LO QUE TIENES PARA DAR "Sólo puedes dar... lo que tienes para dar" En educación existe una historia conocida por casi todos... pero que no tomamos mucho en cuenta: "La escuela de los animales" Cierto día se reunieron los animales en el bosque y decidieron formar una escuela. Había un conejo, un pez, una ardilla, un pájaro y una anguila, los cuáles formaron el consejo de educación. El conejo insistió que el correr, formaba parte del programa escolar. El pájaro en que el volar se incluyera en el programa. El pez en que la natación estuviera incluida y la ardilla en que el escalado perpendicular de árboles estuviera en el programa. Así redactaron la guía del programa escolar. Después establecieron que todos los animales tomaran todas las materias... Aunque el conejo obtenía una calificación de 10 en correr, el escalado perpendicular de árboles le representaba un verdadero problema, y continuamente caía. Muy pronto, paso a sufrir una especie de daño cerebral y ya no podía correr. Se dio cuenta que en vez de sacarse 10 en correr, estaba sacando 7 y naturalmente siempre se había sacado 5 en escalado perpendicular. El pájaro realmente era maravilloso para volar, pero cuando se trataba de excavar en la tierra, no lo hacía muy bien. Así se rompía el pico y las alas. Pronto estaba sacando 7 en volar y 5 en excavar, y le costaba muchísimo trabajo el escalado perpendicular de árboles. Finalmente las cosas se hacían a medias... Todos tenían una habilidad única en la que eran brillantes, pero al no ser efectivos para todas las materias, al no llenar todas las expectativas... empezaron a sentir que en realidad no eran lo suficientemente hábiles y perdieron confianza y su innata capacidad... ¿Cuántas veces sucede lo mismo con nuestros hijos?. Al hacerles conscientes de nuestras expectativas, al exigirles ser "muy buenos en todo" acabamos haciéndoles perder su habilidad. En lugar de ayudarles a que emerja su potencialidad, lo coartamos y atrofiamos su espíritu de grandeza y les enseñamos a conformarse con llenar nuestras amplias expectativas a medias... No pongamos límites en ese sentido a nuestros niños, no los etiquetemos, dejemos que emerja todo su ser, dejemos que crean en si mismos y en su habilidad para la grandeza... Autor desconocido