svenson LW, Schopflocher DP, Sauve RS, Robertson CMT. Alberta's infant mortality rate: The effect of registration of live newborns weighing less than 500 grams. Revue Canadienne de Sant‚ Publique 1998; 89:188-189.

15. Birkett NJ. Comments on a meta-analysis of the relation between dietary calcium intake and blood pressure. Am J Epidemiol 1998; 148:223-228.

16. Parazzini F, Benedetto C, Bortolus R, et al. Nifedipine versus expectant management in mild to moderate hypertension in pregnancy. Br J Obstet Gynaecol 1998; 105:718-722.

17. Bolte AC, Van Eyck J, Van Schijndel RJMS, van Geijn HP, Dekker GA. The haemodynamic effects of ketanserin versus dihydralazine in severe early-onset hypertension in pregnancy. Br J Obstet Gynaecol 1998; 105:723-731.

18. Regan CL, McAdam BF, McParland P, Boylan PC, FitzGerald GA, Fitzgerald DJ. Reduced fetal exposure to aspirin using a novel controlled-release preparation in normotensive and hypertensive pregnancies. Br J Obstet Gynaecol 1998; 105:732-738.

19. Leon DA, Lithell HO, Vageroe D, et al. Reduced fetal growth rate and increased risk of death from ischaemic heart disease: cohort study of 15 000 Swedish men and women born 1915-29. Br Med J 1998; 317:241-245.

20. Koehler R, Schoenfelder G, Hopp H, Distler A, Hoyer J. Stretch-activated cation channel in human umbilical vein endothelium in normal pregnancy and in preeclampsia. J Hypertens 1998; 16:1149-1156.

21. Darling M. Low-dose aspirin not for pre-eclampsia. Lancet 1998; 352:342.

22. Knuist M, Bonsel GJ, Zondervan HA, Treffers PE. Risk factors for preeclampsia in nulliparous women in distinct ethnic groups: A prospective cohort study. Obstet Gynecol 1998; 92:174-178.

 

ARTICULO DEL MES.

Morgan,I., Crawshaw.S., Baker, P.N., Brookfield, J.F.Y., et al. Distortion of maternal-fetal angiotensin II type 1 receptor allele transmission in pre-eclampsia. J Med Genet 1998;35:632-636.

Objective.- To investigate the fetal angiotensin II type 1 receptor genotype in pre-eclampsia.

Design.- Case-control study.

Population.- Forty-one maternal-fetal pairs from pre-eclamptic pregnancies and 80 maternal-fetal pairs from normotensive pregnancies.

Methods.- Maternal and fetal DNA was genotyped at three diallelic polymorphims, at nucleotides 573, 1062, and 1166, in the coding exon of the angiotensin II type 1 receptor gene, and at a dinucleotide repeat polymorphim in its 3’ flanking region

Results.- Allele and genotype frequencies at the four polymorphic regions investigated did not differ between pre-eclamptic and normotensive groups, in either fetal or maternal samples. Mothers hetero-zygous for the dinucleotide repeat allele designated A4 transmitted this allele to the fetus in 15 of 18 informative pre-eclamptic pregnancies and in eight of 26 normotensive pregnancies. This was greater than the expected probability in pre-eclamptic pregnancies (p=0.04) and less than expected in normotensive pregnancies (p<0.005). The 573T variant, which is in partial linkage disequilibrium with the A4 allele, showed a similar distortion of materno-fetal transmission.

Conclusion.- Angiotensin II type 1 receptor gene expression in the fetus may contribute to the etiology of pre-eclampsia. It is unclear whether susceptibility is conferred by the fetal genotype acting alone, or by allele sharing by mother and fetus. Possible mechanisms for the effect of the angiotensin II type 1 receptor gene are suggested by the association of the 573T variant with low levels of surface receptor expression on platelets. If receptor expression is similarly genetically determined in the placenta, responsiveness to angiotensin II may be affected, with the potential to influence placentation or placental prostaglandin secretion.

(ver tambien; Morgan, L., et al. Functional and genetic studies of the angiotensin II type 1 receptor in pre-eclamptic and normotensive pregnant women. J. Hypertens. 1997;15:1389-96.)

 

Hosted by www.Geocities.ws

1