Domingo, mayo 4 de 2003.
Demasiado corto un día de trabajo, para el trabajo que tengo en casa. Primero porque la impresora se "ñampió", no pude viajar hasta La Estrella, para hacer este trabajo allá, pero la falta mayor es que todavía no manejo esta "chiva" como se debe hacer y me hago bolas con los detalles. Espero que mi hijo, el Lic. Harith me ayude, si es que tiene la paciencia a mandar este trabajo a la conexión que tengo con la Dora de James Aparicio, a ver si me leen hoy domingo.

<<< Me sobraron llamadas y visitas... De estas últimas, la muy grata del amigo Isidro Paz Quintero, con quien conversé hace una semana, o menos, sobre el bolero EVOCACIÓN, del dominicano P. Molina, que me va a ayudar a montar en la guitarra, de la que me va a dar otras clases, e insistió que debo practicar todos lo días, truene o relampaguee. Lo de lluvia no me importa, pues TERRASON tiene muy buen techo como para preocuparme por las gotas. Y de las primeras, una llamada de un Señor Bello, quien quería que le aclarara el conflicto emocional que tiene la pieza 'La Calandria', la cual no sé de quién es. Me dijo el señor Bello que él y unos amigos discuten sobre el argumento que tiene de humano, pues la Calandria, pájara muy popular en México se comporta con traición hacia un gorrión que la ayuda a escapar de una jaula de oro, pero al verse libre, reniega de su promesa a su liberador y no le corresponde. Señor Bello, dilecto amigo, no conseguí la letra, pero se la prometo, en este mismo espacio, para próximas columnas. ¡Ay, mi Dios, si hasta en las volátiles existe la perfidia, voto a las alas de las alondras y canarias!

<<< Llegando ya casi a mis primeros 72, ni estoy ni me siento cercano a la chochez y estoy seguro de lo que me pasó, a mucha gente le ha pasado. Nada trágico, algo cómico, si se hubieran dado cuenta, pero pasó desapercibido el caso. Llegué a casa de la oficina y luego de un rato de estar aquí en Terrason escribiendo algo, bajo la mano para soltar los cordones del zapato izquierdo, que me apretaba un poco. Paso al pie izquierdo, pero no encuentro los cordones, que andaba buscando, al bulto. Cuando miro, resulta que me puse un zapato estilo mocasín sin cordones. Nadie se dio cuenta, pues eran del mismo modelo, del mismo color, el peal de ambos era de la misma altura y la suela igual. Nunca cojeé, nunca sentí molestia y nunca me di cuenta hasta llegar a casa. No, tampoco gané en la lotería, pues me di cuenta del caso cuando ya había jugado el miercolito. Para los carnavales me he puesto medias distintas de tejido y de color, sólo por ser carnavales, pero en algunos casos, me he puesto medias distintas por no haber encontrado la compañera y porque donde voy no voy a quitar los pantalones me, ni voy a enseñar la pierna ¡Porca Miseria!

<<< Acabo de recordar que el gran pintor panameño, Antonio Madrid, fue cuestionado por uno de sus colegas, en una reunión que hicimos para dilucidar qué hacíamos con el intento de cooperativa, ¿qué se hacía para mitigar el sentir emocional, vista la situación en que estamos? Díjole don Antonio que cuando él está en una situación así, aplica una gran dosis de AJO y AGUA). Como le pidieran la receta dijo que AJOderse y AGUAntar, es lo que tiene que hacerse, no importa quién, qué, cuándo, cómo, ni a qué horas. ¡Y no la venden, es muy gratis!

<<< ¡Estos diarios panameños se las gastan a veces! Elaboro. En uno de ellos, de tamaño pequeño, salió una noticia con una foto de una orquesta sinfónica grande, indicando en el título que la gran Orquesta Clarinon tocaría en la Iglesia del Carmen (de Juan Díaz) el sábado 10 próximo, a las 7 y media de la noche. Yo ya había conocido a un cuarteto Clarinon, que dirigía la profesora Guadalupe Small, y me dispuse a transmitir dicho concierto, a través de la KW Continente en ese sábado. Pero no podía comprometerme a eso sin hablar antes con el sacerdote de la Iglesia, con Guadalupe, visitando el lugar, considerando la logística, etc. Me mandé hasta allá este sábado con un calor infernal, si es que éste existe, tanto que me mareé, se me subió o se me bajó la presión, sudé como caballo cochero y tuve que salir del auto a compensar. La Clarinon continúa siendo un cuarteto, la presentación es en honor de las familias fundadoras de Juan Díaz y no me comprometí a esa transmisión. Pero quedé con la Srta. Small, que para el 31 de este mes, el sábado en que pongo mucha música en el programa Nostalgia, el cuarteto, que a veces es quinteto, vaya tocar personalmente al programa, su repertorio de pasillos panameños o que vayan durante el mes a grabar el repertorio a tocar en la fecha y tenga a algunos en el estudio para conversar de la cultura en general y la música en particular, y el por qué del egoísmo de los estamentos culturales, que no promueven ni las retretas, ni las presentaciones populares con las bandas musicales de los colegios secundarios, ni obligan a que todos los espectáculos musicales tengan precios asequibles, para aquellos que no pueden con esos precios estratosféricos con los super artistas que vienen puedan verlos a precios cónsonos con su realidad.

<<< Y a quien felicito de todo corazón es al amigo Juan Carlos Tapia, por su sensibilidad y respeto. En los profusos anuncios sobre su velada de Bel Canto, empezó dando a conocer los precios populares primero, dándole una demostración de bonhomía a aquellos que montan espectáculos caros, citando primero los exagerados precios para ricachos, y si acaso, allá a lo último, y quizás en letras chiquitas, que... ah si, tenemos precios de galería para quien quiera ver lo que se canta y baila en Siberia. ¡Gracias, don Juan, por ser... y estar!

<<< Tenía que llegar... y llegó. Mi hijo Harith, Magíster en Publicidad y Mercadeo, ha querido poner su condición de ciudadano a prueba, y se independizó, en parte. Puso su apartamento, y está en total control de su vida, sus finanzas y su independencia. La madre, como todas las madres, llena de inseguridades y miedos, lloró su salida del hogar, pero hubo de aceptar la realidad de vida. Los aguiluchos tienen que probar sus alas, y en el caso de los lobos, el lobato mayor sale a probar su fuerza y su valor. Este cachorro mío ya está preparado para enfrentarse a la vida, pues tiene lo que se necesita: el apoyo de sus padres, sus conocimientos y su voluntad. ¡Suerte!

 
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