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11. ENEMIGOS.
La mayor parte de los enemigos de las lombrices proliferan en el criadero por
descuido del lombricultor.
Los depredadores directos más frecuentes son los pájaros (cuervos, mirlos,
tordos...) ya que excavan la tierra con sus patas y pico, siendo la medida de
control más eficaz la cubrimiento del lecho con ramas o mallas antigranizo,
además con esta medida se evita la evaporación y se mantiene la humedad.
Como medida preventiva para eliminar las ratas y ratones se emplearán
desratizaciones en puntos estratégicos de las instalaciones y además de
medidas higiénicas.
Los topos son los peores enemigos de las lombrices, ya que practican túneles
profundos a modo de excavadora. Se combaten protegiendo los lechos con
materiales que impidan su acceso: ladrillos, mallas metálicas, etc.
La presencia de escarabajos, moscas, ciempiés, ácaros y hormigas es
indeseable, pues compiten por el consumo de alimento.
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