|
Desde
la primer luna:
La luna de un 12 de enero fue testigo del nacimiento. Vive en Argentina, precisamente en la provincia de Buenos Aires. Muchos se sorprenden al saber que su vida profesional se desliza en las vías de la
informática.
Los
escritos:
Como ya saben, no soy un literato. Por lo tanto no podría
explayarme técnicamente sobre lo que escribo. Sin embargo otros, ávidos
en el tema, me han hecho llegar su opinión. En líneas generales
coinciden que mis relatos no encajan estrictamente en alguna
clasificación preexistente, por lo que encuentran en mis relatos un
estilo no definido. Estaríamos hablando entonces de un nuevo
estilo, y el
tiempo dirá si este naciente modo de escribir encuentra o abre una nueva
clasificación dentro del género.
|
|
De
lo que estoy seguro es de que tengo necesidad de expresar lo que pienso y
lo que siento a través de la escritura. En cada instante de mi vida
presto atención a todo aquello que pueda servir para transmitir un
mensaje. Siempre tratando de dejar alguna enseñanza o reflexión.
Buscando de ser realista pero permitiendo a los sueños participar, no
como meras fantasías sino para que esté presente la esperanza, tocando
la moral y los sentimientos, combinando lo verosímil de la actualidad con
la imaginación y los propios deseos... Así es como intento deleitar,
complacer y enamorar a quienes me leen.
|
|
El Seudónimo: La primer pregunta que generalmente me hacen es sobre el seudónimo
de "El Lobo"; y son varias las razones por las que lo elegí.
Una de ellas puede ser justamente conque existe un falso estereotipo
creado en torno del Lobo y coincidentemente en lo particular considero que
también hay un falso estereotipo creado en torno a los informáticos. Por
esto entiendo esa sorpresa cuando conocen mi profesión, porque esperan a
un tipo calculador y estructurado, y por el contrario encuentran a un ser
de mente abierta, sentimental, romántico y
pasional. Pero existen más razones...: Para empezar, porque ese mote “ahuyenta”. Parece un poco
extraño que ese sea uno de los motivos para seleccionarlo, pero creo
poder explicarlo mejor con un ejemplo: Para no extenderme demasiado, y
terminar haciendo algún relato o cuento (como me suele suceder), voy a
pedirte que pienses en una persona que tiene mucho dinero. No es difícil
entender que en su relación con otros individuos esa persona adinerada se
cuestione si los que lo rodean están cerca por lo que es como ser humano
o por lo que posee materialmente. De seguro que existirá quien se acerque
por el primer motivo y también otros que lo hagan por el segundo, pero
eso es tema de otra discusión. Imaginemos entonces que esta persona
adinerada un día se viste con ropa barata y sale a la calle sin todas sus
alhajas. De esa forma tal vez
consiga relacionarse con otros sujetos, y de algún modo saber que no se
han acercado por lo que tiene materialmente sino por lo que es como
persona. Entonces ahora imagínense, por ejemplo, ingresar a una sala de
chat con el nick de “Brad Pitt”, “Rubén Darío”, o simplemente
“El galán” o “El poeta”. Les aseguro que al instante tendrán un
puñado de mensajes, quizás versando un: Hola Brad...!
Ahora, luego de este ejemplo, creo que estoy en posición de volver
a repetir y de ser comprendido al decir que un motivo para usar El Lobo
como apodo es porque ahuyenta. Otra razón es: Porque comparto y creo muy nobles ciertas características
de este animal: Vive en familia, cuidan de sus crías hasta que se vuelven
autosuficientes, es luchador, ingenioso, viaja extensamente, es monógamo y establece relaciones para
siempre. Tengo unos cuantos motivos más por los que tengo afinidad y me
agrada la denominación de Lobo, pero para no aburrir con este tema solo
los menciono: El lugar donde habita (montaña y bosque) y La Luna.
|
|
Más personal...
Por
supuesto que tengo un montón de ideas y existen infinidad de anécdotas,
como así también cosas que aquí no he puesto sobre mi persona. En
principio podemos contactarnos a través de mi dirección de correo [email protected].
Allí me puedes preguntar lo que quieras o sencillamente enviarme
un saludo, o simplemente quizás tengas ganas de contarme algo.
|