El conejo blanco estaba esperando Alícia en su casa. Recordaba que había perdido los guantes blancos y el abanico por culpa suya y sobre todo, como había quedado la casa y los invernaderos de pepinos desprendido del enorme crecimiento de Alícia.
- Mira Alícia - dijo- Como que no quiero que vuelvas a crecer dentro de mi casa, y si puede ser, en ningún otro lugar, te he preparado estas tres bebidas, que te permitirán crecer o disminuir controladamente. Fijate- bueno. Son tres bidones, uno rojo, uno verde y el otro azul. Uno hace crecer, otro hace menguar y el otro no hace nada. Los rótulos que traen te indican lo que tienes que saber.
- Bien, la cosa parece fácil - comentar Alícia.
- Hay un problema. En Guillem, recuerdas que le diste una patada de pie, ha tocado los rótulos, y sólo te puedo decir que como mucho uno es verdad.