| Demasiado corto un día
de trabajo, para el trabajo que tengo en casa. Primero porque
la impresora se "ñampió", no pude
viajar hasta La Estrella, para hacer este trabajo allá,
pero la falta mayor es que todavía no manejo esta "chiva"
como se debe hacer y me hago bolas con los detalles. Espero
que mi hijo, el Lic. Harith me ayude, si es que tiene
la paciencia a mandar este trabajo a la conexión que
tengo con la Dora de James Aparicio, a ver si me leen hoy
domingo.
<<< Me sobraron llamadas y visitas... De estas
últimas, la muy grata del amigo Isidro Paz Quintero,
con quien conversé hace una semana, o menos, sobre
el bolero EVOCACIÓN, del dominicano P. Molina, que
me va a ayudar a montar en la guitarra, de la que me va
a dar otras clases, e insistió que debo practicar
todos lo días, truene o relampaguee. Lo de lluvia
no me importa, pues TERRASON tiene muy buen techo como para
preocuparme por las gotas. Y de las primeras, una llamada
de un Señor Bello, quien quería que
le aclarara el conflicto emocional que tiene la pieza 'La
Calandria', la cual no sé de quién es. Me
dijo el señor Bello que él y unos amigos discuten
sobre el argumento que tiene de humano, pues la Calandria,
pájara muy popular en México se comporta con
traición hacia un gorrión que la ayuda a escapar
de una jaula de oro, pero al verse libre, reniega de su
promesa a su liberador y no le corresponde. Señor
Bello, dilecto amigo, no conseguí la letra, pero
se la prometo, en este mismo espacio, para próximas
columnas. ¡Ay, mi Dios, si hasta en las volátiles
existe la perfidia, voto a las alas de las alondras y canarias!
<<< Llegando ya casi a mis primeros 72, ni estoy
ni me siento cercano a la chochez y estoy seguro de lo que
me pasó, a mucha gente le ha pasado. Nada trágico,
algo cómico, si se hubieran dado cuenta, pero pasó
desapercibido el caso. Llegué a casa de la oficina
y luego de un rato de estar aquí en Terrason escribiendo
algo, bajo la mano para soltar los cordones del zapato izquierdo,
que me apretaba un poco. Paso al pie izquierdo, pero no
encuentro los cordones, que andaba buscando, al bulto. Cuando
miro, resulta que me puse un zapato estilo mocasín
sin cordones. Nadie se dio cuenta, pues eran del mismo modelo,
del mismo color, el peal de ambos era de la misma altura
y la suela igual. Nunca cojeé, nunca sentí
molestia y nunca me di cuenta hasta llegar a casa. No, tampoco
gané en la lotería, pues me di cuenta del
caso cuando ya había jugado el miercolito. Para los
carnavales me he puesto medias distintas de tejido y de
color, sólo por ser carnavales, pero en algunos casos,
me he puesto medias distintas por no haber encontrado la
compañera y porque donde voy no voy a quitar los
pantalones me, ni voy a enseñar la pierna ¡Porca
Miseria!
<<< Acabo de recordar que el gran pintor panameño,
Antonio Madrid, fue cuestionado por uno de
sus colegas, en una reunión que hicimos para dilucidar
qué hacíamos con el intento de cooperativa,
¿qué se hacía para mitigar el sentir
emocional, vista la situación en que estamos? Díjole
don Antonio que cuando él está en una situación
así, aplica una gran dosis de AJO y AGUA). Como le
pidieran la receta dijo que AJOderse y AGUAntar, es lo que
tiene que hacerse, no importa quién, qué,
cuándo, cómo, ni a qué horas. ¡Y
no la venden, es muy gratis!
<<< ¡Estos diarios panameños se las
gastan a veces! Elaboro. En uno de ellos, de tamaño
pequeño, salió una noticia con una foto de
una orquesta sinfónica grande, indicando en el título
que la gran Orquesta Clarinon tocaría
en la Iglesia del Carmen (de Juan Díaz) el sábado
10 próximo, a las 7 y media de la noche. Yo ya había
conocido a un cuarteto Clarinon, que dirigía la profesora
Guadalupe Small, y me dispuse a transmitir
dicho concierto, a través de la KW Continente en
ese sábado. Pero no podía comprometerme a
eso sin hablar antes con el sacerdote de la Iglesia, con
Guadalupe, visitando el lugar, considerando la logística,
etc. Me mandé hasta allá este sábado
con un calor infernal, si es que éste existe, tanto
que me mareé, se me subió o se me bajó
la presión, sudé como caballo cochero y tuve
que salir del auto a compensar. La Clarinon continúa
siendo un cuarteto, la presentación es en honor de
las familias fundadoras de Juan Díaz y no me comprometí
a esa transmisión. Pero quedé con la Srta.
Small, que para el 31 de este mes, el sábado en que
pongo mucha música en el programa Nostalgia, el cuarteto,
que a veces es quinteto, vaya tocar personalmente al programa,
su repertorio de pasillos panameños o que vayan durante
el mes a grabar el repertorio a tocar en la fecha y tenga
a algunos en el estudio para conversar de la cultura en
general y la música en particular, y el por qué
del egoísmo de los estamentos culturales, que no
promueven ni las retretas, ni las presentaciones populares
con las bandas musicales de los colegios secundarios, ni
obligan a que todos los espectáculos musicales tengan
precios asequibles, para aquellos que no pueden con esos
precios estratosféricos con los super artistas que
vienen puedan verlos a precios cónsonos con su realidad.
<<< Y a quien felicito de todo corazón
es al amigo Juan Carlos Tapia, por su sensibilidad
y respeto. En los profusos anuncios sobre su velada de Bel
Canto, empezó dando a conocer los precios populares
primero, dándole una demostración de bonhomía
a aquellos que montan espectáculos caros, citando
primero los exagerados precios para ricachos, y si acaso,
allá a lo último, y quizás en letras
chiquitas, que... ah si, tenemos precios de galería
para quien quiera ver lo que se canta y baila en Siberia.
¡Gracias, don Juan, por ser... y estar!
<<< Tenía que llegar... y llegó.
Mi hijo Harith, Magíster en Publicidad
y Mercadeo, ha querido poner su condición de ciudadano
a prueba, y se independizó, en parte. Puso su apartamento,
y está en total control de su vida, sus finanzas
y su independencia. La madre, como todas las madres, llena
de inseguridades y miedos, lloró su salida del hogar,
pero hubo de aceptar la realidad de vida. Los aguiluchos
tienen que probar sus alas, y en el caso de los lobos, el
lobato mayor sale a probar su fuerza y su valor. Este cachorro
mío ya está preparado para enfrentarse a la
vida, pues tiene lo que se necesita: el apoyo de sus padres,
sus conocimientos y su voluntad. ¡Suerte!
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