Alicia escogió un botellin, y comenzó a crecer, a crecer y a llorar; rápidament bebió un sorbo del segundo botellin, pero no fue suficientemente rápida y cuando volvió a su tamaño normal, las lágrimas ya habian inundado toda la zona y tuvo que empezar a nadar.
Después de nadar durante bastante tiempo, consiguió llegar a la playa. Allí encontró a un viejo amigo, el ratoncito que continuaba intentando explicar su história sobre Guillermo el conquistador. Cuando la vió se dirigió a Alicia rápidamente:
- Alicia, ¡que alegria! hacia mucho tiempo que no te veia, ¿Que haces por aquí?
- ¿Que haces por aquí?- repitió Alicia, que no habian entendido bien la pregunta.
- Hombre, ya que me haces esta pregunta te diré que estamos todos muy preocupados desde la primera vez que viniste al pais de las maravillas. Recuerdas que en esta playa nos reunimos toda una serie de animales, a cual más raro: pájaros con las plumas mojadas y animales con el pelaje pegado al cuerpo. Un galimatias impresentable. Pues entonces, el conejo blanco, por orden de la Duquesa seguramente, me encargó la misión de calcular cuantos animales, entre pájaros y animales, nos habiamos reunido en aquel instante - explicó el ratoncito.
- Y?- replicóAlicia
- Mira, no tenenos ni idea de los animales y los pájaros que habia. El encargado de hacerlo, el Dodó, se dedicó a contar solo los ojos y las patas, 40 ojos y 56 patas. Pero nosotros tenemos que contar los pájaros y los animales, no los ojos y las patas - terminó desesperado el ratoncito.
¿Tenemos suficiente información para saber, sin utilizar el álgebra, el número de animales (4 patas) y el número de pájaros (2 patas) que se reunierón en la playa? Si la respuesta es afirmativa, hacedlo.