| UN GRUPO DE FUNCIONARIOS DE UNA INSTITUCIÓN
ESTATAL FUE A LA BIBLIOTECA NACIONAL, A REVISAR DIARIOS NACIONALES, DESDE
EL INICIO DE LA REPÚBLICA. Una gentil señora, parte del grupo
de los lectores, me llamó para decirme que en un ejemplar de este
diario, en una edición de 1923, encontró una pequeña
noticia en la cual se indicaba que el Señor Corregidor del barrio
de Santana hizo un operativo en el Mercado Público, para allanar
diversos sitios muy sospechosos y se confirmó que unos chinos fumaban
OPIO. El nombre de opiómanos asiáticos no constaba en la
nota, pero el nombre de la autoridad corregimiental si, y era nada menos
que Don Azael Villalobos, mi abuelo. La dama recordó
que ocasiones yo lo he mencionado en el radio programa y tuvo la fineza
de hacerme saber ese dato, sobre el caso, por cortesía.
<<< POR SUPUESTO QUE YA HABÍA LEÍDO SOBRE
ESA PRÁCTICA EN TIEMPOS PASADOS, PERO NUNCA SUPE EN QUÉ FECHAS
SE COMETÍA EL OPICIDIO. Siempre he pensado que todo ese pasado,
por el cual ha desfilado una sociedad que ya desapareció, debía
graficarse: en historietas, dibujos animados, obras de teatro, o mejor
aún, en libretos de cine o televisión experimental. Admiro
mucho al personal que labora en el GECU (Grupo Experimental de Cine
Universitario), quienes deberían filmar, por puesto que con
actores nacionales, profesionales o aficionados, todos esos argumentos
de situaciones que pasaron en nuestra época formativa. Yo me ofrezco
para hacer un libreto, proporcionar ideas, o meterme en lo que no conozco,
pero quiero conocer de nuestro acontecer neo republicano.
<<< COINCIDENTEMENTE, REVISANDO UN LIBRO SOBRE LA PRENSA NACIONAL
EN EL AÑO DE 1903, DE SORPRESA ENCONTRÉ UNA
PEQUEÑA NOTICIA, EN UNA PUBLICACIÓN DE "EL
LÁPIZ" DEL 23 DE MAYO DE 1903. En dicha noticia
se decía que en un lugar conocido como El Muellecito,
se incendió un negocio de mercancía variada,
que en su inventario tenía pólvora, munición,
y otros materiales peligrosos. Entre los bomberos que acudieron,
a las tres de la mañana, a combatir la conflagración,
de nombres y apellidos varios que leí se me destacó
el del Sr. Azael Villalobos, mi abuelo. Ño, Tito,
(como le decíamos la Diana yo, los primeros nietos
que nos fuimos a vivir con ellos en la finca San Expedito,
en Las Sabanas de Pueblo Nuevo), estabas en todo. En una
de las imprentas que tuvo, se reunían los bardos
de la época, Ricardo Miró, los Batalla, los
De lcaza, los Geenzier, et al, y mi papá, Azael Villalobos,
era el "andatú", o el que iba a comprar los cafés,
cigarrillos, etc.
<<< INSISTO, HAY UNAS BELLEZAS DE NUESTRO PASADO COMO REPÚBLICA
QUE HAN DEBIDO CONOCERSE MEJOR. NO HEMOS LLEGADO A UN SIGLO, PARA NO SABER
QUÉ NOS PASÓ COMO REPÚBLICA, MUCHOS AÑOS ANTES
QUE NUESTROS PADRES ESTUVIERAN EN SU NIÑEZ, Y NUEST'ROS ABUELOS
FUERAN LOS MUCHACHOS DE LA PELÍCULA. Y ME REFIERO A TODOS LOS ABUELOS
QUE LA HICIERON. GECU, ¿a ver qué debería pasar con
todo ese pasado, por conocer, en el mejor sistema de reproducción
del pasado?
<<< EN EL PAÍS QUE ES "¡CENTRO DEL UNIVERSO!",
POR DONDE PASAN TODAS LAS RAZAS Y TODOS LOS IDIOMAS, Y QUE NO SEAMOS POLÍGLOTAS,
ES CASI IMPERDONABLE. Desde que nos independizamos o nos separamos, lo
que sea. . . lo que hemos debido hacer, como Nación, es pedirle
a todas las embajadas que se instalaron aquí, es que nos enseñaran
sus idiomas. Esa angostura ístmica tenía ya un "destino manifiesto"
y hemos debido pensar en el futuro. Es más, ya es hora que empecemos
a dominar más idiomas, desde la escuela primaria, a la que yo, por
supuesto, nunca regresaré, pero sí a la octo o nonagenaria.
<<< SIEMPRE ME HE PREGUNTADO A QUIÉN LE INTERESAN
LAS FOTOS DE LOS VENDEDORES DE MARIHUANA Y COCAÍNA? ¿NO SERÁ
AL MISMO HAMPA COMO DE PROPAGANDA, NOTORIEDAD Y RECLAMO? Creo que cada
uno hace de su vida, su cruz o su gloria, pero yo no pierdo mi tiempo,
ni leyendo ni aprendiéndome los nombres de los proveedores, consumistas,
mayoristas, ni detallistas. Ya ni siquiera fumo cigarrillos, ocasionalmente
degusto un habano, y sólo en las grandes solemnidades me tomo una
cerveza. Pero, ¡me encantaría que todos los días fueran
de solemnidad! |