| Les he estado contando sobre unos premios
llamados “Stella”, los cuales fueron creados en honor a aquella señora
que salió de un restaurante McDonalds, en Estados Unidos, portando
una taza de café casi hirviendo y al hacer una maniobra, manejando
en su automóvil, el café le cayó en “salva sea la
panty”. Ardió el ‘hamburger’ de la señora, a quien se le
quemó ‘Troya’ y quedó calunga en esa parte. La dama, ni corta
ni perezosa, en esa “tierra de la oportunidad” demandó al restaurante
por su café hirviente y ganó la demanda.
*** Otros ocurrentes también demandaron al lugar donde les sucedió
algo desagradable, doloroso, vergonzoso y todos los osos, que pelos han
tenido. Este caso que viene ahorita está considerado como el Gran
Premio de la desfachatez, estupidez, incuria, imbecilidad y barrabasidad.
El Sr. Merv Grazinski de Oklahoma compró, en el año 2000,
una casa rodante novísima, marca Winnebago. En su primer viaje,
llevando la compra para su hogar y ya en la carretera con 8 carriles de
alta velocidad, el caballero puso un control de manejo automático
a 70 millas por hora, tranquilamente se levantó y se fue a la parte
trasera de la casa rodante a prepararse una taza de café. Por supuesto
que sin nadie en el timón, el Winnebago se salió de la carretera,
colisionó varias casas y se viró.
Don Merv demandó a la compañía fabricante, por
no decir en el libro de instrucciones que él no podía levantarse
del asiento del conductor para hacer nada atrás, mientras el vehículo
estuviera en movimiento. Pues, le otorgaron como compensación $1,750,000
y un coche casa, completamente nuevo. (La compañía fabricante
cambió el libro de instrucciones a raíz de este incidente,
pero sólo para prevenirse por si los morones más completos
y los más grandes cretinos, pretendan comprar sus vehículos).
¡Y esa, rareza, es la mera verdad!
*** Fue un espectáculo formidable, con un más formidable
grupo acompañante y con un fenomenal coro, buenas voces, con conocimiento
del canto... y a sala llena. Me refiero a la Gala Médica, el Concierto
Médico del Centenario, donde conocidos doctores, médicos
y galenos cantaron nueve nacionales y seis foráneas en un espectáculo
a beneficio de la Fundación de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas
Oseas (FOSEMO). Los compositores presentes, cuyas piezas musicales
fueron interpretadas y ellos saludados con aplausos, fueron: Tony Fergo,
Carlos Eleta, el Dr Jorge Abadía y Tito Caicedo,
autor de Chiriquí, muy aplaudida por lo muy bien interpretada. Hubo
humor, alegría, musicalidad, homenaje de simpatías y reconocimiento
a médicos y literatos. Voy a tener que circular hacia el Teatro
Balboa de día, aun cuando no tenga nada que hacer por allá.
Ir de noche, sin luces, sin señalización y a oscuras, asusta
al más pintado. Todo quedó muy bien en el Teatro, pero ir
hacia allá y regresar es para sentirse algo incómodo. Viajar
de noche por allá, en medio de uno de esos aguacerones que no dejan
ver nada, es para confesarse antes de partir y cumplir una manda cuando
regresemos, si Dios lo permite. Volviendo al tema principal, debo felicitar
al ingeniero agrónomo, Ramón Sieiro, ex compañero
Junior, por la producción de tan bello espectáculo. Ya conversaremos,
hermano para colaborar, otra vez en el siguiente, cuando quieras.
*** Qué suerte, mayo que es un mes pradial, casi se ha convertido
en super pluvioso. Casi me mata el aguacerón que me cayó
encima este pasado martes y yo sin paraguas, sin sombrero, sin galochas,
tapándome con una mísera sección de un diario grande,
que no sirvió ni para el arranque. Y eso que cuando, llegué
a casa, ni el baño con agua caliente, ni la frotada con alcohol,
ni la siesta vespertina obligada, me salvaron de un “quebrantamiento de
huesos”, al día siguiente. ¡Porca, porca miseria¡
*** El único caudal que le dejaré a mis hijos es éste
de mi noble apellido, heredado del abuelo. que conocí, Azael, que
le dejó a mis hijos y los hijos de mis hijos, sin mácula
en el escudo de la familia. Que los tres, César Jr.,
Harith y Khumar, le den más lustre que el
que yo no pude darle tanto, y que en el siglo 22, un Villalobos sea el
gobernador de Marte o el Presidente de Venus, con 20 venusinas como sus
guardaespaldas, también sus guardafrentes y que las ame a todas.
¡Feliz Cumpleaños, César Alberto Villalobos De
Alba, ahora que estás en tus fenomenales 72! ¡Tengo
que regresar a la Biblioteca Nacional a consultar, otra vez, como lo hice
hace más de 60 años, la página principal de este diario,
para saber qué pasó, además de mi sonoro nacimiento!
Y ahora, ¡grata riqueza!
*** Sin acordarme siquiera que aún la tenía, me encontré
con una receta de una pisca andina, sopa que se toma en el desayuno y que
probé allá en el estado de Mérida, en Venezuela. Desde
la primera cucharada, no pude dejar de desayunar nada que no fuera esa
ricura... ¿qué tan fácil es de hacer?, pillen: ..
A medio litro de leche le echan un toque de ajo, cebollina, cilantro y
trocitos de queso, pero que sea uno duro. Cuando está hirviendo
se le echan dos huevos, o uno... ¿para qué exagerar, ah?
Para el frío es un deterrente formidable y para otro montón
de cosas, que tienen que hacer con el tiempo helado, pero sin comerse uno.
¡Salud!
*** De ahora en adelante, a cada espectáculo público que
se haga, todos los asistentes debemos llevar una bolsa o cartucho para
echar la basura o su basura. Así cuando se retiren del local, lo
dejaremos tan limpio y aseado como cuando lo encontramos al entrar. Y por
supuesto, encontraremos esos tanques grandes amarillos para que cada uno
de los educados asistentes al evento, dejemos caer nuestra bolsita, nuestro
cartuchito, o nuestro paquetito de eses, emes o eñes, que se nos
ocurrió también llevar. Creo que cada uno de los que hagamos
este gesto, nos sentiremos complacidos de nuestro comportamiento, e instaremos
a todos a repetir ese buen comportamiento. |