| Total, para lo que me contaron
que fue el Carnaval, celebro haberme quedado en casa. Como
yo no tengo televisión en el Salón Almendra,
no parece que me perdí ni mucho ni poco. Disfruté,
entonces, más con mis discos compactos, sobre todo,
los que recibí desde Colombia, enviados por el escritor,
investigador, coleccionista y melómano Sergio
Santana, propietario y discotecario de su famosa taberna
Rumbantana, una especie de faro musical del
que emana, además de música, conocimiento, cultura,
información y amicalidad.
*** Y sorpresa me causó la llamada de otro amigazo,
un investigador formidable, con cuatro o cinco libros a
su haber..."¡y qué clase de libros, señor!".
Me refiero a Plinio Cogley, que lee esta columna
y dice que se ríe de mis locuras. Gracias, hermano,
pero lo que tú escribes, sí me ha hecho pensar
seriamente. Cogley ha escrito sobre el dúo tenebroso,
sobre Bunau Varilla, sobre el nuevo orden mundial,
y sobre Benny Moré, el extraordinario cantante
cubano, que se tiene como paradigma de lo que es un fenomenal
cantante, músico y persona y que muriera relativamente
joven, sin haber dejado a nadie como su heredero musical.
Por lo menos, esos cuatro libros de Cogley los tengo yo...
y cuando venga le preguntaré ¿cuál
otro me falta?, pero no voy a aceptárselo regalado,
si no que se lo cambiaré por tres o cuatro que él
no tenga... cosa que dudo mucho. Plinio está invitado
a Terra Son, pero la fecha todavía no está
determinada.
*** En un ejemplar muy viejo de una bohemia, leí
unos consejos de la abuela, no sé de quien lo sería,
pero aconsejaba bien, la doña... como estos dos:
"Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes"...
y "no todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno,
es grande".
*** ¡Dicen que la suerte es estar en el lugar correcto,
en el momento correcto...! Vamos, que si es así,
entonces estar en mi casa, a las 5 de la tarde, recién
llegado de la oficina y ponderando si dormía una
siestecita o comenzaba a escribir este trabajo y que me
llame Fabio Martínez, excelente cantante
nacional y promotor del 2° Festival Internacional del
Bolero, es tener mucha, pero mucha suerte. Fabio me invitó
a que fuera al Inna Nega, la remozada sala de espectáculos
del Hotel Plaza Paitilla Inn, para departir con casi todo
el elenco internacional que actuó el viernes y anoche
sábado, en el Club Unión y el Gimnasio Roberto
Durán, respectivamente. Luego de saludos, copitas
y palabras, se soltó la alegría, pues en una
especie de descarga internacional amical, empezaron las
canciones en las voces de Marcelo Santos (Argentina),
Rixia Fernández (Venezuela), a quien
ya conocía del primer festival; Mireya Levy, bella
voz del Ecuador y quien me regaló muy dedicado su
último CD y Claudia Montoya y el Dúo
Los Ángeles (Colombia), cantantazos todos.
De Cuba, saludé a Mundito González,
a quien conocí en el 'Dos Gardenias de La Habana'
y saludé en Lima el año pasado. Ya había
preguntado por mí el formidable bolerista antillano
y recibí el cordial saludo de la excelente guitarrista
y dulcísima voz, la encantadora Maricarmen
Pérez (México), a quien también
conocí en el primer festival. A las 8 en punto puede
saludar a mis, y, nuevos amigos. Un rato más tarde
empezó la más formidable descarga de boleros,
tangos y canciones, y para alguien que considera el bolero
como la suma de todas las artes, la gloria fue poca cosa.
*** A la una de la mañana del viernes 14, no puedo
saber ¿cómo habrán quedado las dos
funciones? Lo que si sé es que los que no pudieron
o no quisieron ir, el valor artístico de lo que se
perdieron es incalculable. En un país, donde casi
siempre el 2° cualquier cosa nunca se da, será
una lástima que los que pudieron ir al Gimnasio Durán
no hayan ido por temor, por inconveniencia u otra cosa.
Mucha gente me dijo que ese Gimnasio no era el lugar apropiado,
pero nadie sabe las tribulaciones de aquellos que quieren
ofrecer cultura al pueblo y éste no la pueda o no
la quiera aceptar. Yo felicito y admiro a personas como
Fabio Martínez y a Papito Almanza
por su garra emprendedora de querer que nuestra sociedad
popular aprecie espectáculos como este 2° Festival
Internacional de Boleros. Todavía creo que podrá
llegar un 3°. Y si Dios me sigue manteniendo con suerte,
a lo mejor sigo estando en el lugar y horas, apropiados
para disfrutar del regalo anticipado que me dieron todos
los que puede disfrutar en su arte, la noche del jueves
recién pasado y así se los hice saber, cuando
los Martínez me pidieron que dijera unas palabras.
Y lo que pedí de todo corazón es que sigan
triunfando y regresando a este pequeño país,
tan grandes artistas, a poner el regalo de su voz, en ese
monumento de ente artístico que es el bolero.
*** Y como coincidencia, desde Caracas me enviaron un recorte
que habla sobre un libro titulado "Hay que vivir
el momento: 101 boleros", dedicado a la ya
desaparecida cantante cubana, Elena Burke,
conocida como "La Señora Sentimiento".
Para cuando lo consiga, ya tendré hecha la lista
de "mis" 101 boleros y podré comparar gustos.
Yo, por mi parte, tengo uno de 300 boleros, compilados por
Helio Orovio y otro de 700, en un precioso
libro, editado por el Dr. Quintero. ¡Qué
Dios nos permita seguir conociendo, escuchando y cantando
boleros, bien o no!
*** Ahora, la nota amarga... eso de leer que unos 20 candidatos
a algo en elecciones, van a firmar un pacto de "no
robar". ¿Quiere decir que los que no lo firmen,
tienen el aval para robar, cuánto, cómo y
dónde les dé su real gana, ah? De veras que
ya lo he visto, oído, probado y olido casi todo.
Y ese tal pacto se ve mal, se oye pero, sabe a amargo y
huele a podredumbre. Lo que quiero saber es quiénes
son los "formatrices" de semejante aborto político.
¿Pero de qué me sorprendo, si una vez un "Vice"
dijo que «todos los gobiernos roban»? Como si
un gobierno se llamara Alí Baba y todos los que lo
componen fueran los 40 mil ladrones. ¡Por Dios, que
prefiero seguir escuchando boleros, atajo de "roberos"!
|