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LOS TÍTULOS DEMOCRÁTICOS DE LA IZQUIERDA |
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La descomposición de la Monarquía, al caer la dictadura de Primo de Rivera, es un hecho. Entonces, las formaciones favorables a un cambio revolucionario tienen indiscutible base social y se proponen traer la República. Son los republicanas, mayoritariamente de izquierdas. No aceptan la Monarquía ni por tanto la legalidad constitucional. Tampoco la ha respetado el Monarca, al nombrar a Primo de Rivera jefe del Gobierno sin dar cuenta a las Cortes. Pero la Constitución de 1876 estaba vigente. Se discute, entre otras cuestiones, el régimen monárquico. Si los republicandos de izquierdas no lo aceptan, muchos monárquicos lo defienden y no aceptan la República, ni inicialmente (14.4.1931) ni después de aprobada su Constitución (9.12.1931), aunque un importante sector de la derecha es favorable o no se opone a ella. Los partidos y organizaciones que instauran la República son: a) De ámbito nacional.- Acción Republicana (Azaña), Partido Radical (Lerroux), Partido Radical-Socialista (Marcelino Domingo), Unión Republicana (Diego Martínez Barrio), PSOE y su sindicato UGT (Largo Caballero, Indalecio Prieto y Besteiro), Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) (Andrés Nin y Joaquín Maurín), CNT (de la que nace la FAI, como ala radical) y Partido Sindicalista (Ángel Pestaña). b) De carácter nacionalista o autonomista.- Esquerra Republicana de Cataluña (Maciá y Companys) –que integra Estat Catalá (Maciá) y Partido Catalanista Republicano (PCR) (Luis Nicolau D’Olwer), el cual agrupa Acción Catalana y Acción Republicana– y Organización Regional Autonomista Gallega (ORGA). El Partido Radical (Lerroux) presta su apoyo a la República y al primer gobierno de la izquierda (1931-1933), aunque puede considerarse partido de centro o de centro-derecha. También está la Derecha Liberal Republicana (Alcalá-Zamora y Miguel Maura). Muchas de estas fuerzas están representadas en el Pacto de San Sebastián (17.8.1930). En suma, lo suscriben: Alianza Republicana, formada por el Partido Radical y Acción Republicana (Lerroux y Azaña), Partido Radical-Socialista (Domingo, Albornoz y Galarza), ORGA (Casares Quiroga), Acción Catalana (Carrasco Formiguera), Acción Republicana (Mallol), Estat Catalá (Aguadé), Derecha Liberal Republicana (Alcalá-Zamora y Miguel Maura), Indalecio Prieto y Fernando de los Rios. Se proponen un pronunciamiento militar, seguido de huelga general. Nombran un Comité Revolucionario (Alcalá Zamora, Maura, Prieto, Azaña, Domingo, Albornoz y Fernando de los Rios) al que se adhieren posteriormente el PSOE y la UGT; la CNT colabora. Cataluña forma su propio Comité. El primero se constituye, el mes de octubre, en Gobierno Provisional de la República. La sublevación de Jaca (12.12.1930) es el resultado; fracasa, son ejecutados los capitanes Galán y García Hernández y se procesa a los restantes conspiradores. Los republicanos alegan la represión y salen a la calle, provocando incidentes con las fuerzas de orden. En vista del deterioro de la situación, el Gobierno Berenguer convoca elecciones generales, que luego anula el Gobierno del Almirante Aznar, convocando las municipales para el día 12 de abril, debiendo celebrarse las provinciales el 3 de mayo, y las de diputados y senadores el 7 y 15 de junio, respectivamente. El 12 de abril de 1931 se celebran las municipales, con un triunfo claro de los monárquicos; pero con mayoría republicana en las grandes ciudades. Se van sabiendo los resultados de los comicios. El 14 de abril los concejales de Eibar proclaman la República. Romanones, Ministro de la Gobernación, se entrevista con Alcalá-Zamora, presidente del Comité revolucionario (Gobierno provisional de la República), pactando la salida del Rey. Ese mismo día, al anochecer, Alcalá-Zamora proclama por radio la República. Así pues, las elecciones municiaples convocadas por la Monarquía no desembocan en sólo en la formación de Ayuntamientos, con arreglo a la legalidad constitucional, sino que dan lugar a un cambio de régimen, sustituyendo la Monarquía por la República. Durante la República, de 1931 a 1936, las principales fuerzas de izquierda serán las mismas que contribuyeron a la instauración de la república, más el PCE, que ganará peso en los cuatro últimos meses e impulsa el Frente Popular. Las elecciones generales se producen en julio de 1931, noviembre de 1933 y febrero de 1936, con triunfos respectivamente de la izquierda, el centro-derecha y el Frente Popular de izquierdas. Ello da lugar a gobiernos del signo de los ganadores. Durante el primer bienio tiene lugar el golpe militar del General Sanjurjo, repaldado por los grandes terratenientes y la aristocracia, pero no por la derecha en general. Durante el segundo bienio, el PSOE y UGT (en Cataluña ERC), instigan y apoyan las huelgas revolucionarias de octubre de 1934, que sólo obtiene éxito en Asturias, donde el PCE tiene un papel activo y donde únicamente la apoya la CNT, fracasando rotundamente en el resto de España. Con el triunfo del Frente Popular se abre un corto periodo de inestabilidad. Los enfrentamientos se suceden y se produce la sublevación militar del 17-18 de julio, que da lugar a la guerra civil. Durante la Guerra Civil, del lado de la República están los partidos y organizaciones de izquierda y los nacionalistas. Presidida por Azaña, hay que destacar un primer momento de predominio de Largo Caballero (PSOE), Jefe del Gobierno hasta mediados del 37, aliado con los anarquistas y el POUM; y un segundo, en que obligado a dimitir por discrepancias con los comunistas, apoyados por Azaña e Indalecio Prieto, se forma el Gobierno de Negrín, socialista simpatizante con Moscú (que suministra armas y presta apoyo militar a la República), con lo que el PCE domina la situación, siendo aniquilado el POUM y anulados los anarquistas. Bajo la dictadura franquista no se permiten los partidos políticos, pasando a la clandestinidad algunos. Sólo el PCE se opone activamente en el interior. Primero organizando la lucha de los maquis, después infiltrándose en los sindicatos y organizando CCOO. A última hora, el PSOE trata de hacerse presente, temeroso de que los comunistas capitalicen su oposición al franquismo cuando desaparezca el dictador. De todas las formaciones políticas republicanas de izquierda, actualmente sólo tienen representación parlamentaria el PSOE, el PCE y ERC. A la vista de los antecedentes expuestos, ni el PSOE ni ERC adquieren, durante el periodo señalado, títulos de partidos democráticos, pero sí de revolucionarios, por haber formado parte del Comité revolucionario nacido del Pacto de San Sebastián en 1930 para sustituir la Monarquía por la República, y sobre todo por provocar la revolución de octubre de 1934, tratando de derribar el Gobierno legítimo de la Republica. Con la primera actuación conculcaban las reglas democráticas de la Constitución monárquica de 1876, vigente entonces; con las segunda, faltaban a las que ellos mismos habían aprobado al darse la Constitución republicana de 1931. La hostigación a la dictadura franquista no puede considerarse oposición democráctica, ni por tanto concede ningún título de demócrata. El PCE defendió la República del Frente Popular por entender que favorecería el desarrollo del capitalismo burgués, etapa previa indispensable para el triunfo de la revolución socialista. Fue un partido revolucionario supeditado a la URSS. Esta trayectoria (que no criticamos desde el punto de vista de la legitimidad revolucionaria, sino desde la legalidad constitucional de cada momento, que es la apropiada para definir los comportamientos democráticos), en los casos del PSOE y del PCE resulta acorde con su carácter marxista, que abandonó el primero después de su famoso XXVIII Congreso de mayo de 1979, en el que dimitió Felipe González, abriendo paso a un Congreso Extraordinario que borró el término “marxista” que había adornado al PSOE desde su fundación, término definitorio que el PCE mantiene. Así pues, los únicos titulos que actualmente tienen estos partidos de izquierda para considerarse democráticos es haber contribuido a la transición democrática y haber aprobado en las Cortes la Constitución de 1978, acatándola después de su promulgación. 30.07.2005 (revisado el 30.4.2016) |