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| La Deserción y
sus causas en la Institución Masónica.
Se dice, que la Masonería, actualmente es una Organización decadente, anacrónica, y obsoleta. Las causas de esta crisis son muchas, y
el análisis de ellas no es motivo de este ensayo. Muchos profanos que ha pretendido ser Masones, se van de la Orden decepcionados, disgustados, porque según ellos, no encontraron nada. Y les preguntamos:
¿Que no encontraron allí a sus hermanos? ¿Que no estaban allí el simbolismo, la religiosidad, la espiritualidad y sus rituales? ¿Que el estudio y contenido de nuestras liturgias, no les dijeron nada? ¿Que acaso pensaban que la Masonería era una agencia de colocaciones y una sociedad de elogios mutuos que les permitiría ocupar puestos lucrativos en el Gobierno, la industria, el comercio y no fue eso lo que encontraron? ¿Que acaso pensaban que con la Iniciación recibirían un baño de Luz misteriosa capaz de hacerlos perfectos y borraran de un solo golpe todas sus torpezas e imperfecciones?. ¿Cómo es que no estudiaron para comprender cada uno de sus Grados y sus símbolos, que les explicara su oculto significado y las bondades de su filosofía?. ¿Cómo es que no fueron lo
suficiente inteligentes para preguntar a qué tipo de Organización
iban a ingresar?.
¿Que pensaron, que la Masonería
era un Club semejante a los Rotarios o los Leones?
Si buscaban algo para sentirse importantes, si querían granjearse satisfacciones de amor propio a bajo costo y con el menor esfuerzo, si pensaban en una renovación completa de su personalidad en forma de muestra gratuita a todo lo que entrara, se equivocaron. En la Masonería les damos la Luz, les entregamos las herramientas para trabajar y les enseñamos la piedra bruta y el modo de trabajar sobre ella y lo que ello significa. Lo demás es asunto suyo. Los que desearon estar en nuestra institución debieron saber, que para hallar algo se necesitaban dos cosas: algo que este allí y alguien que sepa o quiera buscar, y si no han sabido o no han querido buscar y ser sinceros consigo mismos, reconocerán que donde no encontraron nada, es en sí mismos. Pero también, paralelamente nosotros deberíamos preguntarnos, más bien, cuestionarnos enérgicamente: Nosotros, ¿qué hemos hecho para retener a los Hermanos que se van? Realmente, ¿cubrimos sus expectativas? ¿Satisfacemos sus necesidades intelectuales y/o espirituales? ¿Nuestras Logias son auténticas aulas donde se realice eficazmente el proceso enseñanza - aprendizaje? ¿Tenemos, como Organización,
la fuerza de cohesión que mantenga unidos a sus miembros?
Y, ¿realmente encuentran eso en nosotros? ¿ Conocemos todos realmente nuestras funciones y obligaciones y cuáles son los objetivos y metas de nuestra Institución? Si no sabemos en dónde estamos!., menos sabremos a dónde vamos! Ante estos planteamientos, os invito, a hacer una reflexión y tomar conciencia de este mensaje. Si queremos verdaderamente salvar a nuestra Institución, debemos entre otras cosas, realizar una seria y estricta campaña de membresía y una seria y estricta selección de candidatos. Definir los perfiles ideales de los aspirantes. Crear en las Logias, y que realmente funcionen, las Comisiones de Investigación; boletinar los aspirantes a todas las Logias y esperar las respuestas. Y estas, hacerlas llegar a la Comisión de Investigación. Paralelamente se deberá realizar con los aspirantes, un programa introductorio que les dé a conocer lo que es la Masonería. Una vez presentado el dictamen de la Comisión de Investigación, deberá someterse al Taller para su aprobación o rechazo, mediante balotaje y por último realizar una seria y solemne ceremonia de Iniciación. Si cubrimos estos requisitos, podremos estar seguros, de que, quienes están tocando las puertas de nuestros templos, cubrirán las expectativas de la Orden. Pero otra cosa que consideramos muy importante, una vez cubierto seria y eficazmente todo el proceso selectivo, es que deberemos cumplir la parte que nos corresponde, para hacer congruente lo que les hemos dicho es la Masonería, con la realidad que deben encontrar en nuestros Templos y de la que deberemos ser nosotros, actores principales. De no hacerlo así, estaremos siendo cómplices de su desmoronamiento y propiciando que se pierda el hilo de su continuidad. Del celo, ética y profesionalismo,
conque realizamos, tanto la campaña de membresía, como la
selección de aspirantes, el procedimiento de aceptación y
un eficiente trabajo Masónico, dependerá la integración
de nuestra Logia con verdaderos Masones potenciales, que sin duda fortalecerán
desarrollo y consolidación de la Masonería Moderna,
de la Nueva Masonería progresista del siglo XXI.
Planteamientos formulados por el Q:.H:.
José Valdemar Portillo López,
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