Domingo, julio 20 de 2003.
Ha poco leí que una tenista “blanche” dijo que ella le habría ganado a una pareja de hermanas “noire” si se hubieran enfrentado. ¿Por qué no hacen un programa de computación como aquél en el cual Rocky Marciano le ganó, electrónicamente, a Muhammad Alí? Las tenistas han sido filmadas a saciedad, y muy bien se podría determinar quién es quién en ese albo deporte, ¿no les parece? . . . Digo, a quien le interese, ¡me parece!

*** Me pasé tres días consecutivos, viajando hasta la ex Plaza de la Lotería para comprar las famosas “michitas” de pan, que una gastrónoma buscaba con alguna regularidad. Como referencia mencionó el nombre de Panadería Panamá, pero creo que la experta se equivocó, pues la única panadería de ese nombre está cerca del Mercado de Calidonia y esa nunca ha estado donde “antes se jugaba lotería”, como escribió la experta en gastronomía. A ver si me aclara doñita, que ando con ganas de probarlas yo también. Pero le ofrezco el dato de que en la Vía Fernández de Córdoba, la “Tía Mamy” vende 7 “viriles” calientes por un balboa, todos los días, incluye domingos y son una delicia.

*** Limpiando que estaba mis archivos y he aquí que encuentro una carta que escribí hace muchos años atrás, que me hizo recordar algunas vivencias de mi rica juventud. Me hizo, retrotraer, cuando, con 60 años menos, mi prima Berta Tapia y yo, nos metimos en el Teatro Variedades, desde las 10 de la mañana de un domingo, hasta las 10 y media de la noche, cuando las respectivas madres nos fueron a buscar a esa sala de espectáculos. En la pantalla se daban unos episodios llamados ‘La Legión del Zorro’, que vimos de continuo como 7 u 8 veces. Y todavía discutimos para qué nos dejaran ver el final, pues querían sacarnos de inmediato. No recuerdo si las convencimos para que se quedaran con nosotros, pero lo que sí recuerdo es que nadie salía del cine hasta cuando se completara dicha serie. No había un puesto vacío en ninguna función, al menos no en galería, donde estábamos los verdaderos birriosos del cine. La munición de boca la buscaba uno de los dos, por serie, en el kiosquito del señor Kierzemblat, en el mismo edificio, donde por un real el vaso de "sifón" y un "dime' el dulce de pan canela, satisfacíamos al tigre en tanque y al “mostro” que teníamos en el cerebro, pero nunca vimos ni sangre, ni cuerpos despedazados en ninguna película de esos tiempos.

*** Dijo un dictador desconocido que cuando muere un viejo es como una biblioteca que arde.

*** Yo no estoy muy seguro de que comenté en este espacio que no concibo como nadie que no tenga un papá que hable otro idioma, distinto al mío no le pida que se lo enseñe. Hace unos días, un señor panameño, todavía joven, logró comunicarse conmigo, para decirme que él tuvo esa suerte, pues madre y padre, de otra nacionalidad, por propia disposición e  interés del hijo, le enseñaron todo lo que pudieron de sus respectivos idiomas. Ya los padres desaparecieron, pero él todavía puede conversar un poco, en francés e italiano, con quien le hable en esos idiomas. Insisto en que en este país, sobre todo los que viven en las cabeceras de provincias, podrían aprender otros idiomas, si se lo propusieran.

*** Sin querer influenciar en nada, mencioné el Edificio “La Pollera” y que casi tenía la edad de la ciudad capital. Alguien me dijo que da pena verlo, pues de “su gloria pasada, sólo queda el ayer”. Me dijeron que está sucio, con muchos mosaicos rotos o no están, balcones reparados con tablas. . . vaya, una etcétera. Qué pena, un edificio que se mencionaba como un hito de belleza y elegancia, que no sea remozado para el Centenario. Y aunque no tenga cien años, vio muchos de estos cien años que está cumpliendo la capital del país que lo lució, por mucho tiempo. Varias palabras se me ocurren por esto. . . ¡irrespeto, dilapidación, afeo e incuria, Dios!

*** Un caballero escribió hace poco en un diario local que cuando era joven leía “pasquines” refiriéndose a unas revistas humorísticas dibujadas expresamente para ello. Le pido disculpas al señor, si me lee, pero lo que él leyó eran “Paquines”. Pasquín es un escrito anónimo con expresiones satíricas contra el gobierno o personas determinadas. . . Y eso es otra cosa, no un paquín, del cual leí todos los que se publicaban en los años 40. Las revistas Pobre Diablo y Rico Tipo, que se editaban en Chile y Argentina, podrían calificarse de paquines, y todavía los extraño a todos.

*** En una calle de Vista Hermosa que va de la estación de bomberos de Carrasquilla hasta la Vía Fernández de Córdoba se está haciendo un ensanchamiento de un puentecito y de la misma vía. Alguien tenía que ser sacrificado y hasta ahora lo ha sido un lindo arbolito, que no pudo ser replantado, a pesar de mis solicitudes de ello. Y dos más que están. Ese estaba casi en el puente, pero otros dos que están en la Vía Fdez. de C. sufrirán también las consecuencias del desarrollo modernista. Tampoco podrán ser reubicados, así que tres localidades para nidos de pequeñas aves, desaparecerán.

*** Mi hermano Jesús Picota pagó una misa en honor de Celia Cruz. Será el lunes 21, a las seis de la tarde, en la Iglesia de la Merced. Nadie que guste de la música popular y haya escuchado a la Negra, debe faltar. Yo sé quiénes deben ir y ya hice la lista de asistencia.

 
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