El argumento
deductivo es la que la ley prescribe la coexistencia absoluta
de las premisas y de la conclusión garantizando que esta última representada en
las premisas. La premisa mayor es general y la conclusión particular.
Los silogismos son una
forma de razonamiento deductivo que consta de dos proposiciones como
premisas y otra como conclusión, siendo
esta última una inferencia necesariamente deductiva de las otras dos.
Las figuras son las
formas que revista el silogismo según la posición que el término medio ocupe en
las premisas. Hay cuatro figuras que son las siguientes:
1a figura 2ª
figura
3ª figura 4ª figura
M es P P es M M es P P es M
S es M S es M M es S M es P
---------- ----------- ----------- ------------
S es P S es P S es P S es P
Los modos son las configuraciones de cada figura, según
las proposiciones sean A, E, I, O; es decir, tomando en consideración la
cantidad y cualidad de las proposiciones
las más comunes son:
1ª figura:
BARBARA, CELARENT, DARII, FERIO.
2ª figura:
CESARE, CAMESTRES, FESTINO, BAROCO.
3ª figura:
DARAPTI, FELAPTON, DISAMIS, DATISI, BACARDO, FERISON.
4ª figura:
BAMALIP, CAMENES, DIMATIS, FESAPO, FRESISON.

Estructura para validad un argumento
Modus ponens o afirmación
del antecedente
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1.A 2.A 3.B 1,2mp |
1. 2. 3.B 1,2mp |
1. A 2.A 3. |
1. 2. 3. |
Modus tollens o negación
del consecuente

Silogismo disyuntivo o
negación del disyunto

Silogismo hipotético o
transitividad condicional

Argumento inductivo
Un
argumento inductivo es el que, a partir de la observación de una propiedad definida
en un número suficiente de individuos de una clase determinada,
generaliza en la conclusión la propiedad observada y la atribuye a todos los
miembros de esa misma clase. Esta generalización vale tanto para los casos
observados como para todos los de su
especie no observados. A diferencia de los argumentos deductivos, cuya
conclusión no ofrece información nueva y por esto sus
conclusiones son necesarias, los argumentos inductivos en su
conclusión nos ofrecen información
nueva, es decir, información no incluida en las premisas, y por ello su
conclusión es probable.
Argumento abductivo
Es un
tipo de razonamiento que a partir de la descripción de un hecho o fenómeno
ofrece o llega a una hipótesis que
explica el análisis del caso.
Según Aristóteles, los razonamientos abductivos son silogismos en donde las
premisas sólo brindan cierto grado de probabilidad a la conclusión.
Argumento constructivo
Un discurso constructivo afirmativo es uno que
constructivamente defiende una aseveración o argumento.

Falacias
Una falacia es un razonamiento no válido o incorrecto pero con apariencia de razonamiento correcto.
Es un razonamiento engañoso o erróneo (falaz), pero que pretende ser
convincente o persuasivo.
Todas las falacias son razonamiento que no cumplen con alguna regla lógica.
Así, por ejemplo, se argumenta de una manera falaz cuando en vez de presentar
razones adecuadas en contra de la posición que defiende una persona, se la
ataca y desacredita: se va contra la persona sin rebatir lo que dice o afirma.
Las falacias lógicas se suelen clasificar en formales y no formales.
Falacias no formales
|
|
Las falacias no formales son razonamientos en los
cuales lo que aportan las premisas no es adecuado para
justificar la conclusión a la que se quiere llegar. Se quiere convencer no aportando buenas
razones sino apelando a elementos no pertinentes o, incluso,
irracionales. Cuando las premisas son informaciones acertadas, lo son, en
todo caso, por una conclusión diferente a la que se pretende. |
Falacia ad hominem (Dirigido contra el hombre)
Razonamiento que, en vez de
presentar razones adecuadas para rebatir una determinada posición o
conclusión, se ataca o desacredita la
persona que la defiende.
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Ejemplo: |
Esquema implícito: |
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A afirma p, |
Falacia ad baculum (Se apela al bastón)
Razonamiento en el que para establecer una conclusión o posición no se aportan razones sino que se recorre a la amenaza, a la fuerza o
al miedo. Es un argumento que permite vencer, pero no convencer.
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Ejemplo: |
Esquema implícito: |
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A afirma p, |
Falacia ad verecundiam (Se apela a la autoridad)
Razonamiento o discurso en lo que se defiende una conclusión u opinión no
aportando razones sino apelando a alguna autoridad, a la mayoría o a
alguna costumbre.
Es preciso observar que en algunos casos puede ser legítimo recorrer a una autoridad reconocida en el tema;
pero no siempre es garantía.
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Ejemplo: |
Esquema implícito: |
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A afirma p, |
Falacia ad populum (Dirigido al pueblo provocando emociones)
Razonamiento o discurso en el que se
omiten las razones adecuadas y se exponen razones no vinculadas con la conclusión pero que se sabe serán
aceptadas por el auditorio, despertando
sentimientos y emociones. Es una argumentación demagógica o seductora.
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Ejemplo: |
Esquema implícito: |
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A afirma p, |
Falacia ad ignorantiam (Por la ignorancia)
Razonamiento en el que se pretende defender la verdad (falsedad) de una
afirmación por el hecho que no se puede
demostrar lo contrario.
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Ejemplo: |
Esquema implícito: |
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Se niega (se afirma) p, |
Falacias
formales
Argumento ad Baculum (apelación a la fuerza)
La apelación a la fuerza se comete cuando se apela
a la fuerza o a la amenaza de fuerza para provocar una aceptación de una
conclusion.Usualmente se recurre a ella cuando fracasan las pruebas o
argumentos racionales.
Ejemplo 1
Un padre puede terminar una discusión con sus hijos
y/o señora diciendo, (¡...aquí se hace lo que yo diga, pues soy el que
trae el dinero a casa!).
Por supuesto que el jefe del hogar es el padre,
pero desde el punto de vista de la lógica argumentar que la decisión que el
propone es buena solo porque el trae el dinero a casa es incorrecto, otros
miembros de la familia pueden tener ideas mejores y tienen que ser escuchado.
Non Causa pro Causa (la causa falsa)
Esta falacia consiste en el error de tomar como
causa de un efecto algo que no es su causa real. No es difícil ver que el mero
hecho de la coincidencia o la sucesión temporal no basta para establecer una
conexión causal entre dos eventos.
Ejemplo 1
Debemos rechazar la pretensión de algunos
aborígenes de que al tocar el tambor el sol reaparece después de un eclipse,
aun cuando puede ofrecer como prueba el hecho de que cada vez que se tocaba el
tambor durante el eclipse el sol reapareció.
Equıvoco
La mayoría de las palabras tienen más de un
significado literal; por ejemplo, la palabra (pico) que puede
designar una herramienta para trabajar la tierra, o la boca de un ave. Si
distinguimos claramente estos sentidos diferentes, no se plantea ninguna
dificultad. Pero si confundimos los diferentes significados que puede tener una
palabra o frase y la usamos dentro del mismo contexto con sus distintos
significados sin darnos cuenta de ello, entonces la estamos usando de manera
equıvoca.
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