Siempre ligada con instantes y sucesos ocurridos a lo largo de nuestra vida, permanece allí hasta cuando confluye con un verso, una calle, un rostro, un aroma, y entonces, los recuerdos afloran en cascada. "La flor de la canela" es una de esas canciones que alborotan los recuerdos. Porque ¿Quién no ha tarareado alguna vez los versos aquellos de la limeña con jazmines y rosas en la cara que a su paso va derramando lisura y aromas de mixtura que lleva en el pecho? Sólo un alma de mujer con la exquisita sensibilidad de Chabuca Granda podía haber escrito líneas de tanta belleza descriptiva, inspiradas en la figura de una sencilla vendedora callejera llamada Victoria Angulo, una morena limeña a quien conoció cuando trabajaba como promotora de productos de belleza en una farmacia. Así, entretejiendo vocablos como en un poncho multicolor, definió también hermosamente a su padre, el caballero de porte aristocrático ante quien "la cuculí se ríe y la ventana se agita cuando por esta vereda su fina estampa pasea " Los documentos oficiales con timbres y sellos dicen que ella nació llamándose Isabel Granda Larco, en la pequeña población de Cotabamba, una zona de minas de cobre ubicada en el Departamento peruano de Apurímac, en las cumbres andinas del Perú, el 3 de septiembre de 1920. Su propia descripción es, en cambio, mucho más poética: «He visto la luz muy cerca del sol de los incas, a las nueve y treinta de una mañana soleada, entre vetas de oro, amor y sacrificio Allí nací» -decía- «soy, pues, hermana soberbia y orgullosa de los cóndores, nací tan alto que solía lavarme la cara con las estrellas » Su familia se trasladó a Lima cuando contaba con 3 años y desde aquellos días se aficionó por la música y el aprendizaje del piano, que practicaba en su casa de Barranco desde la una hasta las seis de la tarde, cuando su madre tenía que venir a sacarla "de las mechas". Solo que su destino no señalaba que fuera cantante, como descubrió cuando conformó fugazmente el dueto 'Luz y Sombra' con Pilar Mujica, sino que lo encontraría a partir del momento en que decidió componer canciones. Comienza a cantar alrededor de los 12 años. Compuso su primer tema, "Lima de veras", en 1948, pero su temperamento fino e introvertido que la hacía avergonzarse de darlo a conocer, impidió que recibiera mayor atención. Contrajo matrimonio con un aviador, con quien tuvo tres hijos y de quien se divorciaría años después, pero en su nobleza lo eximiría declarando: «No culpo al señor Fuller porque yo lo idealicé demasiado». Su despliegue personal como cantautora se inicia luego de su divorcio, que fue visto como un escándalo para la sociedad limeña de aquella época. Es entonces cuando aparece "La flor de la canela", interpretada por el grupo peruano Los Chamas y por primera vez, su nombre como compositora emerge de entre el cúmulo de elogios. El chileno Antonio Prieto la interpreta en la película mexicana "Acapulqueña" y desde entonces se hace una canción del mundo que interpretan decenas de artistas y grupos. Podría decirse que el primer período de su producción creativa es netamente evocativo y pintoresco; "Chabuca" -nombre con el que se hizo llamar- le canta a la Lima antigua señorial de fines del 1800. Es la ciudad que ella conoció a través de su padre, la del barrio del Barranco, de grandes casonas francesas, con inmensos portales y jardines de invierno. A esta etapa pertenecen: "Fina estampa", "José Antonio", "El puente de los suspiros", "El surco", "Zaguán", "Gracia", "Zeñó Manué", entre otras. Valses y marineras inspirados en personajes reales insertos en estampas coloridas con pinceladas de recuerdos de la Lima de otros tiempos.
En 1957 le es descubierto un cáncer en la laringe y es
desahuciada por los médicos de su país, a la temprana edad
de 37 años. La operan con éxito en Alemania, pero su salud
empieza a resentirse desde entonces y una revisión posterior detecta
en ella un padecimiento cardíaco. Su vena poética sin embargo
se impone sobre la dura realidad: «debe ser dulce morir del corazón
hay muertes tan dolorosas y penosas
» REFERENCIA: Humberto Vinasco |