ECLAMPSIA
Carta Medica
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Vol. 4 N° 42 Octubre de 1998 (Mexico D.F.)
EDITORIAL
DELIRIO Y EXTRAVIO DE SHERLOCK HOLMES.
(Primera Parte)
Sherlock Holmes descansa en su acogedor estudio con sus paredes recubiertas con maderas preciosas talladas formando libreros y cajoneras empotradas en practicamente todo el espacio libre del perimetro y con un escritorio, mesa, mesitas, lamparas, sillas, sillones, cortinas, visillos y multiples objetos ornamentales producto de obsequios de clientes agradecidos distribuidos con un desorden mas o menos bien administrado. Holmes contempla por la ventana la persistente llovizna de una tipica tarde londinense de fines de Agosto, aspira suavemente el humo de su fragante pipa y observa como la familiar figura del doctor Watson se apea de un carruaje, camina apresuradamente evadiendo los charcos y llega al portico de la entrada para hacer su acostumbrada llamada con dos golpes fuertes seguidos de otros dos de menor intensidad. Imagina a su ama de llaves salir de la cocina, cruzar el vestibulo, abrir la puerta, saludar al doctor Watson, tomar su paraguas y sombrero al tiempo que le dice "el senor Holmes lo espera en el estudio" seguido de su siempre acomedida pregunta "¿desea usted una taza de te o quizas mejor un poco de oporto para eliminar las molestias de la humedad y del mal tiempo?", y adivina que el doctor Watson contestara que prefiere un vaso con whisky que el mismo se servira antes de acomodarse en su sillon del estudio frente a Holmes
-. ¿Que tal mi querido Watson? Veo que todavia prefiere los vehiculos de traccion animal a nuestros modernos automotores.
-. No Holmes; simplemente lo primero que aparecio disponible en esta lluviosa tarde fue la berlina y decidi tomarla para disminuir mi exposicion al mal tiempo. Pero en efecto, pienso que el sonido de los cascos de los caballos y de las ruedas al pasar por el adoquinado de las calles es mucho mas ritmico, grato y tranquilizante que el continuo e insipido traqueteo mezclado inopinadamente por accesos de explosiones con emanaciones de humos pestilentes de esos antiesteticos artefactos motorizados.
-. Vale su observacion Watson, pero el progreso es el progreso y los nuevos Daimler son muy prome-tedores. Ademas, me gustaria saber lo que pensaba el cochero por hacerlo trabajar bajo esta latosa lluvia sin la misma proteccion del pasajero en la cabina. Pero, digame Watson, ¿que lo trae por aqui en esta deprimente tarde que mas quisiera uno dedicar a la lectura de textos orientales o griegos que a brincar de charco en charco por nuestras mal cuidadas calles de Londres?
-. En realidad Holmes, no parece tratarse de algo urgente, pero me vencio la curiosidad por entender y aclarar una misiva que llego a mi domicilio esta manana dirigida a Mr. Sherlock Watson, segura-mente como resultado de alguna equivocacion. Como mi apellido y mi direccion eran los correctos y como procedia de Malayalam en algun lugar de la costa suroccidental de la India, la abri inmediata-mente para ver el contenido.
-. Hizo usted muy bien Watson, y ¿que fue lo que encontro?
-. La persona que envia la carta, si entendi bien las cosas, es el secretario de confianza del Maharaja de Malayalam, quien recientemente sufrio una muy sensible perdida con la muerte de su concubina preferida, que por nexos familiares complejos resultaba ser tambien su sobrina en segundo grado.
-. Perdon que lo interrumpa, querido Watson, sospecho que el Maharaja espera que yo me traslade a la India, encuentre al asesino y resuelva el caso en unos cuantos dias, como si pudiera yo abandonar todos mis compromisos e intereses aqui en Inglaterra para ir a aclarar un crimen mas, seguramente por envidias y rencillas familiares. Creo que este Maharaja peca de ingenuo o de soberbio ... ¿o no Watson?.
-. ¡Si y no! La misiva es muy extensa y su redaccion en un Ingles matizado con mentalidad Hindu la hace de dificil lectura y comprension. Pero, en sintesis, resulta que la concubina/sobrina de apenas diecisiete anos de edad se encontraba embarazada, pero por tratarse de su primer embarazo y por no ser oficialmente la esposa sino la concubina preferida, y como la descendencia previa del Maharaja consistia en puras mujeres y este embarazo podria resultar en un varon, la joven de diecisiete anos y sus mas cercanos familiares y personas de confianza decidieron ocultar la presencia del embarazo por el mayor tiempo posible con todo tipo de argucias hasta que la criatura naciera y enfrentar asi al Maharaja y a su corte con un hecho consumado.
-.Perdon que lo interrumpa otra vez. Adivino que alguien se entero, porque es muy dificil ocultar un embarazo despues del quinto mes, sobre todo en esas adolescentes hindues de costumbres vegeta-rianas con cuerpos tan esbeltos y delicados que parecen etereos. Una vez descubierto el embarazo problema alguien se encargo de liquidar a la querida sobrina, o ¿no piensa usted igual?
-. ¡Si y no! Por lo que dice la carta, parece que nadie, fuera del estrecho circulo de la sobrina, ni el mismo Maharaja, tenian conocimiento del embarazo y esto es lo que aumenta el misterio del caso, porque no aparece por ningun lado un motivo claro para el crimen, y no obstante, la forma como finalmente murio la joven minutos despues de dar a luz a un bebe varon sietemesino tambien muerto, es una replica casi exacta de un envenenamiento por alguna de las muchas mezclas de plantas y semillas toxicas que abundan en las selvas tropicales.
-. Repito e insisto, alguien tuvo que enterarse, midio las consecuencias para la descendencia formal y decidio tomar cartas en el asunto para evitar una especie de guerra intestina con mas conflictos y muertes para el principado que la simple desaparicion de la sobrinita. ¡Elemental, Watson! Solo hay que encontrar a quien hubiera perjudicado mas la presencia de un hijo varon entre la descendencia del Maharaja para descubrir al culpable o culpables, porque tambien pudo tratarse de una conjura. En estos asuntos palaciegos, el complot es la regla, o ¿no mi estimado doctor?
-. Pues si, y creo que hemos llegado al punto clave de la carta del Maharaja, que su secretario de confianza debio titular a nombre de Mr. Sherlock Holmes, aunque lo enviara equivocadamente a mi domicilio, porque es evidente que estan requiriendo los servicios del mas celebre investigador del Imperio Britanico para resolver el misterio de la muerte de su amadisima concubina, aunque ello postponga un poco sus planes de retiro. Por principio de cuentas el Maharaja se propone ajusticiar para fines de Noviembre, cuando la joven Tara cumpliria dieciocho anos, a nueve miembros de la corte y de la familia que han sido senalados como sospechosos por su primer ministro mediante decapitacion por sable. Pero, como en medio de su rabia y tristeza el Maharaja desea un castigo ejemplar pero justo, de manera que no se elimine a uno solo de mas o de menos de los verdaderamente involucrados en la conjura, el Maharaja solicita sus servicios con urgencia para precisar la culpabilidad de los identificados por el primer ministro. La carta termina diciendo que no habra ninguna restriccion en gastos y ponen a su entera disposicion todos los recursos del principado que sean necesarios, en caso de que aceptemos.
-. Es natural que se incluya usted en la invitacion ya que el Maharaja en cierta forma nos confunde al uno con el otro y por mi parte prefiero ir acompanado y aprovechar sus conocimientos en Medicina, porque en principio me resulta horrendo pensar en la ejecucion de nueve personas aunque hayan todas participado en el complot. Ademas, es posible que haya alguna tremenda intriga o equivocacion por parte del primer ministro y algunos o muchos de los senalados no hayan tenido nada que ver en el repugnante asunto. Siento, querido Watson, que debemos aceptar y sin perdida de tiempo contestar la invitacion con nuestra mas inmediata presencia en Malayalam. Enviemos un telegrama al Maharaja notificando nuestro inminente arribo por la ruta del Canal de Suez, con la recomendacion de que no se proceda con ninguna accion de castigo fisico con ninguno de los sospechosos, en tanto no hayamos practicado nuestras propias pesquisas.
-. ¡Perfecto Holmes.! Vere si esta misma semana consigo dos pasajes en el primer barco que zarpe hacia el oriente via el Canal de Suez. Entre tanto sugiero que usted utilice un par de dias para encargar todos sus asuntos pendientes a quien le de mas seguridad y garantias mientras yo consulto los archivos y las bibliotecas de la Royal Medical Society y del Royal College of Physicians and Surgeons para recabar la mayor y mejor informacion que exista sobre casos similares.
-. Muy bien mi querido Watson, quedemos de vernos aqui mismo el Viernes por la tarde con la esperanza de abordar el barco que habitualmente sale los Sabados por la manana.
-. ¡Hecho, Holmes!
(continuara).
ML
BIBLIOGRAFIA.
Articulos captados y registrados por ECLAMPSIA CD en un reciente periodo sucesivo de treinta dias.
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ARTICULO DEL MES.
Manyonda, I.T., Slater, D.M., Fenske,C., et al. A role for noradrenaline in pre-eclampsia: towards a unifying hypothesis for the pathophysiology. Br J Obstet Gynaecol 1998;105:641-648.
Objective. To compare plasma catecholamine (noradrenaline and adrenaline) levels in pre-eclamptic to normotensive pregnancy, and to study the activity of synthetic enzymes for catechol-amines in placental and trophoblastic cell cultures. We postulated that catecholamines might be an important signal secreted by the fetoplacental unit in pre-eclampsia.
Methods. We recruited 12 women with pre-eclampsia and 12 pregnant women with non-proteinuric hypertension undergoing delivery by caesarean section, 23 normotensive women undergoing elective caesarean section at term, and 26 normotensive primigravid women with ongoing pregnancies at gestations equivalent to those women with pre-eclampsia. We measured venous blood concentrations of catecholamines. Following delivery, we studied tyrosine hydroxylase (the rate limiting enzyme for catecholamine synthesis) activity in placental tissue of these women as well as from four eclamptic women not in the observer study. We used Northern blot analysis to quantify mRNA for tyrosine hydroxylase and dopamine-b-hydroxylase (D-b-H, a non-rate-limiting synthetic enzyme for catecholamines) in placental tissue, as well as in trophoblast cells in primary culture and trophoblast cell lines.
Results. Venous blood concentrations of noradrenaline were significantly higher in pre-eclamptic women compared with normotensive women. Tyrosine hydroxylase activity was greater in placental tissue from pre-eclamptic and eclamptic compared with normotensive pregnan-cies, as were mRNA levels for this enzyme. The mRNA levels for the non-rate-limiting D-b-H in women with pre-eclampsia were similar to those in normotensive pregnancies. First trimester tropho-blast cells in primary culture and trophoblast cell lines transcript mRNA for tyrosine hydroxylase and D-b-H.
Conclusions. Trophoblasts have the capacity to secrete catecholamines, and we found increased activity of the rate-limiting synthetic enzyme in placental tissue from pre-eclamptic pregnancies. We postulate that the higher levels of catecholamines we found in the plasma of women with pre-eclampsia might be of placental origin. We hypothesise that in pre-eclampsia ischaemic trophoblast tissue secretes catecholamines as a physiological signal to increase maternal blood flow to the fetoplacental unit, which itself is spared the vasoconstrictor effects of catecholamines (placental vessels are known to be unresponsive to catecholamines). However, since the basic pathology – defective trophoblast invasion – is not corrected, the increased blood flow fails to resolve the ischaemia, and the secretion of catecholamines is therefore sustained or enhanced. Noradrenaline is known to cause lipolysis. This results in breakdown of triglycerides to free fatty acids, which are oxidized to lipid peroxides. The latter are cytotoxic and cause widespread endothelial cell damage and dysfunction, culminating in the clinical syndrome of pre-eclampsia.