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Desde mi infancia,
triste y solitaria,
me escondía de mis miedos...
al no comprender
el porque, mis padres...
no se entendían,
todavía me pregunto ahora...
que ya soy adulta,
porque no me querían...
¿Me engendraron
con amor...?
ésta pregunta me la repito una y mil veces...
¿He sido la causa de su suerte...?
y... quizás de la desgracia mía...
Una pregunta sin
respuesta,
que siempre llevo dentro de mi...
imposible de olvidar,
solo se que los hijos
son una bendición de Dios;
yo... no se si fue así,
solo puedo decir,
que con su conducta hacia mí...
mucho sufrí.
Han pasado muchos
años...
desde aquél atardecer,
en que oía tantas cosas...
...que, en el umbral de la puerta...
allí, yo esperé.
Ahora comprendo...
los sin sabores de la vida,
de como hay que entender,
el que la vida nos depara...
sin saber el como, ni el porque.
Nunca mas... supe
de mis padres...
me escapé de aquél infierno,
más... no quería escuchar...
los ruidos absortos... que,
todavía ahora... no comprendo.
No se que ha sido
de ellos,
más... nunca se preocuparon por mí,
si algún día les veo...
les preguntaré...
porque su indiferencia hacia mí.
El traer un hijo al mundo
sin preocuparse por él,
es... lo más horrible de la vida...
lo más despiadado... lo más cruel.
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