Alícia llegó a casa de la Liebre de Marzo. La mesa estaba parada para 8 personas, y la Liebre, el Barreter y el Liró estaban sentados en un extremo de la mesa rectangular.
- No sientes Alícia, no tenemos lugar. -va bramar la Liebre de Marzo.
- Cómo que no? Hay lugar de sobras, todos cuatro podríamos sentar en esta mesa de muchas maneras diferentes. A que no sabríais decirme cuántas?
La liebre, el Barreter y el Liró, que se despertó de golpe, se quedaron mirando Alícia con una cara muy extrañada. Alícia hacía una pregunta