Martes, mayo 27 de 2003.
Les he estado contando sobre unos premios llamados “Stella”, los cuales fueron creados en honor a aquella señora que salió de un restaurante McDonalds, en Estados Unidos, portando una taza de café casi hirviendo y al hacer una maniobra, manejando en su automóvil, el café le cayó en “salva sea la panty”. Ardió el ‘hamburger’ de la señora, a quien se le quemó ‘Troya’ y quedó calunga en esa parte. La dama, ni corta ni perezosa, en esa “tierra de la oportunidad” demandó al restaurante por su café hirviente y ganó la demanda.

*** Otros ocurrentes también demandaron al lugar donde les sucedió algo desagradable, doloroso, vergonzoso y todos los osos, que pelos han tenido. Este caso que viene ahorita está considerado como el Gran Premio de la desfachatez, estupidez, incuria, imbecilidad y barrabasidad. El Sr. Merv Grazinski de Oklahoma compró, en el año 2000, una casa rodante novísima, marca Winnebago. En su primer viaje, llevando la compra para su hogar y ya en la carretera con 8 carriles de alta velocidad, el caballero puso un control de manejo automático a 70 millas por hora, tranquilamente se levantó y se fue a la parte trasera de la casa rodante a prepararse una taza de café. Por supuesto que sin nadie en el timón, el Winnebago se salió de la carretera, colisionó varias casas y se viró.
Don Merv demandó a la compañía fabricante, por no decir en el libro de instrucciones que él no podía levantarse del asiento del conductor para hacer nada atrás, mientras el vehículo estuviera en movimiento. Pues, le otorgaron como compensación $1,750,000 y un coche casa, completamente nuevo. (La compañía fabricante cambió el libro de instrucciones a raíz de este incidente, pero sólo para prevenirse por si los morones más completos y los más grandes cretinos, pretendan comprar sus vehículos). ¡Y esa, rareza, es la mera verdad!

*** Fue un espectáculo formidable, con un más formidable grupo acompañante y con un fenomenal coro, buenas voces, con conocimiento del canto... y a sala llena. Me refiero a la Gala Médica, el Concierto Médico del Centenario, donde conocidos doctores, médicos y galenos cantaron nueve nacionales y seis foráneas en un espectáculo a beneficio de la Fundación de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Oseas (FOSEMO). Los compositores presentes, cuyas piezas musicales fueron interpretadas y ellos saludados con aplausos, fueron: Tony Fergo, Carlos Eleta, el Dr Jorge Abadía y Tito Caicedo, autor de Chiriquí, muy aplaudida por lo muy bien interpretada. Hubo humor, alegría, musicalidad, homenaje de simpatías y reconocimiento a médicos y literatos. Voy a tener que circular hacia el Teatro Balboa de día, aun cuando no tenga nada que hacer por allá. Ir de noche, sin luces, sin señalización y a oscuras, asusta al más pintado. Todo quedó muy bien en el Teatro, pero ir hacia allá y regresar es para sentirse algo incómodo. Viajar de noche por allá, en medio de uno de esos aguacerones que no dejan ver nada, es para confesarse antes de partir y cumplir una manda cuando regresemos, si Dios lo permite. Volviendo al tema principal, debo felicitar al ingeniero agrónomo, Ramón Sieiro, ex compañero Junior, por la producción de tan bello espectáculo. Ya conversaremos, hermano para colaborar, otra vez en el siguiente, cuando quieras.

*** Qué suerte, mayo que es un mes pradial, casi se ha convertido en super pluvioso. Casi me mata el aguacerón que me cayó encima este pasado martes y yo sin paraguas, sin sombrero, sin galochas, tapándome con una mísera sección de un diario grande, que no sirvió ni para el arranque. Y eso que cuando, llegué a casa, ni el baño con agua caliente, ni la frotada con alcohol, ni la siesta vespertina obligada, me salvaron de un “quebrantamiento de huesos”, al día siguiente. ¡Porca, porca miseria¡

*** El único caudal que le dejaré a mis hijos es éste de mi noble apellido, heredado del abuelo. que conocí, Azael, que le dejó a mis hijos y los hijos de mis hijos, sin mácula en el escudo de la familia. Que los tres, César Jr., Harith y Khumar, le den más lustre que el que yo no pude darle tanto, y que en el siglo 22, un Villalobos sea el gobernador de Marte o el Presidente de Venus, con 20 venusinas como sus guardaespaldas, también sus guardafrentes y que las ame a todas. ¡Feliz Cumpleaños, César Alberto Villalobos De Alba, ahora que estás en tus fenomenales 72! ¡Tengo que regresar a la Biblioteca Nacional a consultar, otra vez, como lo hice hace más de 60 años, la página principal de este diario, para saber qué pasó, además de mi sonoro nacimiento! Y ahora, ¡grata riqueza!

*** Sin acordarme siquiera que aún la tenía, me encontré con una receta de una pisca andina, sopa que se toma en el desayuno y que probé allá en el estado de Mérida, en Venezuela. Desde la primera cucharada, no pude dejar de desayunar nada que no fuera esa ricura... ¿qué tan fácil es de hacer?, pillen: .. A medio litro de leche le echan un toque de ajo, cebollina, cilantro y trocitos de queso, pero que sea uno duro. Cuando está hirviendo se le echan dos huevos, o uno... ¿para qué exagerar, ah? Para el frío es un deterrente formidable y para otro montón de cosas, que tienen que hacer con el tiempo helado, pero sin comerse uno. ¡Salud!

*** De ahora en adelante, a cada espectáculo público que se haga, todos los asistentes debemos llevar una bolsa o cartucho para echar la basura o su basura. Así cuando se retiren del local, lo dejaremos tan limpio y aseado como cuando lo encontramos al entrar. Y por supuesto, encontraremos esos tanques grandes amarillos para que cada uno de los educados asistentes al evento, dejemos caer nuestra bolsita, nuestro cartuchito, o nuestro paquetito de eses, emes o eñes, que se nos ocurrió también llevar. Creo que cada uno de los que hagamos este gesto, nos sentiremos complacidos de nuestro comportamiento, e instaremos a todos a repetir ese buen comportamiento.

 
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