Con todo el lio que se formó las cartas volaron y empezaron a caer sobre Alícia, que empezó a mover los brazos para sacarse las cartas de encima.
- Basta Alícia, basta - dijo su hermana.
- Oh, todo ha vuelto a ser un sueño -suspiró Alícia. Y cerrando los ojos intentó recordar todo lo que le había pasado.
Hasta otra país de las maravillas.