EL SAPO Y LA FLOR
"Había una vez una rosa muy bella. Se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín".
"Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos. Se dio cuenta de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro, y que era por eso que nadie se acercaba a verla de cerca. Indignada ante lo descubierto le ordenó al sapo que se fuera de inmediato. El sapo, muy obediente dijo: Está bién, si así lo quieres".
"Poco tiempo después, el sapo pasó por donde estaba la rosa y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos. Le dijo, entonces: Vaya que te ves mal. ¿Qué te pasó?. Y la rosa contestó: Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día y nunca pude volver a ser igual".
"El sapo contestó: Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas y por eso siempre eras la más bella del jardín".
MORALEJA: Muchas veces despreciamos a los demás por creer que somos más que ellos, más bellos o simplemente que no nos "sirven" para nada.
Dios no hace a nadie para que sobre en este mundo. Todos tenemos algo qué aprender de los demás o algo qué enseñar, y nadie debe despreciar a nadie. No vaya a ser que esa persona nos haga un bien del cual ni siquiera estemos conscientes.
"La verdadera prueba del cáracter no es cuánto sabemos cómo hacer las cosas, sino cómo nos comportamos cuando NO SABEMOS qué hacer". John Holt.