Alícia se marchó. Está visto que nunca sabría como acababa la historia de las tres hermanas. Vio el árbol que conducía hacia el jardín. Y entró. Los tres jardineros: DOS, CINCO Y SIETE, que hacía tiempo que habían acabado de pintar las rosas de color rojo, escuchaban muy atentamente otra carta, el OCHO. Daba toda la sensación que este último estaba dando órdenes.
- Hola chicos. ¿Cómo va el trabajo? - saludó Alícia.
- Desesperados. Cuando habíamos acabado de pintar las rosas de color rojo a la Reina le ha dado por el color amarillo. Y ahora tenemos que volver a pintarlas, pero de color amarillo - contestó SIETE que parecía ser su portavoz.
- Y OCHO, ¿ no os ayuda? - pregunto Alícia inocentemente.
- OCHO es nuestro jefe. - dijeron los tres a la vez.
- Y, ¿cómo se sabe esto? - preguntó Alícia intrigada.
- No ves que DOS CINCO SIETE = OCHO -dijeron los tres como una sola carta
- No - Alícia no entendía nada- Cinco, dos y siete son catorce.
- Si, -empezó a expicar SIETE- esto es así con la aritmètica de la escuela. Aqui cada letra representa un número del 0 al 9. Si sustituyes cada letra por el número correcto verás que la suma está bien. Por cierto, si las letras son iguales se les corresponde el mismo número.