|
|
Ignacio
Villa Fernández
|
|
"Bola
de Nieve"
|
|
|
Sin dudas, Ignacio Villa Fernández nacido en Guanabacoa,
provincia de La Habana, el 11 de septiembre de 1911, es uno de
los más grandes artistas cubanos del último siglo. En efecto,
las opiniones siempre coinciden en lo singular, genial y única
que fue la carrera musical de este cantante, pianista y compositor.
Pese a su formación fundamentalmente autodidacta, Villa Fernández
estudió piano en el Conservatorio Mathe de La Habana durante varios
años, hasta su ingreso a la orquesta de Gilberto Valdés.
A partir de ese momento, comenzó a actuar en los locales más
importantes de América y Europa, entre los que se destacan los
cabarets Marianao y La Verbena como así también
en el Hotel Sevilla Biltmore.
Bola de Nieve, quien irónicamente tomó ese
nombre por su color de piel, fue un artista de múltiples facetas.
Maestro de un piano en el cual encontró el medio para expresar
sus propias armonizaciones y acompañar a su voz, dueña de
un cálido timbre y gran virtuosismo anímico.
El dulce encanto de su voz convirtió en clásicos, temas
como "Drume Negrita", "El Manisero",
"Ay, Mamá Inés", "Babalú",
entre otros. Cantó en castellano, italiano, inglés, francés
y portugués, acrecentando su reconocimiento internacional. Esto
le permitió actuar en escenarios de todo el continente americano,
Italia, Portugal, Francia, e incluso en tierras tan lejanas como China
y las antiguas Checoslovaquia y la Unión Soviética.
El músico también hizo diversas incursiones en el cine.
En 1939, participó en "Adiós Buenos Aires",
y cuatro años más tarde lo hizo en "Embrujo"
y en el musical "Melodías de América".
En 1948 tuvo un sonado debut en el Carnegie Hall de Nueva York,
seguido de otro en el Chez Florence de París.
Colaboró con los más prestigiosos intérpretes de
su época: Conchita Piquer y Ernesto Lecuona,
entre otros.
Fallece durante una gira en México D.F. el 2 de octubre de 1971,
ciudad en la cual en 1933 había comenzado su carrera como cantante.
|