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LOS DIALOGANTES |
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El mañana
efímero. Proverbios y Cantares LIII La
España de la rabia y de la idea Ideas
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Desde las pasadas
elecciones generales tenemos claro que un nuevo talante se impone. Es el que
incluye el diálogo como categoría política abstracta. No es preciso dialogar
para llegar a acuerdos, basta el diálogo por sí mismo. El Gobierno socialista le ha dado carta de
naturaleza. Y si lo dice el P.S.O.E. es lo bueno, lo justo y lo necesario.
Pero, ¿con quién comenzamos el diálogo?. Lógicamente con quien lo viene
reclamando. Sería lamentable que dialogáramos con los que no creen en él. Así
pues, lo mejor es comenzar a dialogar con aquellos que lo vienen
pidiendo. Puede ser sobre
las autonomías vasca y catalana. Para
comprender sus beneficios veamos un ejemplo de lo que sería congruente con
las aspiraciones de nuevos estatutos. El lector pude poner nombres a
los dialogantes, si lo desea. Diálogo primero: –Oyes, creo que lo mejor es razonar. –Sí, pero con buena voluntad. –Claro, para eso estamos aquí. –Bien, pues ¿cuál es vuestro punto de vista? –Queremos más, porque, oyes, somos un pueblo soberano. –Pero antes de discutir eso habéis de dejar de matar. –Nosotros no deseamos la violencia, venga de donde venga. –Tampoco nosotros. –¿Entonces?. –Creemos que si el actual Estatuto ha quedado inservible, habría que dialogar sobre otro nuevo, partiendo de cero. Por nuestra parte habría que replantear vuestra autonomía, dar marcha atrás en algunas cuestiones: enseñanza, seguridad... Porque la experiencia... –De eso nada, oyes. Creo que no sabes dialogar. –Bueno, pues ya seguiremos otro día. –Pero de esa forma,
si no avanzamos, no conseguiremos nada. Recordad que de vosotros
depende que no se mate. Diálogo segundo: –Bon día. –Buenos. Oyes, ¿qué tal os va a vosotros?. Nosotros no avanzamos. Esos tíos no saben dialogar. –Malament. No están
por un modelo moderno y occidental. –Me lo suponía. –Lo que te digo. A estas alturas piensan que el diálogo es sólo para dialogar, no para profundizar en la autonomía. Incluso creen que podría replantearse el modelo en cuestiones como la enseñanza, el idioma.. ¡Un disparate! –Pues oyes, eso mismo nos pasa a nosotros. No sólo no nos quieren dar agencias tributarias, sino que algunos dicen de restar en cuestiones ya superadas. –Bien, ¿qué podemos hacer?. –No sé, quizás seguir dialogando, el diálogo es bueno. –Pero acuérdate de lo que dice la Biblia: no matarás. –Al prójimo. –¡Ah, caray! Eso no lo había pensado yo. Al prójimo, ¿eh? –Bueno, ya seguiremos; pero de momento, como veo que estamos de acuerdo con lo que significa dialogar, vamos a mantener parados los atentados en vuestra tierra. –¡Vixca! –¡Gora! 12.05.05 |